Trastario

Otro libro que hemos analizado en el curso que estoy haciendo este año de literatura infantil y juvenil, en la escuela de escritores.

1. Igual que la prosa, también podemos afrontar la lectura de la poesía infantil con ojos adultos o con ojos de niño. ¿Qué opinión le merece este libro a vuestro “niño lector”? ¿A dónde os lleva? ¿Qué os despierta?

Es un libro disparatado, con influencias de corriente del ‘non sense’. A mi niño lector le ha llevado a un lugar divertido, en el que los electrodomésticos y demás trastos tienes personalidad y se dedican a hacer ‘trastadas’ a los humanos que creemos poseerlos.
Me despierta alegría y me arranca una sonrisa permanente.

2. ¿Cómo calificaríais los poemas de este libro? ¿Diríais que son narrativos, que cuentan cada uno una historia? ¿O son fotografías de objetos, un inventario divertido y curioso?
De los treinta poemas de ‘Trastario’ algunos son más descriptivos que narrativos, sin embargo creo que tras cada poema hay una historia. Cada trasto cuenta algo; unos sus aspiraciones, otros sus problemas, otros su relación con los humanos y otros lo que ven o los rodea.
Aunque narren una historia, los poemas también son descriptivos ya que reflejan las características propias del trasto de cada poema.

3. Y ahondando en lo anterior, es claro que el libro tiene un hilo conductor, ya nos lo anuncia el título. Pero, ¿podría decirse que el poemario es más que una recopilación de poemas, que estos están conectados y cuentan una historia? ¿Por qué?
Esta es una pregunta que si no me la hiciese en una guía de lectura, no sé si yo la habría pensado. Como toca hacerlo, mi respuesta es que creo que sí. Que todos los poemas están conectados y no creo que cuenten una historia con su presentación, nudo y desenlace, pero considero que el poemario, en su conjunto, está escrito para transmitir un mensaje contra el consumismo.
El autor, usando el ‘non sense’ presenta la inutilidad de muchas de las cosas que nos rodean. El que las llame trastos (1. m. despect. Cosa inútil, estropeada, vieja o que estorba.) y el poemario se llame Trastario tiene, así mismo, una connotación negativa. Nos rodean un montón de cosas inútiles que no sirven para nada. 
Quizás el mensaje del autor sea que se puede vivir con mucho menos y que podemos prescindir de todas esas cosas inútiles.

4. La poesía infantil juega mucho con el lenguaje, la sonoridad… ¿Veis esto en Trastario? ¿Qué pensáis que aportan estos juegos? Poned algunos ejemplos.
Creo que Pedro Mañas ha conseguido, en cada poema, una pequeña canción. Están llenas de ritmo, de cadencia, de melodía y juega con recursos, como el de cortar las palabras en ‘Tocadís’ o en el último de ‘A este poeta se le acaba la cuerda’, que he visto en otros poemarios infantiles, que convierten esos poemas en juegos.
Pero no son los únicos juegos que incluye. En ‘Los postes del telégrafo’ copia al teléfono estropeado, en ‘Trabatrastros’ plantea un trabalenguas, en ‘Fantasma’ escribe una canción para jugar, como la de aserrín, aserrán, en el ‘Poema tejido’ construye, con el título y el poema, un juego en sí mismo.
Los juegos aportan diversión. No es un poemario aburrido y lento del que el niño se canse. Está lleno de acción, velocidad y juegos. Los ingredientes para que los niños se enganchen en la lectura del poemario y no lo quieran cerrar. 

5. Respecto a la forma, los poemas tiene estructuras y formatos muy variados ¿es esto una ventaja/riqueza o un inconveniente/dificultad a la hora de leerlo?
Creo que la variedad en los poemas hace más sencilla, divertida y amena la lectura. Si todos los poemas tuviesen la misma estructura de estrofas, la misma métrica o la misma rima, se convertiría en algo plano que, por muy entretenido que fuese lo que contasen los poemas, terminaría por aburrir al lector, incluso a dormirle, ya que, al fin y al cabo, la poesía es música. Si escuchas la misma melodía durante una hora, lo más fácil es que el ritmo te adormile.
En la variedad está la sorpresa, el querer saber cómo será el siguiente poema, estando preparado para un cambio. Desde los dos primeros poemas, el lector asume que será así. De ‘Al rico trasto’ un poema largo y estructurado pasan a ‘Lavadura’ y ‘Tocadís’ que son poemas muy cortitos, donde empieza el juego. Solo con pasar la primera página, el lector sabe que se ha adentrado en un libro diferente que seguro que le sorprenderá.

Autor: Pedro Mañas

Nº pags.: 39

Editorial: Faktoria de Libros (Kalandraka)