La crisis del agua – Camino hacia el agua P2P

water.org

Cada 20 segundos un niño muere de una enfermedad relacionada con la calidad del agua.

Las mujeres dedican 200 millones de horas a recoger agua

El triple de las personas que viven en USA viven sin acceso a agua potable

La mayoría de las enfermedades relacionadas con el agua están causadas por temas fecales

Hay más personas en el mundo con móvil que con water

La falta de implicación de las comunidades provocan una indice de fracasos en los proyectos para facilitar el acceso al agua de un 50%

En un mundo en el que los recursos son finitos las desigualdades en el acceso a esos recursos abren brechas insalvables.
El acceso al agua, máximo exponente del procomún, cuyo derecho debería estar garantizado por todas las constituciones y leyes de derechos humanos del mundo, es no sólo desigual, sino en muchos casos inexistente.
El agua es fuente de vida, para los humanos, para los cultivos, para el planeta y aunque no todos sean conscientes de ello, también para la energía.
En un mundo finito, en el que las reservas de petróleo disminuyen, la lógica del buen hacer, nos indica que deberíamos destinar las reservas que aún quedan a investigar en fuentes de energía alternativas, en energías renovables, pero el problema es que la producción de energía no sólo necesita petróleo, también requiere agua.
Algunos datos sobre la cantidad de agua que consume la producción de energía:
  1. Los biocombustibles basados en soja requieren 6.000 veces más cantidad de agua que los combustibles derivados del petróleo
  2. Los biocombustibles basados en maíz necesitan 1.000 veces más cantidad de agua que los combustibles derivados del petróleo
  3. La producción de un barril de crudo de Alberta consume 5.238 litros de agua
  4. La vivienda media americana cuya energía proviene de una central térmica retirará de la red de agua 1.400.000 litros y consumirá cerca de 57.000 litros al año.
  5. La captura de CO2 requiere energía. Si la energía necesaria para realizar la captura de CO2 proviene de centrales térmicas, de ahora al año 2030 se incrementarán las necesidades de agua en un 80%, si provienen de energías con menos necesidades de agua, se incrementarán entre un 40 y 50%.
  6. En el año 2005, el Gobierno americano aprobó, dentro de la Ley de Energía, que las empresas de fracking podían mantener en secreto los componentes químicos que utilizan durante el proceso de extracción, hecho que contraviene frontalmente el ‘Safe Drinking Water Act‘ de la EPA
  7. Las plantas solares termodinámicas sacan un 98% menos de agua de los acuíferos y los ríos que las centrales térmicas y nucleares, pero consumen entre un 85 y un 270% más de agua.
  8. The American Wind Energy Association asegura que la energía eólica en USA ahorró más de 75.700 millones de litros de agua durante el año 2009, ya que la producción de 1MWh de energía eólica consume menos de 7,6 litros de agua.
  9. La presa de Hoover produjo 5,500 millones de Mwh en 1999. En 2009 produjo sólo 3,700 millones de Mwh debido a las fuertes sequías de aquel año que hicieron que los niveles de la presa descendieran y los saltos hidroeléctricos bajasen su producción.
  10. US Energy Information Agency estima que la demanda energética crecerá al menos en un 40% antes del 2050, con la consiguiente demanda de agua para su producción.
Así pues el agua es energía y al igual que ocurre con la energía, los contendientes toman posiciones para controlar el acceso y propiedad del agua dulce, las guerras líquidas están en marcha. Los lobbies internacionales coaccionan a los Gobiernos a nivel mundial para que el proceso de privatización del agua se acelere, para que el agua deje de pertenecer al procomún, a todos nosotros, para que el agua pase a manos privadas, a las grandes multinacionales de la energía y la alimentación.
