Eco

De nuevo un libro juvenil, esta vez de una escritora estadounidense, Pam Muñoz Ryan, galardonada con los premios Newberry Honor Book, Kirkus Prize, Virginia Hamilton Literary Award, Jane Addam’s children’s Book Award y muchos más.
Eco es una recomendación de mi hija de 11 años. Desde las primeras páginas la enganchó y terminó el libro con pena de tener que despedirse de los protagonistas, a mí, me ha pasado algo similar.
Un libro dentro de un libro, tres historias entrelazadas con un final común. Mientras lo leía, pensé que la escritora tendría algún tipo de ligazón con la música, pero por lo que he podido leer después es más trabajo de documentación, que conocimiento previo.
Una historia llena de sensibilidad, ternura y amor por la música, escrita de forma amena y sencilla. Yo lo he leído en español y la traducción tiene algún error, creo que la lectura en versión original, inglés, mejorará la calidad literaria.
Una de esas recomendaciones para niñ@s entre 11 y 14, una edad difícil para encontrar novelas que les enganchen.
Nº pags.: 456

Biografía de un cuerpo

Mónica Rodríguez está imparable. Este año ganó el premio angular con este título, hace unas semanas se publicaba que le han concedido el premio Cervantes Chico 2018 y sigue acumulando reconocimiento y premios literarios, todos ellos sobradamente merecidos.
Biografía de un cuerpo es una de esas novelas en las que las palabras se entrelazan para formar una composición perfecta, uno de esos libros en que te encuentras releyendo una mismo párrafo por la belleza que transmite.
La adolescencia, esa época rebelde, de descubrimiento, de confrontación, de amistad, se dibuja a lo largo del libro bajo el estandarte del protagonista y sus amigos. Hace ya años de esa época en mi vida, pero Mónica ha conseguido, con este libro, trasladarme a aquellos años y ver reflejado el comportamiento de mis hijos en los protagonistas.
Un libro que recomiendo a jóvenes a partir de 15 o 16 años y también a los padres con hijos adolescentes.
Nºpags.:224

Narrativa transmedia

Me encanta ver que, en la feria del libro, cada año hay más casetas de infantil y juvenil donde, por deformación, o simple afición, me paro y me recreo viendo el tipo de libro que hay expuesto y escuchando los títulos por los que los chicos preguntan.
Me ha llamado muchísimo la atención  la reedición de toda la bibliografía de Enid Blyton. La verdad es que Editorial Juventud tiene un filón con la prolífera obra de esta gran escritora, sobre la que han hecho un trabajo de ilustración y maquetación, para las nuevas ediciones, francamente bueno. Reconozco que de pequeña me leí prácticamente todos sus libros y me ha encantado ver que vuelven con fuerza, cincuenta años más tarde.
Lo han intentado también con la colección de Celia, pero creo que sus historias se han quedado anticuadas para las niñas de hoy y esto me ha hecho reflexionar sobre los retos de adaptación de los escritores, a una sociedad que cambia a una velocidad de vértigo.
Durante siglos, los cuentos se transmitieron de forma oral, de padres a hijos, alrededor del fuego; formaban parte del acervo cultural de nuestra sociedad y hasta bien avanzada la edad media, se identifica la autoría de pocas obras.
El acceso a la educación, la imprenta, los viajes, la modernización, permite la aparición de muchísima obra escrita, igual que el gramófono potencia la creación musical, el cine la audiovisual e Internet, catapulta la creación digital anónima, en todos los ámbitos.
La creación distribuida atenta contra las grandes productoras de medios que, durante el siglo XX, monopolizaron los superventas en papel, cine y música. Ahora una persona cualquiera puede llegar a unas audiencias que incluso las grandes envidian e intentan captar, moviendo a los youtubers al papel, a los premios de literatura al cine o a los músicos a las series.
Las plataformas han dejado de ser estancas y la creación salta de una a otra, buscando alcanzar al mayor número de personas posibles y para conseguirlo, la creación muta y se transforma, con la premisa de que la creación sea distribuida y no se concentre en una sola plataforma, sino que alcance, de forma transversal y complementaria, al mayor número de entornos posibles y ahí, es donde entra la narrativa transmedia.
Un concepto que existe de siempre, pero sobre el que se está investigando desde hace unos años, para identificar las claves de la creación orientada a distintas plataformas-canales-mundos, no con conceptos reduntantes, sino de complementariedad.

