En diciembre del 2024, el comité de supervisión y rendición de cuentas de EEUU publicó el informe final de la investigación realizada sobre la crisis de la pandemia del COVID 19.
El informe (promovido por los republicanos) analiza el origen del virus y parece descartar que provenga de la naturaleza: su origen no es natural. También analiza el proceso de aprovación de las vacunas, el sistema que impuso vacunación a toda la población, el distanciamiento, el cierre de colegios, la distribución de las ayudas, los fraudes asociados, el papel de determinadas empresas y organizaciones nacionales y transnacionales, … En fin, da un repaso a todo, de forma muy crítica con la administración Biden y elogiosa con la primera de Trump (tengamos en cuenta que a fecha de emisión Trump ya había sido elegido presidente, aunque no hubiese tomado posesión y que esta investigación estaba promovida por los republicanos bajo mandato de Biden).
En respuesta los miembros demócratas del comité de investigación, también publicaron su propio informe que rebate el oficial.
Me voy a centrar en el oficial, del que transcribo la parte sobre el origen:
COVID-19 ORIGIN: COVID-19 most likely emerged from a laboratory in Wuhan, China. The FIVE strongest arguments in favor of the “lab leak” theory include:
- The virus possesses a biological characteristic that is not found in nature.
- Data shows that all COVID-19 cases stem from a single introduction into humans. This runs contrary to previous pandemics where there were multiple spillover events.
- Wuhan is home to China’s foremost SARS research lab, which has a history of conducting gain-of-function research at inadequate biosafety levels.
- Wuhan Institute of Virology (WIV) researchers were sick with a COVID-like virus in the fall of 2019, months before COVID-19 was discovered at the wet market.
- By nearly all measures of science, if there was evidence of a natural origin it would have already surfaced.
La de la ineficacia de las vacunas es también muy clara, igual que la de la coacción a la población para vacunarse y los intereses económicos detrás de una vacuna obligatoria, aprovada sin seguir los protocolos estándar de seguridad.
Y después de leerlo, me he preguntado: ¿en España hemos hecho un análisis sobre cómo el Gobierno manejó la crisis COVID-19?
Lo he buscado y no lo he encontrado. Hay publicados datos de contagio, hospitalizaciones, muertes,… Pero nada sobre el origen, las vacunas, la gestión de ayudas, el impacto del aislamiento social en los menores, los efectos secundarios de las vacunas… NADA.
He descubierto que en 2020 se creo un sistema de rendición de cuentas para el Gobierno central (en ese enlace que es para 2020 hay un apartado de iniciativas COVID19, que no de supervisión) y que hay otro para las entidades locales, pero por lo que he visto son más herramientas de marketing que de supervisión real.
¿Cuánta verdad hay sin destapar? En esto, en las guerras, en las subidas y caídas de gobiernos, en es expolio al planeta que nos acoge, en los intereses de las grandes potencias,… Aunque ya se sabe, que la verdad la escribe siempre el ganador y, como hacía el ministerio de la verdad en 1984, se puede reescribir tantas veces sea necesario, conforme a las necesidades del momento y de cada Gobierno.
Me repito, ¿quo vadis?
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