El Nuevo Mester de Juglaria

Lo prometido es deuda, y comentar el concierto del día 18 de Julio del Nuevo Mester de Juglaría en Sepúlveda, lo tengo en el debe. Desde hace ya unos años el tercer fin de semana de Julio organizan la fiesta de los fueros, una celebración tipo medieval, en la que visten de antorchas el pueblo y lo aderezan con tenderetes, pasacalles, conciertos, teatro, mucha gente disfrazada y pregones.
Este año es el primero que he ido. La historia de los fueros no merece mucho la pena (para los que os haya sonado bien), pero sin embargo, había preparado una sorpresa que me encantó. El Sábado a las 12 de la noche, en la plaza de Sepúlveda hubo un concierto del Nuevo Mester de Juglaría, un grupo segoviano con solera, más de 40 años de trayectoria y 28 discos de música tradicional castellana, acompañada de dulzaina, tamboril, castañuelas, botella de anís del mono, flautas, bandurria, laúd y por supuesto guitarra, bajo y teclados.
Abrieron con la “Chica segoviana” y cerraron con la de “Arriba y abajo”, muchas canciones de siempre, que canté a todo lo que daban mis cuerdas vocales y mucha jota, que me dejó como la mejor sesión de gimnasio.
En Octubre tocan en Madrid, el 24 en Tres Cantos, el 31 en San Sebastián de los Reyes y el 6 y 7 de Noviembre en Madrid, en el teatro de la Vaguada, por su aniversario de 40 años, y si puedo claramente repetiré en alguna de estas citas.

Those barren leaves

Estas vacaciones se me olvidó llevarme alguno de los libros que compré en la feria, así que tiré de biblioteca en Menorca, y no sé si será cierto eso de que los libros escogen a sus lectores, pero en esta ocasión, me eligió un libro bastante adecuado para mi estado de ánimo.

La obra, con una traducción muy poco atrayante en castellano «Arte, amor y todo lo demás» es una sátira de la sociedad europea de entreguerras. El libro me escogió en inglés, un inglés difícil hasta la saciedad, con expresiones tan británicas, que dudo que muchas de ellas hayan sobrevivido a la globalización del imperio americano.

La obra gira entorno a 8 personajes, que escenifican los prototipos de una sociedad decadente y dolida después de la I Guerra mundial. Personajes en un mundo en tiempos de cambio. La alta sociedad dada aun a los mecenazgos y los acólitos de esos mecenas, que además de escribir, pintar o filosofar, disfrutan de la vida en los círculos bien de la época, incluidos los precursores de los, en aquellos momentos, tan necesitados sindicatos.

El que más me marcó, de todos los personajes, es un escritor de un magazine que se repite, a modo de mantra, una serie de preguntas sobre su vida, su trabajo, el fin de su existencia,… que siempre consiguen el objetivo de trasladarle a la mejor montaña rusa del mejor parque de atracciones del mundo, ya que cada vez que repite el mantra, se abre ante él un gran agujero al vacío, al darse cuenta de lo absurdo de su existencia.

Un libro de relaciones humanas, de ideales que mueren y son pasto para los nuevos que nacen, salto generacional, pensamientos que siguen siendo actuales sobre la vida y el trabajo, sobre el sentido de la existencia. Un libro difícil de leer (más aun si os embarcáis en su lectura en inglés) pero aun así interesante, con mucho que decir, y mucho sobre lo que pensar, y que te lleva a analizar paralelismos de esa época tan complicada de nuestra historia y la actual. Un libro que para los que hayáis leído al Huxley de «Un mundo feliz» o «La isla«, no tiene absolutamente nada que ver, excepto ese estilo propio de Huxley, intrincado, sofisticado, culto y muy irónico.

Si lo vais a leer, recomiendo su lectura en lengua materna, y solaparlo con algún otro libro de lectura más fácil.

