Contadores eléctricos digitales – Tarifa nocturna


Ante el cambio inminente en la facturación eléctrica en Diciembre del año pasado, decidí solicitar un contador digital y cambiar a la nueva tarifa nocturna.
Con el lío de las facturas mensuales, las estimaciones y demás enredos, me ha costado bastante ver si me compensaba o no lo de la tarifa nocturna.
La factura de Enero y Febrero fueron bien. Si no cuento que el sistema de factura electrónica no les funcionaba (ya sé que no tiene nada que ver con las tarifas y los contadores, pero a estas alturas de vida es un puntito muy cutre), y lejos de ahorrar papel y emisiones en su envío, tuve que solicitar sendos duplicados en papel, después de varias llamadas, que me llevaron al final a hablar con el departamento informático de Iberdrola, quiénes me explicaron que tenían problemas técnicos y que para el siguiente mes, esperaban tenerlo solucionado.
En estas facturas vi que el rollo de la tarifa noctura depende del reparto que tengas de tu consumo entre horas valle y horas punta, y que sigue compensando, incluso aunque tu consumo en horas punta sea superior a tu consumo en horas valle. En concreto, y yendo al límite, siempre que no tengas un consumo eléctrico en horas punta superior al 70% de tu consumo total, la tarifa noctura compensa.En el 70-30% el coste de la electricidad con y sin tarifa noctura es igual, pero habría que tener en cuenta que el alquiler del contador digital es casi 2 € más caro, al mes, que el contador analógico normal. Así que el reparto límite para que te interese contratar la nocturna es del 68-32% (más o menos).

Los impuestos y potencia contratada son iguales con o sin tarifa nocturna.

Conseguir un reparto del 50-50%, es relativamente fácil, y en el ejemplo de arriba supondría un ahorro mensual del 13% en la factura.

Así llegué al mes de Marzo, contenta con el cambio hecho, y aun más cuando la factura de Marzo me dice que no hay consumo y cobran sólo la potencia contratada.

Miedo me daba, qué es lo que me llegaría en Abril. Y tenía toda la razón para que me diese miedo. Cuando recibí el aviso de factura en mi mail, y entré para descargarme la factura casi me caigo de la silla.

Mi reparto, que en Enero y Febrero había sido 45-55%, había pasado a 80-20%, y de forma inexplicable, mi consumo había aumentado más de un 50%.

Llamé, reclamé, les expliqué porque era imposible que tuviese un consumo en horas punta de 80% y les expliqué que mi consumo no podía haberse disparado en un 50% en dos meses. Como respuesta; que mirase mi contador y tomase yo la lectura…. Y aquí mis conclusiones y aprendizaje:

1.- El Estado ha permitido que las eléctricas facturen mensualmente, pero para no aumentar sus costes en lectura de contadores, las compañías siguen haciendo la lectura bimensual, y el mes que no hacen lectura, hacen una estimación, que compensan contra el mes siguiente que si hay lectura.

En mi caso, en Marzo, cuando no me llegó consumo es porque no hicieron lectura.

2.- Los contadores digitales no están conectados en forma alguna a las eléctricas, así que tienen que ir a tomar la lectura a cada domicilio, como si de un contador analógico se tratase.
La lectura de un contador digital no es que sea muy compleja, pero tiene más números que un analógico. Además de fecha y hora, el contador da tres lecturas; la de los Kwh totales consumidos, la de los Kwh consumidos en horas punta, y la de los Kwh consumidos en horas valle.

Debe ser que los contadores digitales son relativamente nuevos, y que no somos muchos los que tenemos la tarifa noctura. La cosa es que en mi lectura de Abril, el operario de turno, tomo el consumo total, como consumo punta, y el consumo punta como consumo valle. De ahí el ‘supuesto’ fuerte incremento en mi factura, y la descompensación en la distribución de mi consumo punta-valle.

Una vez aclarado con Iberdrola, y con su promesa de que me harán el abono correspondiente, me explican, que aunque no es muy frecuente, puede volver a ocurrir que la lectura de mi contador digital sea errónea.

Y yo me pregunto, ¿qué van a hacer cuando todas las eléctricas cumplan la ley, y todos los contadores sean digitales?

¿Seguirán haciendo lecturas físicas de los contadores un ejército de operarios?

Si va a haber intervención humana ¿formarán correctamente a sus operarios, para tomar lecturas certeras?