La lucha por el derecho al acceso al agua es clave. Es vital que el agua siga perteneciendo al procomún y ante el inminente riesgo de perder ese derecho, es vital tener ‘soberanía hídrica’, ser autosuficiente en nuestras necesidades de agua dulce, bien sean para consumo o para producción agrícola o energética.
¿Cuál debe ser la estrategia para conseguir la autosuficiencia hídrica De nuevo se hace necesario retornar a la madre Tierra y caminar hacia la senda de la sostenibilidad, teniendo en cuenta los mismos cuatro parámetros de los que hablábamos en la entrada de la crisis energética.
  1. Eficiencia: El consumo de agua debe optimizarse. El agua no puede malgastarse ya que se trata de uno de los recursos más valiosos; necesario para nuestra vida, nuestra producción agrícola y nuestra producción energética. No todos los usos del agua requieren la misma calidad por lo que las estrategias de reciclaje de aguas grises y negras se hacen imprescindibles en la gestión del agua de cualquier unidad familiar o comunidad.
  2. Autoproducción: Hasta la fecha no se ha dado suficiente importancia a la crisis en el acceso a agua limpia en los países desarrollados y por lo tanto no se considera esencial la recogida de agua de lluvia. En cualquier hábitat se puede recuperar el agua de la lluvia o el agua del rocío. Dependiendo de nuestra localización las técnicas de recogida serán más complejas o más sencillas. Tras un estudio de la pluviometría de cada zona, se pueden diseñar estrategias de recogida de lluvia y proyectar los litros que seremos capaces de almacenar a lo largo del año, saber de cuánta agua limpia dispondremos y adecuar nuestro consumo al agua disponible.
  3. Localización: En los países desarrollados dependemos del suministro nacional de agua para nuestro abastecimiento. Quedan muy atrás los años en que las personas se desplazaban para buscar agua en las fuentes o manantiales cercanos. Los niños no conciben una vivienda sin grifos, ni darían crédito a que pudiese producirse un corte de agua de más de unas horas. Pero podría ocurrir y es fácil evitarlo instaurando una política sistemática de recogida de aguas en cualquier comunidad o vivienda.
  4. Independencia: La ciudades se abastecen desde pantanos y embalses situados a kilómetros de distancia. En la red de distribución hay fugas, pérdidas. El tratamiento de las aguas queda fuera de nuestro alcance, se da por sentado que la calidad del agua que nos suministran es máxima. ¿Qué ocurriría ante un fallo en el sistema de distribución de las red de agua?, ¿una manipulación ajena a la red?, ¿una sequía prolongada que disminuya las reservas y requiera la imposición de restricciones? En casi todos los países se paga por el consumo de agua, justificando el coste del agua en la inversión en la red de distribución y su mantenimiento. La política de privatización de las redes de distribución de agua e incluso de los pantanos y demás recursos hídricos, llevará inevitablemente a una subida en los precios del agua y a una progresiva restricción de la libertad de recolectar agua de lluvia. El acceso al agua es un derecho y es algo por lo que cada comunidad debe luchar, planificando e instaurando políticas de recogida de agua que garanticen su soberanía hídrica.
Las mismas cuatro máximas que explicábamos sobre la energía, nos llevan a la misma conclusión en la gestión del agua; la mejor estrategia para la recogida y abastecimiento de agua es una red distribuida, resiliente, en la que los recolectores sean los propios consumidores. Una red de agua P2P.
La recogida y almacenamiento de agua de lluvia debe incorporarse como estrategia pasiva en la vida de todas las comunidades con una gestión compartida y distribuida. Nuestro consumo no puede depender de pantanos, embalses y redes de distribución privadas que pueden aplicar tarifas y normativa que sean contraria a nuestros intereses.
Agua P2P
 