Autor: Aldous Huxley
Nº pag: 325

Jesusa Peñas González

Fue el día del Corpus, cuando hicimos una visita a un restaurante que uno de nuestros amigos conocía en el Valle del Lozoya. Después de saborear la ‘rica, rica’ comida del lugar, tuvimos el placer de conocer a la madre de los que regentan el local, Doña Jesusa Peñas. Una mujer encantadora, que con ademanes lentos y hablar pausado, nos relató su infancia en el Valle, la locura sufrida durante la guerra civil y el terror que le provoca la situación actual de una España fragmentada, débil y sin rumbo, que fácilmente podría desembocar en una segunda guerra civil. Sus recuerdos flotaban sobre unas manos ajadas, que sin necesidad de mirar su trabajo, daban forma a flores, animales y demás manualidades que vende allí en el restaurante de sus hijos, junto a sus libros. La poesía es su vida, y si no escribe, no es capaz de expresar todo lo que siente. Ella misma ha editado sus libros, que tenía agotados, excepto uno en prosa que nos regaló, “Una bonita historia de amor en noche de luna llena” y que leí con muchísimo cariño. En él incluye poesías suyas, casi todas sobre su Valle, que están muy bien. Poemas que recita en pueblos de la zona y serían recitales a los que si tengo la ocasión me encantaría asistir.
La felicito por su coraje, por su valentía para dedicarse a lo que le gusta y le llena, por ser capaz de expresarse de una forma tan bella sin haber recibido formación. La admiro por su sabiduría, ese saber que da la tierra y los años, y que lamentablemente no se imprime en el código genético de nuestros descendientes. Por que ¿si cada uno de nosotros tuviese en sus genes, no sólo el color de los ojos, o la nariz, o el porte de sus ancestros, sino también el conocimiento, las vivencias vitales, los ‘nunca más’ aprendidos en toda una vida, no pensáis, que evitaríamos tantas y tantas necedades que los humanos cometemos en cada generación? En eso algunos insectos nos llevan claramente la delantera.

Viaje alucinante

La película la había visto varias veces y como suele ocurrir con todas las adaptaciones a la gran pantalla, el libro es infinitamente mejor. Divertido, ameno, de fácil y rápida lectura, nos lleva por el interior de nuestra desconocida naturaleza, presentando el cuerpo humano como un auténtico parque temático. Tanto que te hace pensar, si como en tantas otras ocasiones, tendremos la suerte y el placer, de que la ciencia ficción, omita el adjetivo y se convierta sólo en ciencia, para disfrutar de avances tan increíbles, como en su momento ocurriese con Julio Verne y su submarino o el, en estos días, tan comentado viaje a la luna.
 
Asimov es un valor seguro, nunca defrauda y siempre sorprende, y eso que en este libro, él trabajó sobre la obra de otros dos autores, padres del argumento del libro original, que fue revisado y retocado por Asimov, para la adaptación cinematográfica y para evitar “intolerables inconsistencias científicas”.
 
A pesar de ser un buen libro, Asimov no quedó satisfecho con la obra, y años más tarde escribió “Viaje Alucinante II. Destino cerebro”. Otro más para apuntar a la lista de lectura.
 
Autor: Isaac Asimov
Nº pag: 239

La vieja guardia

Uno de ciencia ficción, de un escritor de nuestra época (nació en el 69) que con su primera novela publicada (ésta de la que hablo hoy) consiguió estar nominado en 2006 para mejor novela de los premios Hugo y ese mismo año, por la misma novela, fue elegido como mejor escritor de ciencia ficción / fantasía en los premios John W. Campbell.
Una trayectoria asombrosa.
 
Scalzi era ya bastante conocido por su blog Whatever, que mantiene muy activo desde el año 1.998.
 
En cuanto a «La vieja guardia» se merece las nominaciones y los galardones otrogados a su autor. Es un space-opera entretenida, fácil de leer y en ocasiones incluso divertida. Trata sobre la colonización humana de planetas en universos paralelos. Los colonos son los que viven en esos planetas y unas fuerzas especiales, llamadas FDC son los que velan por la seguridad e integridad de los colonos.
 
A lo largo del argumento el autor reflexiona sobre el devenir del tiempo en nuestras vidas, sobre la vejez, sin que tenga forzosamente que suponer pérdida de facultades físicas, sobre la madurez y los recuerdos, sobre el amor y la soledad.
 
Fue un gran éxito (merecido) que tuvo su secuela al año siguiente en «Las brigadas fantasmas».
 
