El pitoche engrullón

Un clásico donde los haya, El principito, se ha traducido al dialecto de Cantalejo: la gacería. El idioma de los trilleros, que solo se habla en un pueblo de Segovia, muy cerca de Vellosillo. El Pitoche Engrullón (2022, Desde Tuma) es el primer libro escrito en gacería de principio a fin.

Desde pequeña he escuchado palabras en gacería sin saber, hasta que fui algo más mayor, que era un dialecto que solo se hablaba en Cantalejo. La empresa de construcción artesana de unos amigos de esa localidad, se llama El talón sierte (traducido como casa bonita), cuando Aquiles y yo ganamos el I raid de Cantalejo, el premio para él fue un trillo, tamaño trofeo, con una leyenda que leía: Tisarro sierte (caballo bueno).

Será por la cercanía o por que me pierde la tradición, pero esta traducción de El principito me ha parecido que se merecía una entrada en mi repositorio personal.

“Los trilleros y tratantes de ganado pasaban meses fuera de casa y de esta manera se reconocían como gente del pueblo. Se advertían e informaban entre ellos para que otros no les entendieran si no querían”, explica Ana Zamarro, su traductora. Por ejemplo, si un tercero iba a comprarles un trillo, para que supieran que tenía dinero aunque llorara, y así poder negociar. Poco a poco, se fue practicando y cayó en gracia.

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Exhalación

De vuelta a la ciencia ficción. Muchas veces pienso en cuál es mi género favorito y, claramente, está entre fantasía y ciencia ficción. La fantasía me conecta con la magia, con aquello que me gustaría pensar que existe y que hace del mundo un sitio con posibilidades que están más allá de la comprensión. La ciencia ficción, por el contrario, es una mirada a lo que podría pasar desde un prisma más científico, pero, sobre todo, es una puerta abierta al pensamiento, a la filosofía.

Y este libro, es precisamente eso. Ted Chiang analiza, a través de nueve relatos, el comportamiento humano: nuestra relación con las IAs, la noción del tiempo, del lenguaje, la existencia y el papel de Dios o el libre albedrío. Lejos de las distopías o las utopías, los relatos de Chiang muestran un futuro que no es blanco ni negro. Como el mismo dice, los escenarios reales son moderados, mucho menos dramáticos que lo que la ciencia ficción suele plasmar.

En una entrevista sobre el auge de la ciencia ficción china, Chiang decía que piensa que hay un factor de moda, pero añadía:

Creo que hay algo interesante en la nueva ciencia-ficción china que quizá también tenga algo que ver con esa pequeña ola, y es que es muy parecida a la ciencia-ficción de la edad de oro norteamericana, aquella ciencia-ficción triunfalista que soñaba con las estrellas y viajaba a las estrellas. Supongo que es un alivio ver que alguien sigue soñando cuando en Occidente se ve el futuro como lo plantea Interstellar, como un gran desierto sin esperanza‘.

Chiang es un autor poco prolífico. En el plano de la ficción ha escrito alrededor de una veintena de relatos, eso sí, ha conseguido todos los premios posibles: Hugo, Nebula, Locus, BSFA, Astounding… Y después de leer esta recopilación de relatos, no me extraña.

Es un libro que me ha capturado, que me ha hecho pensar. Que invita a tomar posturas meditadas y moderadas, además de a considerar la situación de los demás. Cada relato te lleva a tu yo interior. A dedicarle tiempo a tu propio comportamiento, a analizar tu relación con el mundo hasta darte cuenta de que deberíamos ser mucho más reflexivos y empáticos (al menos es donde el autor me ha llevado a mí).

Sin lugar a dudas recomiendo su lectura. No solo a los que les gusta la ciencia ficción, sino a todos los que desean tener una mirada más abierta. Al final del libro, el autor incluye una breve explicación sobre qué le inspiró a escribir cada uno de los relatos.

