Cuando terminé Dead Boys se intuía que habría un segundo libro, no continuación del primero, pero sí otro caso por resolver en el que la protagonista es una adolescente. Así ha sido: a primeros de septiembre vio la luz Neverland.
Hay varios personajes compartidos entre ambos, hilos que unen los dos libros, pero Neverland no es la continuación. Es una nueva investigación que nos adentra en el terrible mundo de la trata de personas. Un libro en el que la autora, de nuevo, ha realizado un trabajo de documentación impresionante y que desgrana los métodos de captación de jóvenes a través de las redes sociales y el perfil de los clientes que crean la demanda para que la trata de personas exista, al margen de que sean menores, de su género o de su raza.
Paloma González vuelve a reinventar la forma de contar su historia. Adiós a los libros narrados en primera persona, segunda, en presente o en pasado… Cada capítulo es diferente. Los protagonizados por las amigas de Carlota, la protagonista, son pensamientos (en primera y presente), los que narran cómo avanza la investigación siguen los pasos que daríamos para hacer un puzzle, los que cuentan qué ha pasado con Carlota nos sitúan fuera, como si la autora pusiese distancia entre el lector y el horror y, como si todo lo estuviesen filmando los medios de comunicación que se hacen eco de la desaparición de la joven, parte de la historia es un guion de cine. Para rematar una narración totalmente dinámica, distinta y valiente, el cuento de Peter Pan se entreteje con la historia: desde el título hasta pequeños detalles y reflexiones, los niños perdidos sobrevuelan y vigilan a otros niños que también fueron robados de sus casas.
Abrí la primera página un sábado y lo terminé el domingo. Es un libro que engancha, no sólo por cómo está narrado, si no por la historia en sí. Quieres avanzar en la investigación, saber qué ha pasado, si serán capaces de dar con Carlota, qué le ocurrirá durante el tiempo que está secuestrada y, durante la lectura, no dejas de pensar en todas las personas presas de las mafias de trata de personas, en su sufrimiento, en el de sus familias y en cuántos millones de personas habrá en esa situación en el mundo. Lamentablemente, la realidad supera la ficción.
Creo que es muy valiente abordar un tema del que nadie parece querer hablar. Y sobre todo, hacerlo para el público juvenil, aunque mi recomendación es que todo adulto que pueda, en especial padres de adolescentes, lo lean.
Vuelvo a tener la sensación de que hay un nuevo caso esperando a ser resuelto en un siguiente libro que, seguro, me beberé como los dos anteriores.
Autor: Paloma González Rubio
Editorial: La esfera azul
Nº pags.: 300
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