 
El agua que consumamos en el futuro tendrá su origen en técnicas de recolección comunitarias y en técnicas de reciclaje de agua para consumo no humano. Será recolectada y gestionada por una misma red. Cada núcleo de consumo será un nodo de producción cuyo alcance estará delimitado por la comunidad a la que dicho nodo pertenezca. En ocasiones los nodos serán familiares, en otros abarcarán comunidades rurales, en otros serán edificios y en otros barrios urbanos. Cada uno de estos nodos debe analizar sus necesidades en el consumo de agua y dimensionar su recolección y reciclado, adaptándose a su propio hábitat, con el objetivo de que su impacto medioambiental en el proceso de creación de la red de agua P2P de la comunidad sea lo menor posible y sea sostenible a lo largo del tiempo.
El agua limpia podrá almacenarse para consumo humano, mientras que el reciclado de la misma, permitirá dar un ciclo de vida mayor al agua gracias a su reutilización en forma de aguas grises (riego) y aguas negras (compost).
La filosofía P2P aplicada al ciclo de vida del agua aporta las mismas ventajas que cualquier red P2P
  1. Robustez: Las P2P son redes distribuidas que incrementan la robustez en caso de fallos en cualquiera de los nodos. En el caso de una red P2P de agua, cada uno de los nodos es un centro de recolección y almacenado, por lo que la red de agua de una misma comunidad se abastece desde distintos puntos, incrementándose la redundancia en la recolección y ampliando la superficie total de recogida, aumentando la tolerancia a fallos y la disponibilidad de agua para toda la comunidad. De la misma forma el almacenamiento del agua es distribuido y toda la red podría acceder a múltiples fuentes de agua almacenada siguiendo los criterios de acceso establecidos dentro de la propia red.
  2. Descentralización. Una red P2P es siempre una red descentralizada en la que todos los nodos son iguales, no existen nodos con funciones especiales, y por tanto ningún nodo es imprescindible para el funcionamiento de la red. Los costes están repartidos entre los usuarios siendo el recurso compartido al agua. La unión de varios usuarios en la recogida y procesos de reciclado y reutilización del agua abarata los costes de instalación ya que cada nodo tiene acceso al agua recogida y usada por otros nodos. Estas redes P2P de agua sustituirán a las redes de distribución nacionales o al menos se convertirán en una alternativa factible para grupos de consumo de agua o comunidades autosuficientes.
  3. Independencia: Una red P2P de agua asegura la independencia de suministro de las compañías de aguas, lo que supone eliminar parte de la hipoteca de servicios en la economía personal o comunitaria y garantiza la autonomía frente a subidas, normativa, limitación o cualquier regulación gubernamental sobre el acceso público al agua, algo que cada vez será más común conforme la escasez del agua se convierta en un tema candente.
Una red de agua P2P es una red resiliente que permitirá a las comunidades que apuesten por este tipo de instalaciones mantener su calidad de vida al margen de factores externos que de otra forma afectarían de forma negativa a su funcionamiento.
Las redes de agua P2P pueden retroalimentar los acuíferos locales y garantizar que los depósitos naturales de la Tierra se mantienen en niveles adecuados.