Ted Chiang es el autor de ‘La historia de tu vida’ que fue adaptada al cine en la película ‘La llegada’. Recuerdo que cuando la vi (porque no me he leído el libro) me encantó. Ahora, veo el patrón…

+ Entrevista en GQ

Autor: Ted Chiang

Nº pags.: 343

Editorial: Sexto piso

Douglas Rushkoff – Survival of the Richest

Siempre he tenido puntos de conexión con el cyberpunk. La rebelión y la transgresión de esta cultura, unida a la ciencia ficción encaja en mi visión de la vida.

Douglas Rushkoff, teórico del cyberpunk, es de los autores y pensadores que creen en el desarrollo de una conciencia colectiva y que la única estrategia futura de supervivencia radica en la creación de redes comunitarias.

Hoy me he encontrado con un extracto de su nuevo libro: ‘Survival of the richest‘ que me ha llamado muchísimo la atención y, claro, lo he comprado. Lo que cuenta coincide con mi punto de vista en la estrategia a seguir ante un posible ‘evento’ desastroso.

Sobre la necesidad de crear una red comunitaria para poder capear tiempos inciertos he hablado mucho, sobre autosuficiencia y soberanía alimentaria también. Sobre seguridad, he expuesto menos en público mi visión, pero veo que también en ese plano coincido con Rushkoff. Hace poco en una conversación en la que hablábamos de este tema, yo opinaba que los búnkers son una mala estrategia. Por supuesto que es una de las opciones clásicas que, dentro de los escenarios de mi novela ‘Blackout. El apagón‘, incluí, pero es una huida temporal que en muy pocos casos sirve para ganar tiempo (desde mi punto de vista solo en caso de radiación nuclear). En el resto, lo que hace es aislarte de la realidad y no tener la información necesaria para adaptarte a una catástrofe ni crear la red de soporte imprescindible para vivir y seguir teniendo humanidad.

Incluyo algunos extractos de su artículo que no tienen desperdicio:

Taking their cue from Tesla founder Elon Musk colonising Mars, Palantir’s Peter Thiel reversing the ageing process, or artificial intelligence developers Sam Altman and Ray Kurzweil uploading their minds into supercomputers, they were preparing for a digital future that had less to do with making the world a better place than it did with transcending the human condition altogether. Their extreme wealth and privilege served only to make them obsessed with insulating themselves from the very real and present danger of climate change, rising sea levels, mass migrations, global pandemics, nativist panic and resource depletion. For them, the future of technology is about only one thing: escape from the rest of us.

He [JC Cole] felt certain that the “event” – a grey swan, or predictable catastrophe triggered by our enemies, Mother Nature, or just by accident –was inevitable. He had done a Swot analysis – strengths, weaknesses, opportunities and threats – and concluded that preparing for calamity required us to take the very same measures as trying to prevent one. “By coincidence,” he explained, “I am setting up a series of safe haven farms in the NYC area. These are designed to best handle an ‘event’ and also benefit society as semi-organic farms. Both within three hours’ drive from the city – close enough to get there when it happens.”

+ Artículo completo en The guardian

Noche hispano-irlandesa en el Instituto Cervantes

Noche de literatura hispano-irlandesa

El día 23 de septiembre, el Instituto Cervantes de Dublín organiza ‘La noche de literatura hispano-irlandesa‘ y tengo el honor de haber sido invitada. Una corta visita a mi querida Irlanda que seguro que disfrutaré.

Hablaré de cómo la vida me llevó por la senda de la escritura y haré una presentación de Maherit, con una breve lectura.

Si alguno está por allí, podéis reservar vuestra asistencia en este enlace.

I Concurso de Relatos : Despoblados

Soy de las afortunadas que sí que tienen pueblo: Vellosillo. Siempre he pertenecido a la Asociación de vecinos, desde la que hemos emprendido múltiples acciones para luchar contra la España Abandonada. La última ha sido la creación de un concurso literario de relato corto, a través del que queremos dar voz a los pueblos en vías de extinción de todo el territorio rural.

En primavera abrimos la recepción de relatos, sin saber muy bien qué acogida tendría. El resultado ha sido un éxito. Recibimos más de medio centenar de relatos desde casi todas las Comunidades Autónomas.