¿Cómo no es un hecho cierto, que todo contador digital transmita vía radio, internet, red privada…., su información a la eléctrica, y ya de paso al domicilio en el que está instalado?

Yo que tengo contador digital, tengo que salir a ver el contador si quiero saber cual es mi consumo, cuando lo más lógico es que tuviese una pantallita dentro de casa que me permitiese verlo en tiempo real, y que me avisase con alarmas cuando mi consumo rebasase los límites que yo introdujera en el sistema.

Si las eléctricas y REE quieren optimizar la producción, importación y abastecimiento de energía a su red, deberían tener datos en tiempo real de lo que cada domicilio consume.

Si el Ministerio de Industria, a través del IDAE, quiere que ahorremos energía, tenemos que saber cuánta energía consumimos, en qué momentos y a qué va destinada.

En USA se le está dando una importancia enorme al desarrollo de una «smart grid» (red de transporte y distribución inteligente) y aquí, que nuestra red es relativamente buena, no estamos poniendo el énfasis necesario en optimizar la información y el consumo en el consumidor final.

Google, con ese olfato que le caracteriza para hacer dinero, apostó ya durante toda la campaña electoral norteamericana, por políticas verdes, desarrollo del smart grid y desarrollo de sistemas de medición en tiempo real como medida de eficiencia energética, ya que está demostrado que cuando se tiene la información del consumo, se ahorra.

Aunque si al final es Google, la empresa que también tiene nuestra información de consumo eléctrico, deberíamos de empezar a pensar, en postrarnos ante el gran hermano en creación, o ante un futuro HAL 9000. La información es poder, y Google, tiene mucha y valiosa información de cada uno de nosotros.

La shica, La mala y Hanna

Claramente me gustan más La shica y La mala, aunque reconozco que Hanna es tan macarra que no puedo más que sentir una cierta simpatía por su personaje y también por su música.

El 1 de Abril, La shica tocó en Madrid. Yo tenía un marrón que no me permitió ir, pero me habría encantado estar en la Galileo, viendo a este pedazo de artista.

En su álbum Trabajito de chinos (por ahora el único), han colaborado Poveda y El Bicho y antes de que soñase con grabar su propio disco, ella colaboró en uno de los videoclips de Chambao. Y es que los nuevos flamencos, como se les dio en llamar, se ayudan, y poco a poco están consiguiendo hacerse hueco en un coto privado de caza.

Tres vídeos. El primero de La shica en una de tantas versiones de la Bien Pagá, que me encanta (canción y versión). El segundo de La mala con Tengo un trato (no he encontrado el de Vengo prepará, que es la que más me gusta de sus canciones) y el último, un reportaje (en catalán, lo siento) de La shica, La mala y Hanna (que suena a «El bueno, el malo y el feo» y es que yo creo que el título del reportaje está puesto con segundas…)) )

LA SHICA

LA MALA

Y EN CATALÁN…pero del que se entiende y con las entrevistas en español

El último encuentro

Me lo dejó una amiga forrado con papel de estraza blanco y cuando ya llevaba más de 50 páginas, no pude evitar descubrir el envoltorio, mirar la portada y volver a leer el título. Me recordaba muchísimo a otro libro que leí hace ya unos cuantos años, también de dos amigos militares que la vida separa, y como mi memoria no es buena, tuve que echar mano a la portada para ver si por la portada me acordaba. Como no fue así, me tocó buscar en mi librería el otro: «Reencuetro» de Fred Uhlman.
Dos libros magníficos, aunque hoy sólo hablaré de uno: «El último encuentro» del escritor húngaro Sándor Marai. Es una historia de sentimientos, de amor, odio, desengaño, fidelidad, deslealtad, soledad y pasión. De cómo estos sentimientos crean los lazos de las relaciones humanas y como en las relaciones muchas veces no se conoce la verdad. Es la historia de una venganza. La venganza como motivo de vida y de muerte. La búsqueda de la verdad para encontrar la paz antes de morir.

Un anciano reflexiona sobre su vida, sobre las personas que le han marcado, las relaciones que han guiado sus pasos hasta el fin de sus días. Su reflexión comienza al recibir una carta de un viejo amigo, con el que cenará esa misma noche. En su recuerdo se remonta a tiempos que el no vivió, a la época en que sus padres se conocieron y su madre francesa llegó a vivir al imperio astrohúngaro y cómo desde su llegada se instaura entre ellos la soledad de la incomprensión. El nace llevando el lastre de esa soledad, que tan sólo consigue romper, durante un tiempo, con la amistad de Konrad y el apoyo incondicional de Nini.

