¿Energía infinita y además más o menos limpia?

En los años 60, el Laboratorio Nacional de Oak Ridge en los Estados Unidos desarrolló y operó con éxito un reactor de sal fundida durante cinco años. Demostró que se podía generar energía de aquella forma, pero la administración Nixon no lo vio con buenos ojos: el reactor de torio y sal no producía plutonio, un material que podía se utilizado en armas nucleares y que en plena Guerra Fría era muy codiciado. Así que Nixon canceló el proyecto.

Medio siglo después, en 2011, con una demanda energética creciente, China recuperó esa idea y puso en marcha un proyecto de I+D , liderado por el Instituto de Física Aplicada de Shanghai (SINAP), para desarrollar un reactor de sal fundida de cría de torio (Th-MSR o TMSR), proyecto que hoy parece haberse convertido en una realidad.

La clave: el torio es un metal muy abundante, digamos que casi infinito en la corteza terrestre. Sometido a un proceso en sal de fluoruro líquida, se convierte en uranio y ahí comienza la fisión y por tanto la capacidad de generar energía.

Parece que el reactor es mucho más seguro al operar a presión atmosférica y que los residuos tienen una vida de eliminación de 300 años, frente a los miles de años de los residuos clásicos nucleares, además de producir mucho menos subproducto.

En breve empezarán la construcción de un reactor de 373MWt (por tener una referencia de cuánta energía es esto, la granja solar más grande de España, Cifuentes-Trillo en Gualdalajara, produce 626MW).

Qué momento de cambio estamos viviendo.

Apasionante.

+ de 3I/Atlas

El 29 de octubre 3I/Atlas pasó por el perihelio del sol, un punto no visible desde la Tierra y uno de los factores de extraña coincidencia que hace sospechar que quizás no sea un cometa natural.

La pregunta antes de ese momento era cómo continuaría su trayectoria después de pasar por ese punto, en que fuerza gravitacional del sol tendría un impacto y la respuesta es que siguen apareciendo comportamientos que no son estándar y cuya probabilidad de que ocurran, en un objeto natural, es francamente baja.

Recojo la lista de anomalías detalladas por Avi Loeb:

  1. Su trayectoria retrógrada está alineada con una diferencia de 5 grados con el plano de la eclíptica de los planetas alrededor del Sol, con una probabilidad del 0,2% (véase aquí).
  2. Durante julio y agosto de 2025, mostró un chorro dirigido hacia el Sol (anticola) que no es una ilusión óptica debida a la perspectiva geométrica, a diferencia de los cometas conocidos (véase aquí).
  3. Su núcleo es aproximadamente un millón de veces más masivo que 1I/ʻOumuamua y mil veces más masivo que 2I/Borisov, mientras que se mueve más rápido que ambos, todo ello con una probabilidad inferior al 0,1% (véase aquí y aquí).
  4. Su momento de llegada estaba ajustado con precisión para situarlo a decenas de millones de kilómetros de Marte, Venus y Júpiter y ser inobservable desde la Tierra en el perihelio, con una probabilidad del 0,005% (véase aquí).
  5. Su penacho de gas contiene mucho más níquel que hierro (como se encuentra en las aleaciones de níquel de producción industrial) y una proporción de níquel respecto al cianuro que es órdenes de magnitud mayor que la de todos los cometas conocidos, incluido 2I/Borisov, con una probabilidad inferior al 1% (véase aquí).
  6. Su penacho de gas contiene solo un 4% de agua en masa, un constituyente principal de los cometas conocidos (véase aquí).
  7. Muestra una polarización negativa extrema, sin precedentes en todos los cometas conocidos, incluido 2I/Borisov, con una probabilidad inferior al 1% (véase aquí).
  8. Llegó desde una dirección coincidente con la «Señal Wow!» de radio con una diferencia de 9 grados, con una probabilidad del 0,6% (véase aquí).
  9. Cerca del perihelio, aumentó de brillo más rápido que cualquier cometa conocido y era más azul que el Sol (véase aquí).
  10. Exhibe una aceleración no gravitacional que requiere la evaporación masiva de una sexta parte de su masa (como se calcula aquí), pero las imágenes preliminares posteriores al perihelio no muestran pruebas de ello hasta ahora.