Para esto lo primero que tenemos que aprender son las reglas de cada uno de los medios y cómo interactúan entre ellos, qué esperan los usuarios, cómo se consigue una experiencia positiva en cada plataforma, qué lleva a un consumidor, habitual de un medio, a dar el salto hacia otro y a resumen, entender cómo funciona este nuevo mundo multicapa, donde las capas no se colocan una encima de la otra, sino que se entrelazan e inteconectan en un espacio multidimensional que cambia con la interacción de cualquiera de sus partes.

Un mundo apasionante que presenta un reto descomunal para la creación del siglo XXI.

Os dejo una entrevita a Henry Jenkins, el máximo investigador de la narrativa transmedia.

Engrama

Otro artículo que me ha parecido interesante para mi documentación en el libro de relatos cortos de ciencia ficción que he empezado, Uploading.
El primer relato Lollyrush explora una sociedad infantilizada en la que se infiltra, a través de un juego, una inteligencia artificial con conciencia propia.
El artículo de hoy habla sobre el engrama: Una estructura de interconexión neuronal estable. Tiene como efecto la activación en red de un sistema de neuronas, producida por efecto aferente de la excitación de las terminaciones del sistema nervioso en el medio interno o externo, de tal manera que, mediando o no un correlato psíquico, se estimula la activación de estructuras neuronales estables eferentes, engramas eferentes, que producen respuestas de regulación automáticas del organismo. Hay engramas no psíquicos, que se producen de manera inconsciente, y engramas psíquicos que son ejecutados mediante la actuación consciente del individuo.
Un equipo de investigadores norteamericanos ha logrado, por primera vez, transferir la memoria de un ser viviente a otro. El trabajo arroja luz sobre una de las cuestiones más intrigantes de la biología: ¿Cómo se almacenan los recuerdos?
En un artículo publicado hace apenas unos días en la revista eNeuro, un equipo dirigido por David Glanzman, de la Universidad de California, explica cómo ha conseguido llevar a cabo este intrigante experimento, para el que se utilizaron caracoles marinos de la especie Aplysia californica.
Lo primero que hicieron los investigadores fue «entrenar» a varios de estos moluscos para que exhibieran un reflejo defensivo cuando sus colas eran estimuladas por una suave corriente eléctrica. Un segundo grupo de caracoles, no entrenados, no mostraba ese reflejo.
Más tarde, y una vez firmemente establecido el reflejo defensivo, los caracoles «entrenados» fueron sacrificados para extirparles los ganglios abdominales. Acto seguido, los científicos extrajeron el ARN de las muestras y las inyectaron en los caracoles no entrenados y que, por tanto, no exhibían la misma reacción ante la corriente eléctrica.
El resultado fue que los caracoles que recibieron el nuevo ARN mostraron los mismos actos reflejos como respuesta a la estimulación eléctrica, y ello a pesar de no haber recibido ningún entrenamiento.

Tras la pista del engrama

Estos resultados son importantes porque proporcionan pistas sobre la naturaleza de lo que se conoce como el «engrama», una palabra que funciona de forma parecida al término «materia oscura», ya que denota algo que se sabe que existe pero de lo que poco o nada se conoce.
Engrama, en efecto, es la palabra que los científicos utilizan para referirse a la estructura cerebral que almacena físicamente la memoria a largo plazo, una especie de «disco duro» capaz de almacenar datos (como los de las computadoras), pero que hasta la fecha nadie ha conseguido localizar de forma concluyente.
La teoría más aceptada por los neurocientíficos es que la memoria a largo plazo está codificada en las sinapsis, las interfaces funcionales a través de las que las neuronas intercambian señales eléctricas o químicas.
El experimento de Glanzman y sus colegas, sin embargo, apunta a una posibilidad muy diferente. La memoria, en realidad, se almacena en el interior de los cuerpos celulares de las propias neuronas. Lo cual plantea la posibilidad de que el ARN tenga un papel importante en la formación de la memoria, una idea ya apuntada en otros estudios y que los nuevos experimentos con caracoles parecen respaldar.
En su artículo, Glanzman y su equipo afirman que sus resultados suscitan muchas nuevas preguntas sobre la forma en que la memoria se almacena y sobre la auténtica naturaleza del engrama. Pero dejan claro que la forma de almacenamiento no tiene que ver con las sinapsis, como se pensaba hasta ahora.