La forma de relatar la historia, de encadenar la secuencia de todos los acontecimientos importantes de su propia vida, la de sus padres, y la de su amigo, es extraordinaria. Y no sólo relata una vida a tres bandas, sino que es a la vez una reflexión sobre las cosas importantes de la vida, sobre el significado de la amistad, sobre el significado de nuestra propia existencia.

Es un libro que hechiza. Bien escrito, bien estructurado, con personajes muy bien caracterizados. Con un argumento bien narrado y una reflexión que inevitablemente engancha al lector y se traslada a su vida.

Un libro con fuerza, con encanto, con magia. Un libro que imbuye en sus letras y atrapa en sus líneas. Un libro para leer y pensar. Un libro para disfrutar.

Os lo recomiendo, se lee en un suspiro (200 páginas) y tiene mucho que decir.

El curioso caso de Benjamin Button

Fui a verla con algo de desgana. El trailer no me había gustado demasiado y tenía la imprensión de que sería una película sensiblera… ¡Qué error inicial y qué acierto ir a verla!.

La película es una adaptación de un relato corto de F.Scott Fitzgerald, convertido en una peli de casi tres horas, en las que se relatan los ochenta años de vida de Benjamin Button, un niño que nace anciano sin experiencias vitales y que muere siendo bebé y sin recuerdos. Tres horas que disfruté, me emocionaron y me han hecho pensar y reflexionar durante muchos días después.

El prólogo es un cuento, que por sí mismo, merecería la pena ir a ver. El tiempo avanza, no puede retroceder, y con esta reflexión comienza la narración de la vida de un hombre, vivida de fin a principio, no de principio a fin. Y aun así el tiempo avanza, no retrocede. Pero para Benjamin, avanza de una forma que condiciona su vida y su historia de amor con Daisy.

Es un canto a la vida, una invitación a disfrutar del presente, a valorar lo que hoy tenemos y puede que mañana ya no esté, a valorar nuestras vivencias y nuestros recuerdos, porque también eso nos lo puede robar el tiempo.

La ambientación es perfecta, la fotografía y la banda sonora te imbuyen en el cuento. El trabajo de maquillaje en Benjamin y en el resto de personajes, pero sobre todo en Benjamin, es increíble, tanto cuando es anciano, como cuando es adolescente. La narración, la secuencia de escenas, la progresión de la vida de Benjamin a través de sus relaciones con otros personajes, las vidas que marcan una vida, la muerte presente desde el principio hasta el fin, hacen que sea una película, que sin tener una moraleja de fábula, te obliga a reflexionar. A cada uno en nuestra vida. Abierta a mil lecturas e interpretaciones, pero con espíritu positivo y de lucha.

En fin, desde mi punto de vista, muy recomendable.

El arte de conducir bajo la lluvia

Me lo pidió Pei de Reyes y sabiendo que la historia estaba contaba por un perro con un amo que era piloto de coches, no pude decirle que no, demasiadas similitudes. Primero lo leyó él, e insistió tanto en que lo leyera, que lo empecé la semana pasada y lo terminé el Domingo.

Es una historia tierna, pero que no mantiene bien el ritmo a lo largo del libro. Hay capítulos con una gran inspiración, y algunas reflexiones y puntos de vista caninos respecto al mundo humano, muy acertados y muy agudos. Pero el autor no es capaz de mantener la chispa a lo largo de la historia. La idea de que el narrador sea un perro que piensa que en su próxima vida será humano, es buena, pero algunas veces el narrador-perro suena en exceso a la voz de la conciencia, y no como un «ser» de otra especie que debería estar por encima de las normas preestablecidas en nuestra sociedad.

No es «EL LIBRO» en mayúsculas, pero para los que tenemos perro, y lo consideramos como parte de nuestra familia, para los que en ocasiones nos ha sorprendido nuestro perro hasta el punto de pensar que es realmente inteligente, para los que además tenemos hijos que consideran al perro, casi, como un hermano, es un libro de obligada lectura.

Enzo, el narrador, me recordaba a Paco, mi perro. Su relación con su amo, Denny, y con su mujer Eve, me recordaba a la que Paco tiene con nosotros, y su relación con la hija, la que mis hijos tienen con él.

Para nosotros, Paco no es un animal de compañía, forma parte de nuestra familia y ha establecido relaciones y lazos especiales con cada uno de nosotros, con su manada. Es una fuente de amor, cariño y comprensión incondicional. Identifica cuando cada uno está contento, triste, preocupado o enfadado, y es capaz de transmitir apoyo en cada estado de ánimo.