Lo de la señal Wow! viene del año 1977 y ahora el 3I/Atlas llega más o menos desde la misma dirección (una diferencia de 9% que parece poco, pero que en una trayectoria de grandes distancias se traduce en cientos de miles de kilómetros) y yo me decía a mi misma esta mañana leyendo el artículo de Loeb, ¿te imaginas que de verdad se está acercando a la Tierra una nave espacial y aquí seguimos todos con nuestras miserias sin hacer ningún caso? Los de USA con su gobierno cerrado, el nuestro bloqueado y flotando como la mier*%)*!+, decenas de focos de guerra a los que preferimos no mirar, sequías, hambrunas, desertificación,…

El 19 de diciembre es cuando el 3I/Atlas pasa más cerca de la Tierra. Me imagino que el misterio se resolverá y podamos incluso tener alguna imagen del objeto, pero mientras seguiremos pensado…

¿Y si hay vida fuera de la Tierra y está viniendo a casa a echar un vistazo de lo que tenemos?

The world in 2030 according to BOA

En febrero de 2025, el instituto de investigación de Bank of America, publicó un estudio de lo que ellos preveen que marque la década de los 20, una vez cruzado el ecuador de esos diez años.

Os dejo los enlaces a las dos partes del informe y el resumen y valoración de GPT al que también le he pedido que nos dé los titulares de lo que podría ser un futuro utópico, distópico y realista basado en este informe.

Resumen global de “The World in 2030” (Partes 1 y 2)

Visión general

Bank of America plantea que el período 2025–2030 marcará un punto de inflexión civilizatorio, en el que la humanidad pasará de un mundo “macro” —pandemia, inflación, guerras, estímulos masivos— a uno “micro”, dominado por tecnología omnipresente, cambios demográficos profundos y reajustes geopolíticos.
Identifican 8 grandes tendencias:


1. Tecnología es el nuevo oxígeno

La revolución de la inteligencia artificial (IA) acelera el salto hacia la llamada Industria 6.0, donde la intervención humana se minimiza.
Los ejes:

  • IA razonadora y agentes autónomos (“Agentic AI”) capaces de actuar y decidir sin instrucciones.
  • Simulaciones cuánticas que revolucionan la ciencia y la medicina.
  • Robots humanoides y sistemas integrados que mezclan lo físico y lo digital.
  • El horizonte de la Inteligencia Artificial General (AGI), con implicaciones militares, económicas y éticas incalculables.

2. Inseguridad digital

La dependencia tecnológica convierte la ciberseguridad en el riesgo número uno del planeta.

  • En 2030, el cibercrimen podría ser la tercera “economía” mundial, tras EE. UU. y China.
  • Se prevé un tsunami de deepfakes, manipulación informativa y pérdida total de privacidad.
  • La IA destruirá algunos empleos, pero creará otros: el reto es reciclar mil millones de trabajadores.
  • El aislamiento social derivado de la hiperconectividad agrava la paradoja digital: nunca tan conectados, nunca tan solos.

3. Más de todo

El auge tecnológico exige recursos colosales: energía, agua, metales, chips, ancho de banda, tierra y talento.

  • La IA y los centros de datos podrían duplicar el consumo de agua y electricidad.
  • Falta mano de obra cualificada y recursos naturales críticos.
  • La era digital es también una era extractiva.

4. Reconstruirlo todo

Infraestructuras envejecidas, urbanización acelerada y transición energética requieren una reconstrucción global estimada en 94 billones de dólares hasta 2040.

  • Red eléctrica digitalizada, manufactura “relocalizada” y ciudades inteligentes.
  • EE. UU. y Europa apuestan por la reindustrialización estratégica y la independencia tecnológica.

5. Populismo

El desencanto con las élites impulsa nuevos populismos: menos globalización, menos inmigración, menos independencia de los bancos centrales.

