El 29 de octubre 3I/Atlas pasó por el perihelio del sol, un punto no visible desde la Tierra y uno de los factores de extraña coincidencia que hace sospechar que quizás no sea un cometa natural.
La pregunta antes de ese momento era cómo continuaría su trayectoria después de pasar por ese punto, en que fuerza gravitacional del sol tendría un impacto y la respuesta es que siguen apareciendo comportamientos que no son estándar y cuya probabilidad de que ocurran, en un objeto natural, es francamente baja.
Recojo la lista de anomalías detalladas por Avi Loeb:
- Su trayectoria retrógrada está alineada con una diferencia de 5 grados con el plano de la eclíptica de los planetas alrededor del Sol, con una probabilidad del 0,2% (véase aquí).
- Durante julio y agosto de 2025, mostró un chorro dirigido hacia el Sol (anticola) que no es una ilusión óptica debida a la perspectiva geométrica, a diferencia de los cometas conocidos (véase aquí).
- Su núcleo es aproximadamente un millón de veces más masivo que 1I/ʻOumuamua y mil veces más masivo que 2I/Borisov, mientras que se mueve más rápido que ambos, todo ello con una probabilidad inferior al 0,1% (véase aquí y aquí).
- Su momento de llegada estaba ajustado con precisión para situarlo a decenas de millones de kilómetros de Marte, Venus y Júpiter y ser inobservable desde la Tierra en el perihelio, con una probabilidad del 0,005% (véase aquí).
- Su penacho de gas contiene mucho más níquel que hierro (como se encuentra en las aleaciones de níquel de producción industrial) y una proporción de níquel respecto al cianuro que es órdenes de magnitud mayor que la de todos los cometas conocidos, incluido 2I/Borisov, con una probabilidad inferior al 1% (véase aquí).
- Su penacho de gas contiene solo un 4% de agua en masa, un constituyente principal de los cometas conocidos (véase aquí).
- Muestra una polarización negativa extrema, sin precedentes en todos los cometas conocidos, incluido 2I/Borisov, con una probabilidad inferior al 1% (véase aquí).
- Llegó desde una dirección coincidente con la «Señal Wow!» de radio con una diferencia de 9 grados, con una probabilidad del 0,6% (véase aquí).
- Cerca del perihelio, aumentó de brillo más rápido que cualquier cometa conocido y era más azul que el Sol (véase aquí).
- Exhibe una aceleración no gravitacional que requiere la evaporación masiva de una sexta parte de su masa (como se calcula aquí), pero las imágenes preliminares posteriores al perihelio no muestran pruebas de ello hasta ahora.
Lo de la señal Wow! viene del año 1977 y ahora el 3I/Atlas llega más o menos desde la misma dirección (una diferencia de 9% que parece poco, pero que en una trayectoria de grandes distancias se traduce en cientos de miles de kilómetros) y yo me decía a mi misma esta mañana leyendo el artículo de Loeb, ¿te imaginas que de verdad se está acercando a la Tierra una nave espacial y aquí seguimos todos con nuestras miserias sin hacer ningún caso? Los de USA con su gobierno cerrado, el nuestro bloqueado y flotando como la mier*%)*!+, decenas de focos de guerra a los que preferimos no mirar, sequías, hambrunas, desertificación,…
El 19 de diciembre es cuando el 3I/Atlas pasa más cerca de la Tierra. Me imagino que el misterio se resolverá y podamos incluso tener alguna imagen del objeto, pero mientras seguiremos pensado…
¿Y si hay vida fuera de la Tierra y está viniendo a casa a echar un vistazo de lo que tenemos?
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