Como la feria del libro está al caer, creo que éste va a ser uno de los títulos que me acompañen a casa. Ya os contaré si en este caso se cumple o no, aquello de ‘segundas partes, nunca fueron buenas…’
 
Nº pag. 296

Tarifa nocturna o tarifa ahorro

La entrada sobre los contadores digitales se centraba sobre todo en ahorro de costes para el consumidor final, pero la tarifa nocturna o llamada por su nuevo nombre, tarifa ahorro (no tarifa social), es una medida de eficiencia energética, que a pesar de sus bondades, no ha tenido una gran acogida en nuestra sociedad.

El gran problema en la generación de energía eléctrica es que aun no se ha descubierto la forma de almacenarla en grandes cantidades. Esto supone inevitablemente, en todas las redes de generación, transporte y distribución de la energía, grandes pérdidas de energía que circula por la red pero que no llega a ser distribuida para su consumo, y consecuentemente se pierde.

Optimizar la generación en base a la demanda, es uno de los grandes retos a los que se enfrentan las redes de transporte y distribución eléctrica. Y el reto de los gobiernos es el de fomentar el reparto del consumo, para que crezca la demanda en las horas valle y decrezca en las horas punta.

Con ese objetivo el Ministerio de Industria modificó la anterior tarifa nocturna a la actual tarifa ahorro. Una tarifa supuestamente diseñada para incentivar su contratación en el sector residencial.

El problema es que apenas si ha tenido difusión en los medios, ni ha estado apoyada de la correspondiente campaña de comunicación, que permita al gran público enterarse de los beneficios de esta tarifa, no sólo a nivel de ahorro en su factura eléctrica, sino de ahorro en términos energéticos nacionales y optimización de nuestra generación/importación de energía eléctrica.

He buscado en las webs del IDAE, de la CNE, del Minsiterio de Industria y a parte de las referencias obligadas a los reales decretos que autorizan esta tarifa, hay poco más. En ninguna de estas webs aparece la contratación de la tarifa nocturna, como una medida de eficiencia energética, ni explica el supuesto ahorro final para el consumidor, ni en qué mejora nuestra red de transporte, ni porqué es importante compensar el consumo entre horas valle y punta a nivel nacional… En fin, un desastre más de nuestra querida Administración Pública.

Y de nuevo mis elogios a nuestra red de transporte y operación del sistema eléctrico peninsular. Red Eléctrica Española. Su sección de demanda de energía eléctrica en tiempo real está francamente bien.

Os animo a que probéis la tarifa nocturna, eso sí, sabiendo dónde os metéis, y conectando los electrodomésticos de alto consumo (lavadora, secadora, lavavajillas, planchas..) en los horarios valle.

Brisingr – El Legado

Otro de dragones, aunque éste es el tercerdo de la saga de «El legado«, y sabía donde me metía. Es más fue mi regalo de reyes, y tenía bastantes ganas de leerlo.

Descubrí a Christopher Paolini en la feria del libro del 2.005. Creo que sólo he dejado de ir los años que no he vivido en Madrid, pero si estoy aquí, es una cita que nunca perdono. Me gusta pasear entre las casetas e ir viendo los bestsellers expuestos y parar en alguna que otra caseta que tengo identificadas desde hace años, para ver rarezas de la literatura y auténticos tesoros.

Ese año vi en muchísimas casetas una portada con un dragón azul, de título Eragon. Como este tipo de libros me suelen gustar, lo compré. Y me gustó. Lo que más me llamó la atención es la vida del autor.

Christopher Paolini nació en 1983. En el 2005, cuando yo compré su libro, él tenía 22 años y era autor de un bestseller traducido a muchísimos idiomas. Christopher empezó a escribir este libro cuando tenía 15 años y lo publicó con 18 años. En concreto lo publicaron sus padres, en el estado de Montana, con una edición bastante limitida, y un lanzamiento y distribución también limitadas. Pero el azhar jugó bien las cartas de Christopher e hizo que uno de los libros que circulaba por las librerías de Montana, cayese en manos del hijastro de un conocido autor, que viendo cómo había devorado el libro su hijo, lo presentó a su editorial, «Alfred A. Knopf Books for Young Readers«.