  • Posible inflación estructural del 3-4 %.
  • Políticas proteccionistas tipo “América First”, con imitaciones “Europa First” y “China First”.
  • La tensión entre fronteras cerradas y envejecimiento poblacional será el dilema de la década.

6. Guerra y paz

Tras tres décadas de globalización, el mundo vuelve a fragmentarse.

  • Persistirá el proteccionismo comercial y tecnológico.
  • Competencia por el Ártico como nueva ruta marítima y reserva energética.
  • Posible fin de las “guerras eternas” si EE. UU. fuerza acuerdos en Ucrania y Oriente Medio.
  • Europa sería la gran beneficiada de un regreso a la paz.

7. Zoomers vs. Boomers

Dos generaciones dominarán el escenario económico:

  • Boomers (65+): concentrarán más de la mitad de la riqueza mundial y la irán transfiriendo a sus herederos.
  • Gen Z (nacidos 1996-2016): hiperconectados, sostenibles, adictos a lo digital, con hábitos de consumo radicalmente distintos.
    Entre ambos se define el futuro del trabajo, el ocio y la economía.

8. La salud es la nueva riqueza

El bienestar se convierte en la nueva religión económica.

  • La “economía del wellness” alcanzará 9 billones de dólares en 2028, más que el sector tecnológico.
  • IA médica y fármacos como los GLP-1 (tratamientos contra la obesidad) prometen transformar la longevidad y el consumo.
  • Faltarán 10 millones de sanitarios en 2030; agentes de IA podrían suplirlos.
  • La salud deja de ser un derecho para convertirse en el gran negocio del siglo XXI.

Valoración crítica: lo que esto significa para la humanidad

Este informe es, en esencia, una radiografía tecnocapitalista del porvenir, vista desde el prisma de una gran entidad financiera. Es lúcido en los datos, pero ciego en la ética.

  1. El nuevo orden será posthumano.
    Al minimizar la intervención humana, la IA no solo automatiza el trabajo: también automatiza el criterio moral. La promesa de eficiencia encierra un riesgo de deshumanización masiva y concentración de poder en manos de quienes controlen los sistemas.
  2. La desigualdad será el precio del progreso.
    El modelo que se describe amplifica las brechas: tecnológicas, generacionales, geográficas. Los países sin infraestructura ni recursos quedarán fuera del juego, y la clase media global podría convertirse en una reliquia.
  3. El populismo no es una anécdota: es un síntoma.
    Cuando la tecnología acelera más que la empatía, las sociedades reaccionan con rabia. El auge populista será menos ideológico que emocional: una respuesta al vértigo.
  4. La salud como mercancía.
    La “wellness economy” suena bien, pero encierra la privatización definitiva del cuerpo. Los ricos vivirán más y mejor; los pobres, con suerte, accederán a la versión beta.
  5. El planeta no da para tanto.
    “Más de todo” significa más extracción, más consumo, más residuos. Hablar de sostenibilidad mientras se duplica la demanda energética es un oxímoron envuelto en marketing verde.
  6. Lo inevitable: una nueva consciencia.
    Si algo positivo puede surgir de este panorama, será una revolución de valores. Cuando la automatización vacíe el sentido del trabajo y la política se vuelva un simulacro algorítmico, el ser humano tendrá que redefinir qué lo hace humano.

Y ahora para la inspiración, los escenarios de utopía, distopía y realidad.

ESCENARIO 1: UTOPÍA — “La década de la integración”

La humanidad aprende (por fin) a convivir con la tecnología sin quedar subordinada a ella.

  • La IA se democratiza. Los modelos abiertos y los marcos éticos internacionales impiden el monopolio de la inteligencia artificial. Las grandes potencias acuerdan normas globales sobre privacidad, veracidad y derechos digitales.
  • Trabajo redefinido. La automatización libera tiempo humano en lugar de destruirlo. Se universalizan las jornadas reducidas y los sistemas de renta básica. La educación se centra en creatividad, empatía y pensamiento crítico.
  • Salud y longevidad al alcance de todos. Los GLP-1, la biotecnología y la IA médica no son privilegios de ricos, sino pilares de un sistema público global. “Vivir mejor” deja de ser sinónimo de “consumir más”.
  • Populismo domesticado. La política recobra legitimidad al reconectarse con las comunidades locales. La tecnología facilita transparencia y participación.
  • Ecología de alta tecnología. La energía verde y los materiales reciclables sostienen el crecimiento sin devastar el planeta. La economía se vuelve circular, no lineal.
  • Resultado: una sociedad híbrida, consciente y eficiente, donde la tecnología amplifica lo humano en lugar de sustituirlo.
    Es el renacimiento digital.

