2012

Vi el trailer en mi última incursión cinematográfica, y dije: ‘Esta la tengo que ver. Aquí se han dejado pasta’. Así que el Viernes, el mismo día del estreno, me fui a comprar entradas por la mañana, no solo para los Peis, sino para otros cuatro amigos más que arrastré en esta locura.

¡¡¡¡ Qué mala es !!!! El aburrimiento y posterior mosqueo empezó en el minuto 5. Es una película propagandística, previsible, con malos guiones, unos efectos especiales que parecen de parque temático, y encima, como lo más natural, los políticos de turno deciden sobrevivir ante el fin del mundo, sin mover un dedo por el resto de la humanidad y se supone que son los guays por salvar lo que quedará después de la apocalipsis final.

Me superó con creces. Si pensasteis que Independence day era mala, ésta es aun peor.
 
Y ya, ya sé que esto me pasa por ir a ver americanadas, pero las de sci-fi que están bien hechas están muy bien.

La era de la estupidez

De nuevo una película-documental que no llega a España. Bueno en Barcelona están haciendo un pase en el colegio americano, y he preguntado a los organizadores del pase si tendremos suerte en Madrid. Si estamos de enhorabuena os lo comunicaré.



Si no ves el vídeo, pincha aquí.

¿Por qué no estamos en la lista de países en los que hacen pases de este tipo de documentales?¿Será por que el público español pasa? ¿Será que el resto de países ven que España tiene preocupación cercana a cero por el futuro del planeta y la sostenibilidad?¿No debería el Ministerio de Cultura subvencionar pases de este tipo de películas y no sólo al cine español por ser español? y si no es el de Cultura, ¿qué tal el de Medioambiente?

Sin concienciación social, no hay presión, y gran parte de la población no sabe cuál es la situación de los recursos naturales hoy, y cual es la previsión para dentro de unos años, si seguimos en el mismo ritmo de consumo y demanda actuales. Por no hablar de los niveles de contaminación, deforestación, desertización, extinción de especies, acidificación de los océanos….

La Tierra nos está pidiendo auxilio a voces, pero o no la escuchamos, o no la entendemos, o hacemos oídos sordos, o somos tan estúpidos que pensamos que está hablando con otros, porque con nosotros no va el tema.

Visión ciega

Después de mi fallido intento de leerme Wilt (lo tuve que dejar por lo insoportable que era Wilt, lo amargado que estaba y lo machista y despreciable que era) intenté elegir al menos una temática que me gustara, y volví a la sci-fi, aunque no con demasiado éxito.

Visión ciega fue finalista de los premios Hugo en el año 2006. Normalmente tienen bastante buen criterio y me dejé guiar por él. Sin embargo esta novela, no sé si es por la traducción, por que todas las explicaciones científicas están forzadas más allá de cualquier límite comprensible, por que hay fragmentos tan densos que tienes que releer para enterarte de al menos la mitad de lo que cuentan, o por el conjunto en general… el resultado es, que a pesar de tener un muy buen argumento y alguna que otra idea brillante, la novela es bastante mediocre.

 
Autor: Peter Watts
Nº pags: 286

De vuelta con el pico de Hubbert

El día 8 de Octubre, el Centro de Investigación de Energía de UK publicó un estudio, en el que se analizan las reservas de petróleo además de cuándo y cómo se llegará al pico de producción en los principales países productores y el impacto que esto tendrá en nuestra drogo-dependiente economía (de los recursos fósiles se entiende).