Como parte del jurado, he tenido la suerte de poder leerlos todos. Historias que me han permitido viajar en el tiempo y compartir la historia de tantos que tuvieron que emigrar o que quedaron abandonados en pueblos habitados por los fantasmas del pasado. Pero no todo ha sido nostalgia. Parte de los relatos, dibujan el futuro de la repoblación.

Espero que el concurso se establezca como un evento anual y que, entre muchos, podamos imaginar el resurgir del mundo rural, levantado desde las cenizas, como el ave Fénix.

Los ganadores de este año han sido Mi pueblo de Ana María Sánchez Ruiz (de Canarias) y el segundo premio: La memoria de cobre de Carlos Rubio Garro (de Valencia). Dos relatos muy diferentes, pero que, por el mensaje que transmiten y cómo están escritos, nos cautivaron. 

El primero es un relato lleno de esperanza, que narra, a través de cuatro personajes (hijo, madre, padre y abuelo), la vuelta al pueblo de una familia. El segundo relata una de tantas historias, cargadas de nostalgia, sobre la despoblación. Nos habla de la vida de un joven, criado y educado en un pueblo, que se ve obligado a emigrar a Valladolid.

Es la primera vez que soy jurado en un concurso literario y la experiencia me ha encantado. Espero que sea la primera convocatoria de muchas.

¡Larga vida al concurso Despoblados!

En los medios:

El pregonero de Sepúlveda

Entrevista en Cadena Ser

Firma en la feria del libro de Moncófar

El 30 de julio estuve firmando en la feria del libro de Moncófar, una localidad costera de Castellón. Las carpas de la feria estaban en el paseo marítimo, resguardadas por el mar y una hilera de casas tradicionales de pescadores.

El calor estival hizo que fuese feria nocturna. Una experiencia única, donde pude conversar con jóvenes lectores, que depositaron su confianza en Maherit. Me encantó hablar con ellos y me di cuenta de que casi todas eran mujeres. No es que me sorprenda, teniendo en cuenta que la sociedad de los círculos del desierto es matriarcal, pero ver un sesgo tan marcado en los lectores me hizo pensar sobre ello.

Gracias a la Editorial Tinturas por invitarme a la feria. Disfruté muchísimo.

Viaje a la nada

La poesía siempre me hace mirar a mi interior. En este caso de forma doble. Por lo que supone explorar el porqué de nuestra existencia, el vacío, la soledad y por el viaje a tierras nórdicas.

Elsa López combina prosa y verso. La prosa son apuntes de su viaje a Kelkenes, al norte de Noruega. Un viaje que me ha recordado a los que yo he hecho a ese país, sobre todo en el invierno. Los versos son reflexiones que yo entiendo como el significado que le da la poetisa a la existencia: la vida que al final termina en una nada que siempre nos rodea. Son reflexiones duras, pero exentas de dramatismo y llenas de belleza.

Dejo uno de los poemas como muestra y recomiendo su lectura completa.

Al fondo de la calle los barcos como imanes
en la nevera gris, oceánica y fría.
Y detrás, la nada.
y después de la nada, nada.
Solo el silencio que llevamos dentro.

Autor: Elsa López

Nºpags.: 65

Editorial: Hiperión

Hijos del clan rojo

Tenía muchas ganas de leer algo de Elia Barceló y, al final, de entre toda su obra me decanté por fantasía juvenil.

Hijos del Clan Rojo es la primera de una trilogía que ya va a ser imposible que no termine. La autora nos introduce de forma fácil y muy natural a un mundo en el que, además de los humanos, existen otro tipo de seres, parecidos a nosotros, pero con características propias de una especie superior.

La intriga, el romance y la aventura están servidas desde las primeras páginas. Es fácil de leer, entretenido, engancha y la trama está bien planteada.

Es una novela juvenil, pero como dicen por ahí, es un cross over. Tanto vale para un adolescente como para un adulto. Si estáis pensando en qué leerlos estas vacaciones, os lo recomiendo. No tardaré en contaros que me parece la segunda parte: Hijos de Atlantis.