ESCENARIO 2: DISTOPÍA — “El feudalismo algorítmico”

La humanidad entra en la era del control total. La eficiencia se convierte en religión.

  • Gobiernan los datos. Un puñado de corporaciones (o Estados-tecnología) dominan la IA global, controlando información, atención y comportamiento. Las fronteras desaparecen, pero las murallas digitales se alzan.
  • Democracias zombis. El populismo se convierte en herramienta del poder: los algoritmos manipulan la emoción pública mientras los ciudadanos creen elegir.
  • Trabajo residual. La automatización expulsa a millones del sistema productivo. Solo quienes “poseen algoritmos” o datos sobreviven en la nueva aristocracia digital.
  • La salud como lujo. Los fármacos inteligentes y la medicina personalizada son patrimonio de minorías longevas. La mayoría vive “más conectada pero menos viva”.
  • Planeta colapsado. La carrera por recursos —agua, metales, energía— desencadena nuevos conflictos. El Ártico se convierte en la nueva Arabia Saudí, y la Antártida, en el próximo campo de batalla.
  • Resultado: una civilización próspera en tecnología pero pobre en humanidad.
    Es el capitalismo de silicio: brillante, desigual y despiadado.

ESCENARIO 3: REALISMO — “La era de la fricción”

El futuro no será ni utópico ni catastrófico, sino un campo de tensión permanente.

  • IA omnipresente, pero regulada a medias. Habrá avances asombrosos (salud, energía, comunicación), pero también abusos cotidianos. La regulación siempre irá tres pasos detrás.
  • Mercados polarizados. Las economías ricas se digitalizan a gran velocidad; las pobres quedan atrapadas en la periferia tecnológica.
  • Populismo persistente. No desaparecerá, pero mutará: movimientos que mezclan identidad, ecología y tecnofobia dominarán el discurso público.
  • Salud y longevidad desiguales. La biotecnología mejorará la calidad de vida, pero el acceso seguirá marcado por el nivel de renta.
  • Crisis ecológica contenida, no resuelta. Se avanzará en energías limpias, pero el consumo global seguirá creciendo. El planeta no colapsará, pero tampoco se recuperará.
  • Resultado: un mundo funcional, inestable y desigual; mitad redención, mitad advertencia.
    La humanidad seguirá adelante, aunque sin brújula.

Maddaddam

Trilogía terminada. Me ha encantado. Como dije en cuando empecé la trilogía, tenía muchas ganas de leer algo de Margaret Atwood y, habiendo terminado estos tres libros, tengo cada vez más claro que el éxito de un libro radica sobre todo en cómo lo cuenta el escritor y en gran medida en el narrador que se elige para contar la historia.

En esta trilogía la elección del narrador en cada uno de los tomos es clave. Tanto en evitar la linealidad de la historia, como en hacer converger en este tercer tomo a los protagonistas del primero y del segundo. Si tuviese que elegir, me quedo con la narración del primero, el segundo estaba bien y este tercero me ha resultado un poco naive. Es como si las historias que cuentan a los crakers marcasen el estilo narrativo y fuesen casi infantiles.

Tiene sus fallos, como centrar el destino del mundo en la costa oeste americana y olvidarse de qué ha pasado en el resto del mundo. Se sobreentiende que habrá algún superviviente, pero no crakers. El que todos los supervivientes estén conectados de algún modo también chirría un poco. Sobre todo en este último. Me ha dado la impresión de que Margaret Atwood usa al personaje de Zab como hilo de unión y cierre de la trilogía. Me pregunto si esto lo tenía previsto o, cuando se enfrentó a cómo terminar la historia, decidió que Zab sería el conejo de su chistera.