A la editorial le gustó, compraron los derechos de Eragon y de su futura trilogía (que no sé si por ordeñar más la burra o por que el arte es así, se ha convertido en saga de 4 y no en trilogía), los derechos de la película (que no es muy buena, aunque tiene un gran reparto), del merchandising e hicieron un primer macro lanzamiento en USA en el año 2003…..Con 20 años entraba en la lista de autores de bestsellers en USA y con 22, su primer libro circulaba por más de 41 países.

Me encanta la historia de Christopher, y se merece haber tenido el éxito que ha tenido. Cuando empecé Brisingr, y vi que la trilogía se convertía en una serie de 4 libros, me molestó. Pero he de reconocer que la historia sigue siendo igual de interesante aunque se le haya extendido más de la cuenta.

Es un autor que escribe muy bien, la trama es entretenida, su mundo Alagaësia está muy bien desarrollado, las razas son las de siempre, con alguna novedad como los úrgalos, y aunque el esquema de composición es el clásico de la narrativa fantástica, rompe algún que otro esquema, en el trasfondo de la historia y en cómo se desarrolla.

Brisingr siginifica fuego en el idioma antiguo de Alagaësia. Es el libro preparatorio al desenlace final (que lamentablemente no llegará a España antes de año o año y medio), es entretenido, no baja la calidad en la narrativa ni en la idea de la historia. Es rápido y no hay ningún momento en que se haga aburrido.

Recomendable para los que ya habéis pasado por Eragon y Eldest. Y en general toda la serie El Legado es bastante recomendable para los que os guste la épica fantástica.

Las 3Rs – II


Vuelvo con las 3Rs, en esta ocación con la segunda:

REUTILIZAR

Si he de decir la verdad, es a la que menos utilidad real le veo. En mi vida cotidiana solo veo tres casos en los que reutilizo, y creo que es extensible a casi toda la gente que vivimos en España. Reutilizo el papel, para imprimir por las 2 caras, antes de llevarlo a los centros de reciclaje. Reutilizo el toner porque lo relleno y reutilizo ropa y enseres de los niños, que heredo y doy en herencia a hermanos y amigos.

Recuerdo que cuando era pequeña las botellas se reutilizaban, y cuando devolvías la caja con las botellas, en la tienda te pagaban unas pesetas por cada botella, pero ahora que yo sepa en España no se hace. Se sigue haciendo en países como la India o Brasil, pero aquí optamos por el reciclaje, por costes.

En los países anglosajones, el tema de los «días de garage» está muy extendido, y es muy común que la gente venda a precios muy bajos los objetos que ya no utiliza, para que sus vecinos los pueda seguir utilizando. Es como lo de las «herencias» que comentaba antes, pero de una forma más oficial y más extendida, y no sólo con cosas de niños, sino con todo tipo de material.

En los tiempos que corren, el mercado de segunda mano está al alza: equipación deportiva que ya no se usa, consolas, juegos, …, y donde mejor funciona es en Internet. También hay tiendas tipo Cash Converters, pero que yo sepa no han tenido una gran aceptación en España.

Esta R necesita ser trabajada y mejorada o llegará a tener gran utilidad en tiempos de escasez, que no descarto.

Si alguno tiene otros usos de la reutilización, por favor comments.

Costes encubiertos del Homo Economicus

Retomo alguna de las preguntas de la mi entrada «Trabajo, capital y recursos naturales«, en concreto la del coste o precio de los bienes comunes (mar, bosques, aire respirable, ….) y el precio que el «Norte» no está pagando al «Sur» en el uso y explotación de muchos recursos naturales.

No es que vaya a responder a preguntas tan difíciles, pero publico alguna información relacionada con este tema, que por lo que he podido comprobar, preocupa a mucha gente.

El día 6 de Mayo, el Washington Post publicó un artículo que copio entero para los que no tenéis suscripción:

The Cost of Climate Inaction
May 6, 2009 Washington Post
By Kristen Sheeran and Mindy Lubber

Robert J. Samuelson’s April 27 op-ed, «Selling the Green Economy,» was way off the mark on the economics of tackling climate change. It was a call to bury our collective heads in the sand simply because the future involves uncertainty — exactly the opposite of what we need to do.