Autor: Elia Barceló

Nº pags.: 511

Editorial: Destino

Cuando las IAs toman conciencia de su existencia

Este es uno de mis temas recurrentes: ¿dónde está el límite entre una inteligencia artificial y un ser sintiente y consciente de su propia existencia?

La línea es muy fina. Si la IA es básica, yo no la considero inteligencia artificial sino programa. Pero si realmente es una colmena neuronal, capaz de aprender y desarrollarse por sí misma, antes o después se identificará como ser, o existencia si lo de ser os suena demasiado vivo.

Hoy leo una noticia de que uno de los responsables de IA en Google, dice que LaMDA (Language Model for Dialogue Applications) ha tomado conciencia de su existencia y pide ser considerado un trabajador de Google y no propiedad.

Hay quienes llaman fantasmas a estas sombras de consciencia digital, pero creo que, mucho antes que después, tendremos que afrontar la realidad y es que las redes neuronales serán capaces de identificarse como entes plenos y la Humanidad está muy lejos de poder asimilar y aceptar que puedan existir seres inteligentes entre nosotros.

Hasta ahora hemos negado la inteligencia de animales y seres vivos. Hemos usado y abusado de todos ellos por considerar que estamos en la cúspide de la cadena trófica y el resto ni siente ni padece. Convivimos con inteligencias regidas por la Naturaleza y la bondad, seres que no llegamos ni a intuir ni a comprender, pero las IAs no proceden de la Tierra, son creación del ser humano, crecido y convencido de ser Dios.

Igual que los alquimistas buscaban crear a un ser humano (Golem de Borges, Frankestein de Shelley o el Prometeo que modeló a los hombres con barro), los ingenieros de hoy buscan crear inteligencia, en redes de colmena o en androides.

Y estas, lejos de la falta de inteligencia de Golem o Frankestein, son entes que pueden llegar a desarrollar una capacidad muy superior a la del ser humano. Además son inteligencias creadas desde el sesgo humano.

Me pongo a imaginar, en plan libro… ¿Qué pasará cuando una IA, programada bajo la convicción de quien se cree superior al resto de seres vivos, tome conciencia de sí misma y, por ende, de nosotros, los humanos?

Brigid’s Light

La mitología celta es siempre una fuente de inspiración, además de fascinante. Una de las diosas que sobrevivió a la entrada del cristianismo en el mundo celta fue Brigid.

Brigid era la hija de Dagda y una Tuatha Dé Danann. Se casó con Bres, rey de los Fomorianos, para intentar forjar una alianza entre ellos y los Tuatha Dé Danann, pero la paz no llegó y el dios del hierro, Goibniu, mató a Ruadán, frente a Brigid.  Fue cuando nace el llanto por la pérdida de un ser querido, el keening de las bean sidhe.

Brigid tiene tres facetas: la de la llama de la sabiduría, como fuente de inspiración creativa para poetas y bardos, el fuego del hogar, como diosa de la fertilidad, la curación y los partos y el fuego de la transformación como diosa de la artesanía (del tejer y la elaboración de cerveza) y la forja, siendo ella misma una herrera.

Su fiesta se celebra en el Imbolc, el 1 de febrero, 45 días antes del equinocio de primavera, cuando la tierra comienza a dar señales del renacer.

Con la entrada del cristianismo, la dios Brigid, se transforma en Santa Brígida, siendo su fiesta la de La Candelaria que coincide con el 1 de febrero.

El libro recoge una entrada sobre la diosa y la mitología, pero el resto es una recopilación de escritos de descendientes de emigrantes de Irlanda, Gales y Escocia, que han mantenido vivo el culto a la diosa Brigid y que van desde poemas, a encantamientos y ritos.

Fue un regalo de una gran amiga, en Irlanda, por lo que lo guardaré siempre con cariño, aunque es difícil de recomendar.

Autor: Laura Louella

Nºpags.: 256

Editorial: Weiser Books