Crisis energética – Camino hacia la energía P2P

La energía es el motor de nuestra economía. Una economía basada en el crecimiento que demanda de forma sistemática un mayor suministro energético. Durante el siglo XX, en especial durante la segunda mitad de siglo, el crecimiento económico fue de la mano del fácil acceso a las reservas de petróleo; una fuente de energía que para el nivel de demanda energética de aquel momento, parecía prácticamente inagotable.
La bonanza económica llevó, a partir de los años 50, a una explosión demográfica, a una aceleración económica y a un crecimiento en la demanda energética; el petróleo parecía la panacea, no sólo era un recurso energético, sino que sus derivados dieron origen a infinidad de nuevos materiales, comenzó su uso en la industria agroquímica, en la alimentaria, en la textil, en la farmaceútica,… y por encima de todo era la única fuente de energía que se podía almacenar fácilmente y transportar con relativa sencillez.
El problema es que las reservas no eran ilimitadas y mucho menos cuanto más crecía la demanda del oro negro. Ya en el siglo XXI nadie pone en duda que la explotación de los yacimientos y las reservas de petróleo aún disponibles, es cada vez más compleja y menos rentable. Desde hace décadas se estudian fuentes de energía alternativas, el problema es que el estudio y la explotación de estas fuentes es completamente dependiente del petróleo. Algunas alternativas son mejores que otras, solar frente a nuclear, eólica frente a térmica, pero ¿qué ocurre con los experimentos que se están realizando para intentar encontrar la siguiente panacea? Otra fuente de energía que se pueda almacenar de forma sencilla, que pueda utilizarse en los medios de transporte, que mantenga la economía y la sociedad del crecimiento. Desde mi punto de vista, hasta la fecha, los dos principales intentos de conseguir el dorado, de encontrar el sucesor del petróleo han sido:
La primera carrera resultó en una de las mayores crisis alimentarias de las últimas décadas (2007-2008) . Las malas cosechas debido al cambio climático, unidas a la creciente demanda de biocombustibles provocaron una subida en los precios de los alimentos básicos que tuvieron un impacto devastador en los países pobres, donde se produjeron disturbios en protesta por la subida de precios. La ONU ya ha avisado que este año 2013 se espera otra crisis alimentaria sin precedentes.
Insistir y ahondar en el cultivo extensivo destinado a los biocombustibles sólo agravará la crisis medioambiental y las desigualdades sociales en el mundo. Sin embargo el crecimiento de los biocombustibles de origen vegetal continua su carrera, en un mercado donde se juntan no sólo los intereses de los lobbies energéticos sino también los de las empresas dedicadas a la modificación genética.
La segunda carrera se está corriendo ahora. Prácticamente todos los países occidentales han aprobado leyes que permiten, en suelo patrio, la extracción por fracturación hidráulica para obtener petróleo o gas de yacimientos alternativos. La factura del fracking está aún por ver, pero lo más probable es que acreciente el problema de acceso a agua limpia en países en vías de desarrollo y genere un problema en la calidad del agua en los países desarrollados. El motivo es que la fracturación hidraúlica inyecta en el subsuelo, mediante agua y arena a presión, hasta 500 sustancias tóxicas, cancerígenas y mutagénicas que debido a la propia técnica de extracción corren el riesgo de filtrarse a los acuíferos además de generar una ingente cantidad de agua contaminada que la industria asegura puede filtrar y entregar de nuevo a la red para el consumo humano. Además de generar un problema en el acceso al agua, el impacto medioambiental del fracking promete ser elevadísimo, lo que unido a sus altos costes de extracción sitúa esta técnica como una de las menos rentables del mercado, con la única ventaja de conseguir un producto de características similares al petróleo, es decir un producto que se puede vender como el sustituto del petróleo y que promete mantener la economía del crecimiento, la huida hacia adelante en que la sociedad parece estar inmersa.
Las guerras líquidas son ya una realidad, los contendientes van tomando posiciones y configurando el mapa geopolítico de la producción energética mundial, unido al control del agua.
La energía mueve el mundo y el agua lo alimenta, por lo que es fácil pensar que las luchas por el control de estos dos factores determinará nuestro futuro.
¿Tenemos alguna opción de tomar las riendas e intentar desligar nuestro destino del de las guerras líquidas? Sí, pero pasa por un cambio en nuestra forma de vida, en nuestra forma de relacionarlos con nuestro hábitat, con la madre Tierra, con nuestra comunidad. Hemos de volver a la senda de la sostenibilidad y para ello en términos energéticos es necesario guiarnos por los siguientes parámetros:
  1. Eficiencia: La energía más barata es la energía no consumida. La eficiencia energética debe ser el referente en la normativa de generación y consumo energético, acompañado de técnicas de estrategias pasivas.
  2. Autoproducción: Las necesidades energéticas básicas deben cubrirse con generación propia, utilizando energías renovables adaptadas al hábitat de cada unidad de consumo.
  3. Localización: Las pérdidas de energía en las redes de transmisión y distribución mundiales se estiman entre el 7 y el 15% de la energía generada. Parte de las pérdidas tienen origen técnico (lineas de transmisión, factores de potencia, …) y parte derivan de accidentes, fraudes o temas administrativos. Las grandes redes de distribución nacionales son un lastre del pasado. La centralización lleva inherente altos costes de mantenimiento y niveles de eficiencia muy bajos. La generación eléctrica debe tener su origen cerca de las fuentes de consumo para evitar su transporte, con las pérdidas y costes energéticos que el propio transporte y distribución conllevan.
  4. Independencia: El suministro energético actual depende de los Gobiernos y de las grandes compañías eléctricas. Dentro de la economía familiar la hipoteca energética consume al menos un 20% de los recursos disponibles. Debido a la escasez energética a la que nos enfrentamos, estos recursos cada vez serán mayores, ya que el precio de la energía tenderá a incrementar en el futuro. La normativa que aplica a la generación y consumo de la energía será a su vez más restrictiva, por lo que conseguir soberanía energética garantizará nuestra independencia económica y por ende libertad para poder decidir sobre nuestra forma de vida.
Estas cuatro máximas llevan a pensar que la mejor estrategia para la producción y abastecimiento de energía es una red distribuida, resiliente, en la que los productores sean los propios consumidores. Una red de energía P2P. 
Energía P2P