Y aún así, recomiendo la trilogía completa. Como toda distopía, es un ejercicio de proyección de hacia dónde nos llevarán determinadas puertas que hoy se están abriendo en el mundo: la biogenética, los paraestados militares, la polarización de clases, el estancamiento social, el cambio climático, el alza de poder de las grandes corporaciones…

Mucho sobre lo que pensar y el futuro que plantea Atwood podría ser factible. No en su totalidad, pero sí en muchas de las cosas que plantea.

Autor: Margaret Atwook

Editorial: Debolsillo

Nºpags.: 528

3I / Atlas

Sabéis que sigo a Avi Loeb y su proyecto Galileo, después de Oumuamua, vino Borisov y ahora 3I/Atlas: todos objetos interestelares que por su trayectoria, composición, estela… el doctor Loeb planteó y, en el caso de 3I/Atlas, plantea en estos momentos, que podría ser una nave espacial.

Me encanta el tema y disfruto leyendo sobre este tipo de noticias. Os dejo un video escéptico, una entrevista a Avi Loeb en el canal de Joe Rogan Experience y un artículo en Wired, uno de mis medios escritos preferidos a nivel mundial.

Por último en la Fox

https://www.foxnews.com/video/6384261154112

Y aquí en España, en Noticias TV

El año del diluvio

La trilogía va por muy buen camino. En el primero la autora nos presenta el lado de las corporaciones, en este segundo vemos la otra cara de la moneda, cómo viven los que están al margen, cómo se sobrevive cuando no formas parte de las élites y debes conseguir comida, refugio y una comunidad que te apoye y ayude en el difícil camino de seguir vivo un día más.

La trama y la forma de contar esta segunda historia me ha gustado menos que la del primero, pero, aún así, la narración es diferente y llama la atención. Siguen por descubrirse muchos hilos que están abiertos desde el primer libro, pero a poco, la autora va desenredando la maraña y el lector empieza a tener más claro qué paso, cómo y porqué.

Este segundo libro une personajes del mundo marginal con las corporaciones. Va dejando claro que, como en la vida, todo está interrelacionado, que no hay una línea divisoria, ni un blanco y un negro.

Lo termino con muchas ganas de leer el desenlace final de la trilogía y descubrir qué narrador elegirá la autora. En cada libro el narrador tiene un peso específico por sí mismo.

Autor: Margaret Atwood

Editorial: Debolsillo

Nº pags.: 512

A sangre y fuego

Siempre alterno ciencia ficción y distopía con otro tipo de novelas, por aquello de no convertirme en un Don Quijote del siglo XXI. La histórica no suele entrar en mi selección, pero, de esta novela había leído buenísimas referencias, y confirmo que se las merece.

Cualquier guerra me parece un sinsentido. Una ofrenda a la violencia y el dolor que no tiene justificación. Lo peor del ser humano sale a pasear con total impunidad. Aberraciones que no tendrían cabida, ni tan siquiera en el pensamiento en condiciones normales, se justifican y se aceptan durante la guerra.

Los nueve relatos de este libro son desgarradores. Están basados en hechos reales, en algo que ocurrió en nuestro país hace menos de un siglo. Una herida que parece que la sociedad ha cerrado, pero que los políticos siguen utilizando como arma arrojadiza, en esta estulticia indigna de la búsqueda del enfrentamiento entre hermanos, entre vecinos, entre amigos.

No aprendemos. Nuestro código genético no incorpora la insensatez, el dolor y la inutilidad de la guerra. La historia no cala en nuestros huesos hasta el punto de querer evitarla y aquí estamos, en pleno siglo XXI, con un mundo en guerra. Guerras que cada vez son más cercanas, más crueles y más cruentas y que han llevado a los políticos europeos a aprobar la propuesta de ReArmar Europa. ¿Quo Vadis?