Samuelson argued that the cost of moving to a clean-energy economy is higher than advocates expect and that transition can’t happen nearly fast enough to meet the ambitious goals proposed in the climate and energy bill sponsored by Reps. Henry Waxman (D-Calif.) and Edward Markey (D-Mass.).

But this assumes that all costs involved in mitigating climate change — and there will be costs — represent new costs, without acknowledging the massive error in our market system that equates the price of carbon emissions to zero. This fundamental error skews everything that follows, because if emitting carbon costs nothing on a balance sheet, all steps to reduce pollution count as «new costs.»

The real cost of carbon emissions is far from zero. Each new scientific report brings proof of a changing climate that promises to disrupt agricultural patterns, set off a scramble for dwindling resources, raise sea levels, propel population shifts and require massive emergency spending as we try to react to the growing crises. These are the costs of inaction.

A smart climate policy can create a mechanism to put the right price on carbon, and rapid economic change will follow that firm price signal, along with reduced climate risks. Our work with more than 100 economists nationwide and at RealClimateEconomics.org demonstrates the weight of economic analysis supporting this point.

The failure to put a real price on carbon emissions also undermines Samuelson’s second point, that we cannot switch to clean energy technologies quickly. Many claim that these technologies will not work, at least in a cost-effective way, because we would already be using them if they did.

But we are not using them enough now because we have set the price of carbon pollution at zero and have devoted most of our financial incentives to fossil fuel production to gas up our vehicles, heat our homes and power our factories. Acknowledging the climate crisis and pricing its risks correctly, instead of passing them on to our children, would produce an amazingly quick shift to new technologies and behaviors. We change habits when it makes economic sense to do so. Price matters.

Ultimately, households and businesses care more about their total energy bill than costs per gallon or per kilowatt hour. Gas at $4 per gallon is cheaper in a car that gets 40 miles per gallon than $3-a-gallon gas in a clunker that gets 20 mpg. American entrepreneurial and research genius can move us to far greater energy efficiency quickly, using mostly existing technologies, when a carbon price rewards the effort.

The economic impacts on households, then, may not be as dramatic as some warn. We can mobilize the political will for clean technologies and emissions reduction when, as economic research demonstrates, there is a visible payoff in jobs and strides in international competitiveness from these technologies.

And none of this is in conflict with the business community. Quite the contrary. Consider Business for Innovative Climate and Energy Policy (BICEP), a coalition of nationally and globally known companies including Nike, Starbucks, Sun Microsystems, Timberland and Levi Strauss that the investor coalition Ceres coordinates. The heads of these companies believe that passing strong climate and energy legislation this year is in the interests of both the planet and their businesses.

Some BICEP businesses already see climate change affecting their supply chains, manufacturing and international markets. Those are costs. These companies see strong climate and energy policy as pro-business because increased energy efficiency saves them money and clear price signals on carbon help them plan competitive strategies on a more level playing field.

The cost of inaction is high and could be catastrophic. But, contrary to claims, the cost of switching to cleaner energy and dramatically lower emissions will spur competitive gains, cost far less and come much more quickly once we have set our goals, adjusted our incentives and corrected the market’s false signals.

History shows that big changes often come in a rush, unforeseen by the critics of the day. We believe that honest accounting for the reality of climate change will bring a convergence of effort and interests, triggering change on a scale that will, once again, alter the course of history.

Kristen Sheeran is executive director of the Economics for Equity and the Environment Network, a nationwide group of economists focused on environmental policy. Mindy Lubber is president of Ceres, a national coalition of investors, environmentalists and public interest groups working with companies to address sustainability challenges.

Incluyo también dos links a

Real Climate Economics, con teorías económicas variadas sobre el modelo para evitar/paliar el cambio climático, que depende de E3Network, con su teoría del «homo economicus» incapaz de concebir la vida sin aumentar su poder y sus bienes materiales.