La energía del futuro debe ser una energía limpia, producida y consumida en red. Cada núcleo de consumo será un nodo de producción cuyo alcance estará delimitado por la comunidad a la que dicho nodo pertenezca. En ocasiones los nodos serán familiares, en otros abarcarán comunidades rurales, en otros serán edificios y en otros barrios urbanos. Cada uno de estos nodos debe analizar sus necesidades energéticas y dimensionar su producción, adaptando la generación al hábitat que le rodea para poder producir energía renovable con el menor impacto medioambiental posible.
La mayor parte de la energía será consumida en el momento de la generación, pero se almacenará siempre un porcentaje o el excedente para garantizar el suministro durante los valles (ya sea por los ciclos naturales de las renovables o por picos en la demanda) al resto de la red.
La filosofía P2P aplicada al ciclo de vida de la energía aporta las mismas ventajas que cualquier red P2P
  1. Robustez: Las redes peer-to-peer son redes distribuidas que incrementan la robustez en caso de fallos en cualquiera de los nodos. En el caso de una red P2P de energía, cada uno de los nodos es un centro de producción, por lo que la red eléctrica P2P se abastece desde distintos puntos, incrementándose la redundancia en la generación, la tolerancia a fallos y la disponibilidad de energía. De la misma forma el almacenamiento de la energía es distribuido y toda la red puede acceder a múltiples fuentes de energía almacenada siguiendo los criterios de acceso establecidos dentro de la propia red.
  2. Descentralización. Estas redes por definición son descentralizadas y todos los nodos son iguales. No existen nodos con funciones especiales, y por tanto ningún nodo es imprescindible para el funcionamiento de la red. Los costes están repartidos entre los usuarios siendo el recurso compartido la energía. La unión de varios usuarios en autoproducción de energía abarata la inversión y los costes de instalación ya que cada nodo tiene acceso a la energía producida por otros nodos y se beneficia de la escala de producción así como de las diferentes franjas horarias de picos y valles en la demanda y producción energética de cada nodo. Estas redes P2P de energía sustituirán a las redes de distribución nacionales o al menos se convertirán en una alternativa factible para grupos de consumo energético o comunidades autosuficientes.
  3. Independencia: Una red P2P de energía asegura la independencia de suministro de las compañías eléctricas, lo que supone eliminar la hipoteca energética en la economía personal o comunitaria y garantiza la autonomía frente a subidas, normativa, limitación o cualquier regulación gubernamental sobre el acceso público a la energía, algo que cada vez será más común conforme la escasez energética se acentúe a lo largo de los próximos años.
Una red de energía P2P es una red resiliente que permitirá a las comunidades que apuesten por este tipo de instalaciones mantener su calidad de vida al margen de factores externos que de otra forma afectarían de forma negativa a su funcionamiento.