¿Se puede emprender en el entorno rural?

Mañana, Jueves 17 de Mayo, a las 18:00, la red vecinal Sepúlveda Innova organiza la primera Jornada sobre Innovación y Emprendimiento en Sepúlveda.
Estaremos en el Teatro Bretón con cinco charlas breves, de 15 minutos y un amplio espacio para el debate y las preguntas del público.
Seremos cinco ponenetes, con perfiles muy diferentes, pero con un nexo de unión; el emprendimiento.
En mi caso hablaré sobre el papel de las administraciones públicas en un entorno emprendedor. Desde mi experiencia, creando empresas a lo largo de más de 25 años, propondré ideas enfocadas a conseguir derribar el muro que separa, hoy, al emprendedor de la administración. Un ayuntamiento capaz de facilitar la puesta en marcha de empresas, se convertiría en un polo de atracción para el emprendemiento. De eso hablaremos, sabiendo que la experiencia nos ha demostrado que ese apoyo, es difícil de encontrar.

Preguntas a un maestro zen

Aunque intercalo otras lecturas, por sanidad mental, sigo documentándome para ‘La espada de la lluvia’.
Ahora estoy explorando la forma de pensar oriental y, el zen es uno de los máximos exponentes de su filosofía.
Este libro me ha recordado a ‘El profeta’ de Gibran Jalil Gibran. Ambos se estructuran entorno a temas, sobre los que los maestros/profetas contestan a preguntas.
El del profeta menos trascendental, este mucho más.
En esencia, el maestro recomienda la práctica del zazen, la meditación sentada, para entrar en contacto con nuestro verdadero ser y poder sentir la relación que nos une al universo, además de ser capaces de eliminar nuestro karma y encontrar la paz.
El maestro, cabeza del soto zen en Europa, compara, reiteradamente, la forma de pensar del occidental y el oriental. Como el occidental basa su pensamiento más en el raciocinio y en la antítesis; el bien y el mal, arriba y abajo, mientras que el budismo y el zen, igualan muchas veces conceptos que para nosotros son antagónicos.
Mi edición repite varias páginas de preguntas y respuestas; parece que las erratas de edición son una tónica en este tipo de libros.
Interesante, si os gusta leer filosofía.Algunos fragmentos:

‘Las personas ambiciosas y llenas de deseos andan siempre detrás de la libertad, pero no pueden alcanzarla. Siempre están  ansiosas y tristes. Sus deseos crecen, crecen y terminan por caer enfermas, neuróticas. La libertad no es hacer lo que se quiera. Satisfacer todos los deseos no conduce a la libertad, ya que los deseos del hombre son ilimitados.’

‘Los sueños premonitorios forman parte del mundo metafísico. No podemos negar la relación con ese mundo. Si tenéis fe podréis comunicaros con el mundo metafísico.’

‘En la fisiología moderna se piensa que el cerebro y las células siguen vivos dos o tres días. Quizá en algunos muertos la conciencia no está muerta del todo.’

Autor: Taisen Deshimaru

Nº pag.: 142

La lengua de los secretos

Hacía tiempo que un libro no me provocaba tanta emoción y eso que, éste, lo he ‘leído’ en formato audio libro. Es un libro entrañable, escrito desde lo más profundo del corazón. Una historia autobiográfica que integra la vida del padre del autor, durante la guerra civil española, y el presente de Martín Abrisketa, mientras escribe la novela.