Según este informe el pico se alcanzará en 2030, según estudios previos en 2050, según otros ya se ha alcanzado….lo que está claro es que el petróleo es un bien escaso y los próximos años lo que quede no será suficiente, y lo que también está claro es que conociendo esa futura y fehaciente escasez, los Gobiernos no están tomando las medidas para sustituir la dependencia actual del mundo, al petróleo.
Como comentan en el informe, a falta de sustitución con energía limpia, la escasez del petróleo se verá paliada por el aumento del consumo de carbón, del que existen reservas casi ilimitadas (eso es un decir, porque también el petróleo parecía inagotable), pero que en su combustión contamina incluso más que el petróleo.
Esto también es un hecho y la UE ha querido regular, mediante directivas, la necesidad de implantar sistemas de captura de CO2 con el fin de cumplir el tan fallido protocolo de Kyoto, en la parte de reducción de emisiones.
En concreto en España, la mayoría de la energía producida proviene de centrales térmicas, dónde no hay ni un sólo proyecto de incorporar sistemas de captura de CO2, fuera del proyecto piloto aun en fase de estudio de El Bierzo. Eso sí, nuestro Gobierno ha querido adherirse a las directivas europeas y este verano presentó varias propuestas de ley, no para legislar la obligatoriedad de incorporar sistemas de captura de C02 en las centrales térmicas, sino para legislar quién, cómo y dónde podrá ocuparse de ese nuevo ‘business’ de la captura de CO2 y es que no hay nada que le guste más a los políticos que repartir un nuevo pastel, porque quien parte y reparte, SIEMPRE se lleva la mejor parte.
Entre tanto, después de este informe de la UK ERC, el precio del petróleo sube un poco más, y después de estar estancado en los sesenta y muchos las últimas semanas, esta semana después del puente ya lo tenemos rondando los 74$ el barril.

Un tiempo sin tiempo

Hubo una vez un tiempo sin tiempo. Sin estaciones. Sin sol. Sin estrellas. Sin luna. Un tiempo inalterable en el que nada tuvo inicio y nada tuvo fin. Un tiempo sin cambios, pero un tiempo con vida. Difícil imaginar, días que no son días, años que se pasan sin cumplir, madurez que no se refleja en la faz, el avance sin ningún signo temporal. Saber que existes hasta que dejes de existir, pero sin calcular cuándo será. Un tiempo en el que la vida puede ser larga o corta desde nuestra percepción, pero desde el que no conoce la medida del tiempo, es sólo vida. Una cadena de experiencias atemporales, en las que la memoria no existe porque no hay un ayer, ni un mañana para contar los recuerdos, ni un hoy para comparar lo que fue con lo que será.

En aquel tiempo sin tiempo, los hombres no tenían objetivos, no ansiaban poseer más, no había Gobierno, ni leyes. No había dinero, no había Sociedad. No había nada que comprar, ni nada que se conservase más allá de un suspiro.

En aquel tiempo sin tiempo, el hombre no luchaba por ganar la batalla del tiempo. Nacía con lo que tenía, que era lo mismo que tendría al morir. Vivía como si cada instante de su vida fuera el último, porque nunca sabía cuándo encontraría el fin. Amaba sin un fin, porque nada debía, ni debería en el amor. Comía cuando la ocasión le brindaba ese regalo. Dormía sólo cuando su cuerpo se negaba a avanzar más y disfrutaba de todo lo que se cruzaba en sus días sin noche. En su tiempo sin horas. En su vida sin tiempo.

Una era en la que no habitaba la rueda del tiempo, la rueda sin fin que acompasa la vida. Un tiempo sin tiempo, aprisionado en otro universo, por el implacable giro de la todo poderosa RUEDA DEL TIEMPO.

Si la cosa funciona

Ya sabeis que Woody Allen me gusta, y mucho. Así que no he dejado pasar la oportunidad para ir a ver su nueva película. Ha cambiado su interpretación por la del cómico Larry Davis, que la verdad, lo clava. De vuelta el misántropo, excéntrico, hipocondríaco, misógeno, obsesivo, pero de gran corazón.

Comedia romántica de enredo, que para los que os guste Woody Allen os recomiendo ir a ver.

Y mientras atascada con un libro, «Wilt», que lejos de ser divertido, me parece deprimente. Ya os contaré si termina en abandono…

'Homo politicus'

Burlas lacerantes, que hacen llagas al hablar.
Mentiras impunes, toleradas sólo por necedad.
Juramentos de sangre con mis enemigos,
besos de Judas a los viejos amigos,
gozar, fingir, como puta de oficio.
Estar en tu sitio, estar en el mío.
Todo da igual si lo dice el partido.

¿Qué es la pobreza, el paro o el hambre
más allá de un guión con estilo?

Mi destino es el triunfo,
el poder, la riqueza;
tu ruina moral.
Y reirme en tu cara
cuando a tus infantes vea rebuznar.

Porque en un tiempo, que ya es presente,
venerarán mis discursos,
mi diatriba, mi glamour….
y mi vida.