Balance neto – El camino hacia una red distribuida

En otras ocasiones ya hemos hablado de la crisis energética y de la necesidad de conseguir independencia energética gracias a la autroproducción y la creación de redes de energía P2P. En estos casos estamos siempre hablando de comunidades o unidades familiares, sin embargo la lógica aplica de igual manera a la red de distribución y generación de cada país.
Las compañías eléctricas se ocupan de la generación de la práctica totalidad de la energía que se distribuye a través de la red de distribución nacional. En algunos países se permite que usuarios finales puedan hacer una entrega a red de energías renovables, en algunos casos con un precio que recibe una prima por tratarse de energía renovable, en otros casos no. En algunos países permiten que los usuarios que generan su propia energía puedan entregar su sobrante a red en sus picos de producción y demandar de red cuando están en un valle de producción, es lo que se llama balance neto.
Ambas estrategias se orientan a convertir la red de generación en una red distribuida, no depender exclusivamente de las grandes centrales de producción energética sino dispersar la producción entre los miles de clientes de las compañías eléctricas y conseguir que la inversión en el lado de la generación eléctrica se distribuya también entre inversores particulares.
En el caso de la entrega a red los inversores-clientes estructuran su inversión en fotovoltaica o eólica como un bono. Las compañías eléctricas se comprometen a la recompra de la energía generada durante un número de años a un precio establecido, así pues el inversor ha comprado un bono de energía. El principal beneficiado es la compañía eléctrica a la que su cliente le está cediendo terreno, producción y le ha ‘prestado’ dinero para la inversión en un mini central de generación de energía renovable. El cliente obtiene una rentabilidad de un dinero que puede variar en función de nueva normativa que aplique a la entrega a red de energía.
El balance neto es radicalmente diferente, la filosofía de establecer nodos distribuidos de generación eléctrica subyace pero, se incentiva de una forma mucho más integral. El cliente-inversor no está invirtiendo en un bono con una compañía eléctrica, está invirtiendo en su propia autoproducción y soberanía energética con la ventaja de poder evitar la inversión en bancos de baterías ya que el almacenaje de la energía producida se realizará sobre la red general.
El balance neto es una política necesaria para potenciar el crecimiento de las energías renovables, la independencia y soberanía energética y la autoproducción.
Una unidad familiar que se haya planteado la autoproducción y autosuficiencia energética pero lo haya desechado por los altos costes iniciales en los que los bancos de batería toman un porcentaje elevado de la inversión, puede replantearse su política de autoproducción, siempre que el balance neto esté en vigor en su país y sea ofrecido por las compañías eléctricas que suministran en su zona.
¿Cómo funciona el balance neto? En una instalación familiar o nodo para autoconsumo energético se producen siempre valles y picos de producción; momentos en los que la instalación produce menos energía que lo que el nodo demanda (valles) y momentos en los que la instalación produce más energía de la que demanda (picos). En una instalación autosuficiente estos picos y valles se solventan mediante la instalación de un banco de baterías que almacene el exceso de energía producida en los picos y quede almacenada para que el nodo lo pueda utilizar en los valles, momentos en que por circunstancias climatológicas en la mayor parte de los casos, la instalación no está produciendo suficiente energía para cubrir todas las necesidades.
¿Y si en lugar de un banco de baterías pudiésemos almacenar en la red? Eso es el balance neto. El excedente de una instalación familiar se entrega a red y se demanda cuando la producción no cubre el consumo de energía dentro de esa unidad familiar.
La ventaja es que la red puede llegar a suministrar mucha más energía de la que la instalación ha entregado a red a modo de sistema de almacenamiento. Esto da la flexibilidad a la hora de dimensionar la instalación familiar y permite hacerlo por debajo de las necesidades más exigentes, con lo que la inversión inicial en generación renovable puede ser inferior a la que sería necesaria en una instalación de autoproducción autosuficiente.
¿Cómo se compensa la entrega y demanda a red? Depende de las leyes y normativas aprobadas en cada país y por cada compañía eléctrica. Lo normal es que la entrega y la demanda se crucen en el mismo precio, de tal forma que a final de mes, trimestre, semestre o año, se haga un balance entre la energía entregada desde la unidad familiar a red y la energía consumida por la unidad familiar desde la red. A tal efecto en las instalaciones de balance neto, existe un contador bidireccional que hace de puente entre la mini central de producción y la red, de tal forma que se puede medir la cantidad de energía entregada y la cantidad de energía consumida desde la red. Al final del período de facturación si la producción-entrega a red ha sido superior al consumo desde la red, la compañía eléctrica deberá abonar al cliente la diferencia, mientras si la demanda a red ha sido superior a la energía entregada, el cliente deberá pagar la diferencia a la compañía eléctrica.
¿Qué pasa con los impuestos? Algunos países aún no han aprobado el balance neto, entre otros motivos por este punto. A día de hoy, con una red de distribución controlada por las compañías eléctricas, pagamos el 21% de IVA sobre toda la energía que consumimos, sin embargo si la energía es autoproducida no paga impuestos, por lo que en un balance neto sólo se pagaría el IVA sobre la diferencia a final de cada periodo. Si los clientes producen más de lo que consumen ¿las compañías eléctricas estarán de acuerdo en pagar un IVA sobre esa energía producida de forma distribuida?, ¿el Gobierno está dispuesto a no recaudar sobre la totalidad de la energía consumida sino, simplemente sobre la diferencia entre la energía autoproducida y los picos de consumo? Definitivamente la política impositiva ha sido un freno a la aprobación de regulación en materia de balance neto.
Y donde yo vivo, ¿han aprobado ya el balance neto? La wikipedia recoge una lista bastante actualizada sobre la normativa y regulación de balance neto en un amplio número de países, que puedes consultar aquí.
En los países en los que las compañías eléctricas son un poder fáctico, el balance neto aún no es una realidad, lejos de pensar de forma global, en la comunidad, los intereses privados de las compañías eléctricas han primado sobre los beneficios que el balance neto tiene para la población en su conjunto y para el país:
  1. El balance neto ayuda a distribuir la red de producción energética de un país, consiguiendo mayores fuentes de generación, redundancia, robustez y resiliencia tanto a nivel particular como nacional.
  2. El balance neto puede ayudar a alcanzar la independencia energética de un país.
  3. El balance neto es eficiente. Disminuye las necesidades de producción nacionales en su conjunto, lo que permitiría disminuir la producción y consumo de energía de origen fósil y nuclear.
  4. El balance neto promueve la instalación de energías renovables y limpias.
  5. El balance neto proporciona soberanía energética a la población a un coste asumible.
El balance neto es la forma de comenzar a convertir la red de distribución nacional en una red P2P de energía. Esperemos que España cumpla su promesa y dentro del año 2013 apruebe la ley de balance neto sin restricciones, ni cortapisas que favorezcan sólo a las mismas compañías eléctricas que han bloqueado la aprobación de esta ley durante más de una década.