El autor es capaz de mostrar el horror de la guerra desde la inocencia y la incomprensión de un niño, que ni entiende lo qué es república, ni fascismo, ni porqué tienen que abandonar su tierra, ni porqué se llevan a su padre.
Opera prima de Martín Abrisketa y por el momento la única.
Sinceramente, os la recomiendo.
Nºpags.:528
Audiolibro

Más alla del invierno

Otro libro de mi club de lectura. De nuevo una escritora de la que hacía tiempo que no leía nada.
Como siempre Isabel Allende no decepciona, su estilo al escribir, con ese sentimiento mágico, siempre me hace pensar si Allende tiene una relación personal con el chamanismo.
Un libro narrado con saltos temporales que se desarrolla entre un presente que transcurre en USA y un pasado que triangula a los tres protagonistas, entre Chile, Canada, Brasil y Guatemala, con un transfondo que habla de la migración forzada y las mafias que se esconden detrás de este drama humano.
Un libro que muestra la esperanza incluso cuando todo se baña de tragedia.
Muy recomendable.
Nºpags.: 352

Deepfakes y la inteligencia artificial

La inteligencia artificial está aún en una etapa embrionaria; una vida que se está creando y que está descubriendo hasta dónde puede llegar. No es sólo ella quien se autodescubre (sí, creo firmemente que antes o después la AI será consciente de su propio ser), sino también los humanos descubrimos que la AI es una forma de magia que permite convertir sueños en realidad.
No es falta de imaginación lo que nos ha marcado las barreras de lo posible, sino falta de medios y de tecnología. En pleno siglo XXI somos espectadores de dos carreras que creo que cambiarán los modelos de sociedad humanos de una forma que, hasta ahora, sólo contemplábamos en historias de ciencia ficción.
Las dos carreras son; inteligencia artificial y biotecnología.
En un mundo digital y global como en el que vivimos, si dejas volar tu imaginación, teniendo en mente que se desarrolle una verdadera AI con consciencia propia y la biotecnología nos permita transportar nuestros conocimiento y nuestras consciencias a servidores, sólo hace falta agitar muy ligeramente la coctelera para tener una distopía increíble, pero factible, en toda regla.
Sigo, alimentando la semilla de ese libro de ciencia ficción.

Os incluyo un vídeo sobre los montajes de vídeo que usan inteligencia artificial para cambiar caras y transportarlas a otros cuerpos, otras situaciones, con mensajes inventados,…(por coger ideas).

Mujeres que compran flores

Este año me he unido a un club de lectura de madres y, como no soy yo quien propongo las lecturas, me ha servido para salir de mi zona de confort y probar autores y estilos que no están en mi espectro.
Me he dado cuenta de que leo pocas novelas de escritoras, lo que he me ha llevado a pensar si hay mucho menos publicado por mujeres o soy yo la que, desde pequeña, me he acostumbrado a las historias narradas por hombres.
Después de hacer un repaso a mi biblioteca, puedo confirmar que, al menos entre mis libros, hay muchos más autores masculinos que femeninos. Quizás es por que en ciencia ficción y fantasía hay más escritores. Sea cual sea el motivo, ha sido una desilusión darme cuenta que en las letras, también existe la desigualdad.
En cuanto al libro, es un título urbano, ambientado en el Madrid de Huertas. Una novela que disecciona cinco perfiles de mujeres de hoy; algunas marcadas por la necesidad de demostrar que son superwoman y otras con una bajísima autoestima que se han convertido en seres dependientes de sus parejas.
Los perfiles psicológicos de las protagonistas están bien trabajados, excepto el de la protagonista, Aurora. La metamorfosis que se produce en ella y el hecho de que la escritora la utilice como hilo conductor para el cambio en cada una de sus amigas, es poco creíble, saliendo de donde sale al inicio del libro.
Es una novela entretenida, que conecta bien con casi cualquier mujer ya que, con alguna de las cinco, en algún momento del libro, es fácil sentirse identificada.
Definitivamente no está en mi estilo, pero como lectura de vacaciones, está bien.
Autor: Vanesssa Monfort
Nºpags.: 448