Echar un vistazo a las noticias hoy, desgarra el alma. Cuando leo un libro como este y me sumerjo en historias cotidianas de abuso del poder, violencia gratuita, malentendidos que acaban en torturas o fusilamientos, y después leo las noticias de nuestro presente, se me hace un nudo por dentro.

¿Cómo puede el ser humano ser tan cruel?

Un libro magistral. Es imposible leerlo y que no se remuevan los cimientos de nuestro ser. Los personajes tienen fuerza, las situaciones son reales, sin exageraciones, sin tomar partido por unos o por otros. Historias que fueron y que el autor nos cuenta sin entrar en evaluaciones, ni posicionamientos. Un libro que todos deberíamos leer para saber qué evitar, dónde no podemos volver.

Autor: Manuel Chaves Nogales

Nº pags: 344

Editorial: Libros del asteroide

Oryx y Crake

Aún no había leído nada de Margaret Atwood, así de mal iba. El cuento de la criada no era una opción por que me vi la serie y no me gustan los spoilers, así que opté por algo nuevo.

La premisa del argumento me llamó la atención: crisis climática, modificaciones genéticas y virus letal. Una combinación que promete y puedo decir que, una vez leída la primera parte, engancha.

El escenario distópico es original, pero no es lo que hace que el libro te enrede. Lo que más me ha gustado es cómo está escrito, cómo comienzan dos líneas de tiempo, presente y pasado (narrador en presente y narrador en pasado) y en el arco del personaje principal, las lleva a unirse y a entender qué es lo que ocurrió, cómo fue la catástrofe.

Me he comprado los tres y, al día siguiente de terminar este, empecé ‘El año del diluvio’.

Muy recomendable.

Autor: Margaret Atwood

Editorial: Debolsillo

Nºpags: 448

La estación de la calle perdido

Por fin el libro que me ha tenido enredada desde enero. Empezaré diciendo que es la primera parte de la trilogía bas-lag y que no me he quedado con muchas ganas de explorar los otros dos libros y un cuarto que forma parte del universo bas-lag, aunque es otra historia.

El mundo que ha creado el autor es totalmente nuevo. Una mezcla de steampunk y fantasía, con cientos de especies alienígenas que conviven en una ciudad decadente. Crear un mundo desde cero es complejo y hay que reconocerle el mérito. El problema es que de las más de ochocientas páginas, la historia no empieza a desarrollarse hasta casi la mitad y a mí, personalmente, se me ha hecho pesado. De ahí que haya intercalado un montón de libros de aventuras por el camino.

Una vez que el argumento surge entre las descripciones del mundo bas-lag, la historia coge ritmo y está bien, la última parte se lee del tirón, lo que podría dejar la puerta abierta a que eche un vistazo a la segunda parte (‘La cicatriz’), pero creo que, por el momento, me voy a dar un buen respiro.

Muy bien escrito, un mundo completamente nuevo, coherente y sólido, pero, para mí, las descripciones son excesivas y terminan por cansar y aburrir.

Autor: China Miéville

Editorial: Nova

Nºpags: 824

La esposa joven

Me ha encantado. Ya había leído ‘Seda’ de este autor y me ha dejado con la misma sensación de delicia, de no querer que se acabe el libro. El estilo es conciso y directo (este es otro de los que he solapado con ‘La estación de la calle perdido‘) algo que agradecí mucho, viniendo de donde venía.

La historia tiene una mezcla de costumbrismo y realismo mágico o surrealista, no sabría bien cómo definirlo. Como fuere el resultado sorprende y te atrapa.

La historia de un matrimonio acordado cuando los futuros novios eran muy jóvenes, pero acordado por ellos. Cuando ella cumple 18 años, vuelve desde Argentina y se instala en casa de los padres de su novio. Él no está, se ha ido a estudiar a Inglaterra, debería volver, pero tarda, y en ese tiempo, la esposa joven (no tiene nombre) va descubriendo los secretos de la familia: muchos y variados, y los secretos de su cuerpo y su sexualidad.

El final me sorprendió. Todo el libro me sorprendió. Lo recomiendo.

Autor: Alessandro Baricco

Editorial: Anagrama

Nºpags: 200