+ English version

Fracking – Cuando el agua se rompió

En esta carrera voraz por consumir los recursos del planeta, los eternos buscadores del sustituto del petróleo iniciaron hace ya unos años la locura del fracking o la fracturación hidráulica. Los pozos de petróleo están contados, disminuyen en el tiempo igual que su rentabilidad y la economía necesita oro negro, energía líquida, que a falta de estar en su estado natural, se puede llegar a encontrar en yacimientos alternativos, oculta y capturada por formaciones rocosas.
Que esos recursos de petróleo y gas estaban ahí, en las redes de la Tierra, se sabe desde hace siglos, pero su extracción es tan compleja y tan costosa que hasta hace pocos años, siempre se desestimó. La fiebre ha roto los tabús y la competición por arañar las entrañas de la Tierra sin piedad, sin mirar las consecuencias, ha empezado ya.
Las promesas: El dorado; reactivar las muy vapuleadas economías del mundo Occidental, extender la vida de la economía del crecimiento basada en el petróleo, conseguir independencia energética, devolver el glamour de los años 80-90 al mundo desarrollado.
Lo que nadie cuenta: El coste medioambiental que tendrá el fracking en nuestras vidas, la contaminación de los acuíferos debido a la inyección a presión de medio millar de agentes tóxicos que inevitablemente se filtrarán a los depósitos naturales de las aguas que riegan nuestros campos, que bebemos, los residuos del agua utilizada en el proceso de fracturación hidráulica, que la industria asegura puede filtrar, limpiar y devolver al consumo humano.
Ecoversity

En el año 2005, el Gobierno americano aprobó dentro de la Ley de Energía que las empresas de fracking podían mantener en secreto los componentes químicos que utilizan durante el proceso de extracción, hecho que contraviene frontalmente el ‘Safe Drinking Water Act‘ de la EPA (Environmental Protection Agency) por el cual cualquier sustancia que pueda llegar a los acuíferos debe ser conocida para intentar garantizar la calidad del agua que se consume en USA. 

Un mundo en el que 3.4 millones de personas mueren diariamente por una enfermedad relacionada con la falta de calidad del agua, en el que 780 millones de personas no tienen acceso a agua limpia, la solución a la crisis energética pasa de nuevo por técnicas en que la demanda de agua es elevadísima y su contaminación total. El fracking llevará inevitablemente a una crisis de agua sin precedentes.
¿Cómo será que nunca aprendemos de los errores del pasado? Una técnica de extracción de un rendimiento pésimo cobra un auge impensable por la simple promesa de la industria de traer de la mano de nuevo ese Dorado que siempre lleva al desastre.
La sociedad necesita energía, pero no a cualquier precio y con cualquier coste. Pensemos en el futuro, no hipotequemos a las generaciones venideras y condenemos a muerte a millones de personas por falta de acceso a agua limpia. Intentemos sentar las bases para que más allá de nuestro tiempo, pueda existir calidad de vida y la sociedad pueda vivir dentro de límites sostenibles que garanticen nuestro futuro y el futuro del agua limpia.

If you imagine less, less will be what you undoubtedly deserve.

I discovered these common, self imposed restrictions are rather insidious, though they start out simple enough. We begin by worrying we aren’t good enough, smart enough or talented enough to get what we want, then we voluntarily live in this paralyzing mental framework, rather than confront our own role in this paralysis. Just the possibility of failing turns into a dutiful self-fulfilling prophecy. We begin to believe that these personal restrictions are, in fact, the fixed limitations of the world. We go on to live our lives, all the while wondering what we can change and how we can change it, and we calculate and re-calculate when we will be ready to do the thing s we want to do. And we dream. If only. If only. One day. Some day.
Every once in a while — often when we least expect it — we encounter someone more courageous, someone who choose to strive for that which (to us) seemed unrealistically unattainable, even elusive. And we marvel. We swoon. We gape. Often , we are in awe. I think we look at these people as lucky, when in fact, luck has nothing to do with it. It is really about the strength of their imagination; it is about how they constructed the possibilities for their Life. In short, unlike me, they didn’t determine what was impossible before it was even possible.
[…]
If you imagine less, less will be what you undoubtedly deserve. Do what you love, and don’t stop until you get what you love. Work as hard as you can, imagine immensities, don’t compromise, and don’t waste time. Start now. Not 20 years from now, not two weeks from now. Now.