Y a dos PDFs que están bien

Reflexiones sobre el cambio climático, desarrollo de la economía e igualdad global, de Stephen J. DeCanio (de la página 8 a la 12 es lo más interesante)
Derechos en el desarrollo de las emisiones, de Ecoequity

¿Qué pasará en Dinamarca cuando se intente renegociar el fallido tratado de Kyoto? ¿se tomarán en cuenta las cuestiones morales y de desigualdad en el mundo, que brillaron por su ausencia en Kyoto? ¿se incluirá algún tipo de objetivo sobre control demográfico? ¿se dará un valor real a los mayores centros de absorción de CO2 del planeta, los bosques y el mar? o ¿volverán a poner objetivos numéricos de reducción que nadie cumple? y todo seguirá igual …

Los problemas económicos por los que pasa la economía occidental en estos momentos, eclipsan el problema del cambio climático, de la escasez de determinadas materias primas y recursos naturales y nos hacen olvidar las grandes desigualdades entre el Norte y el Sur. En España, por ir a lo más cercano, hay ya 4.100.000 parados, y en mi opinión, antes de final de año estaremos en los 5 Millones. Muchas familias no tienen ingresos y sus estructuras se derrumban. Ante este panorama, se piensa menos en los millones de personas que mueren de hambre, que no tiene acceso a una sanidad básica, ni a agua…pero los Gobiernos deberían ver el problema en su conjunto. No se puede seguir parcheando sobre lo que no tiene solución. El modelo económico existente no es sostenible y tenemos que refundar los pilares de nuestra sociedad, de nuestra economía y de nuestra forma de entender la vida.

Deberíamos buscar y luchar por un modelo que elimine las desigualdades, que nos permita vivir en un planeta «limitado» de forma sostenible, desde el punto de vista de los recursos, de la economía y de la población, y que destine todos sus esfuerzos a la investigación y la innovación con dos premisas:

1. Sostenibilidad
2. Igualdad

Las 3 Rs


Como aun sigo en la fase de crianza, de vez en cuando, atisbo algo de la programación del todopoderoso Disney Channel. El otro día me sorprendió un video clip de un actor de una de las series que cantaba una canción de título The three “rs”, reduce, resuse & recycle. Me llamó la atención porque hace poco, en la clase de mi hijo, dedicaron la semana entera a este mismo tema, algo que me parece vital, si en el futuro queremos que los que nos sucedan, tengan interiorizados y bien aprendidos, los errores que nosotros y las generaciones anteriores hemos cometido.

Las tres erres están intrínsecamente unidas y son todas de vital importancia, pero en lo que a hábitos se refiere, para mí la más importantes es la primera.

REDUCIR

Reducir nuestro consumo, reducir los residuos en los procesos industriales, agrícolas, comerciales…Si aplicamos el dicho español, se resumiría en más vale prevenir que curar. La reutilización y el reciclado, son los métodos más tradicionales del tratamiento de residuos, y ya que todo proceso de creación, tiene asociada la generación de residuos, estas fases son imprescindibles, pero se debería primar la investigación en la optimización de los procesos productivos, de tal forma que generen un mínimo de residuos, que posteriormente serán tratados (reutilizados o reciclados).

Además de reducir la generación de residuos, es primordial, que todos reduzcamos nuestro consumo; de energía, de agua, de embalajes, y de todo tipo de productos en general. Nuestra sociedad no necesita todo lo que consume. La publicidad permanente, en todos los medios y soportes que nos rodean, nos someten a una presión, que lo único que hace es crear prototipos aspiracionales, que nos provocan la necesidad de consumir, en productos para ser más guapos, más altos, más delgados, más fashion y en general más “in”. Y yo, no tengo nada en contra de ser más guay, pero no al precio de comprar, comprar, y comprar más, con una satisfacción nula en el consumo, ya que el producto que hoy se incorpora a nuestras adquisiciones, es desbancado, sino en el mismo día, al día siguiente.
Se podría entrar fácilmente en la discusión sobre la precariedad de los actuales valores de nuestra sociedad, pero por el momento me voy a ceñir exclusivamente al medioambiente.

Y dejo esta entrada con una cita del economista inglés Fritz Schumacher

Any intelligent fool can make things bigger, more complex, and more violent. It takes a touch of genius – and a lot of courage – to move in the opposite direction.

Para los que queráis investigar más en corrientes de pensamiento y formas de vida que intentan disminuir nuestros hábitos de consumo:

Freeganism
Simple living