Haciendo memoria

Hoy en mi repaso diario del reader he llegado a un post que me ha llevado de paseo por mi propio pasado, mientras reflexionaba sobre el alcance del título de ese post; «Cuánto ha cambiado Internet el mundo».
En el año 1996, hace 17 años, asistía al primer Mundo Internet, la feria de Internet que se celebraba en el Palacio de Congresos en los meses de Febrero. En aquella feria me uní a la recién creada Asociación de Usuarios de Internet. A finales del año 95 en España, el acceso a Internet era aún complicado, había varias empresas que daban acceso a la red: Servicom, Compuserve, Intercom, Arrakis, Goya … Yo accedía con Compuserve que tenía dos nodos, el de Madrid y el de Barcelona, por supuesto la conexión era vía módem y más de la mitad de las veces después del tedioso pi-pi-piiiii-pi de la marcación, te decía que el nodo estaba caído; la alternativa entonces era el nodo de París, por lo que la conexión para ver simplemente tu mail, salía cara: llamada internacional, más minutos de conexión, más el fee que pagabas a Compuserve por el servicio.
Aquél final del 95 nació ¡Olé!, el primer buscador español creado a imagen y semejanza de Yahoo. También empezaron las pruebas de Infovía, con la que Telefónica intentaba extender su monopolio al acceso a Internet. En el mundo 4 millones de usuarios nos conectábamos a Internet (the rather petite internet of 1995).
En poco tiempo los proveedores de acceso a Internet se multiplican, al igual que los nodos de entrada, facilitando que a finales del año 96 hubiese unos 320.000 usuarios conectados en España que habíamos enviado, entre todos, durante el año 96, un total de 5.066.852 bytes (estudio de la Global Schoolnet Foundation), 5Mb, traducido a algo tangible, es lo que pesan un par de canciones de MP3.
El cambio había empezado, una rueda que todos los gobiernos han intentado frenar o controlar se había puesto en movimiento, un movimiento que nos ha llevado a un mundo en el que aproximadamente 2.500 millones de personas están contectadas a la red, en el que servicios como Facebook tienen 963 millones de usuarios, Google recibe más de 1.000 millones de usuarios únicos al mes, tiene 800 millones de usuarios en youtube y las cifras siguen creciendo.
Durante este tiempo Internet ha cambiado la forma en que nos relacionamos, la forma en que accedemos a la información, en la que recibimos servicios, en la que demandamos transparencia y acceso a la información. 
Para mí Internet y sus 2.500 millones de usuarios, han traído luz a los años oscuros, han permitido que el conocimiento no pertenezca sólo a unos pocos, han puesto freno a la censura y la manipulación de los medios tradicionales de comunicación, han cuestionado  la ética de Gobiernos, guerras, políticos y corporaciones, han traído esperanza y progreso a comunidades que sin Internet estarían abocadas a la extinción, han creado corrientes de pensamiento alternativas, han facilitado el desarrollo del trabajo comunitario y la cooperación, han facilitado el acceso a la educación a millones de personas y en definitiva han convertido el mundo en un lugar un poco menos opaco y un poco menos injusto.
Así que desde este poco frecuentado rincón de Internet, gracias a todos los que habéis puesto vuestro granito de arena para que Internet sea un motor de cambio y de progreso en la sociedad.

Sugar is addictive as cocaine

Sugar is as addictive as cocaine. Put that in your pipe and smoke it.

VANDANA SHIVA:
«Una vez que la norma haya sido establecida
esa semilla será su propiedad
podrán pedir royalties.
Dependeremos de ellos
en cada semilla que cultivemos
en cada cosecha que recolectemos.
Si controlan las semillas, controlan la comida, lo sabes; es estratégico.
Les da más fuerza que las bombas.
Les da más fuerza que las armas.
Es la mejor forma de controlar la población mundial.»