Si no sabéis, si animaros o no a su lectura, podéis bajaros el primer capítulo aquí.

El testamento Maya

Sobre el gran misterio de la construcción de las pirámides, tratado en documentales, libros y películas, hay una corriente de opinión con bastantes adeptos, que sin aseverarlo abiertamente, sostienen como única explicación plausible a la construcción de estas maravillas arquitectónicas, que sólo una fuerza extraterrestre habría sido capaz de edificarlas en las fechas en las que los historiadores y arquéologos han datado su construcción.

Esta corriente de opinión, muy, pero que muy evolucionada y adornada es la base del argumento de este libro, que sólo puedo recomendar a los que les gustan las conspiraciones enrevesadas poco creíbles. Y me podríais decir, «pero es que es un libro de ciencia ficción, por eso no tiene que ser creíble». Pero es que no estoy de acuerdo en que esta novela se ubique claramente dentro del género literario de la ciencia ficción, ni que la ciencia ficción no deba ser creíble.

Para mí, El Testamento Maya, se ubicaría más dentro del género de la ucronía, que aunque algunos lo consideran un subgénero de la ciencia ficción, hay otros que lo identifican como un género literario en sí mismo. Una de las características de la ciencia ficción es que el escenario de narración ha variado sobre nuestra realidad, hasta el punto en que deja de tener relación directa y clara con el mundo en que vivimos. El escenario ya no es reconocible. Sin embargo en la ucronía hay una transformación histórica sobre nuestra realidad. Algo que sucedió diferente en el pasado y afecta a la evolución de la historia y de nuestro entorno. Un ejemplo clásico de ucronía es «El hombre en el castillo», de Philip K. Dick, en el que se muestra cómo sería nuestro mundo si los nazis hubiesen ganado la II Guerra Mundial (muy recomendable).

Sobre si es o no creíble, tiene mucho que ver la forma en que está escrito. El autor repite determinadas explicaciones como si de un «mantra» se tratase, pero la sensación final es que no hay una investigación consistente que le ayude a fundamentar su obra, algo que creo esencial en cualquier novela, sea del género que sea.

Tiene un buen comienzo, más o menos hasta la mitad cuando empieza el desenlace, y un final excesivamente previsible y descaradamente abierto a la continuación, que ya está en las librerías, agazapado, intentando subirse a la lista de bestsellers como ocurrió con su primera parte. Los personajes no dan más de si, sobre todo los malos del cuento, pero no sé si es porque yo me leo casi cualquier cosa, o porque venía de las Crónicas de la Dragonlance, que estaban escritas de aquella forma…, que bueno, no es un gran libro, pero se deja leer.

Eso si, la segunda parte no me la compro, una venta menos a sumar en la carrera a entrar en la lista deseada.

Caza de cetáceos

A pesar de los tratados internacionales de la IWC, que datan de 1946, determinados países siguen practicando la caza ilegal de ballenas y delfines. En concreto Japón, alegando fines científicos, continua esquilmando la población de cetáceos en todo el mundo, con prácticas tan poco ortodoxas como las que podeis ver en este vídeo, del que para no entrar en mayor detalle y polémica, diré que de todas las sensaciones y pensamientos desagradables que me ha provocado, el primero ha sido el de una inmensa naúsea.

Estas imágenes son parte de un documental que os recomiendo, a pesar de su crudeza: Earthlings (habitantes de la Tierra).

Crónicas de la Dragonlance

¡¡¡Por fin!!! Este fin de semana me terminé las crónicas. Como ya dije en algún comentario de otro post, tuve muy mal comienzo. No se puede empezar un libro como éste, después de uno de Saramago, pero una vez empezado, con esa tara que tengo de no dejar un libro a medias, me lo terminé.
Tengo que reconocer que a medida que avanzas va mejorando. Las crónicas recoge tres libros, «El retorno de los dagrones», «La tumba de Huma», y «La reina de la oscuridad».

El primer libro se escribió basado en uno de los juego de rol de Dragones y Mazmorras, que por los 80 fueron lanzados al mercado por una empresa que se llamaba TSR, donde trabajaban Tracy y Margaret. Basándose en el mundo creado para el juego, los creativos de la empresa se convirtieron en autores y escribieron una historia paralela a este juego de mesa. No tuvieron fácil la publicación de su novela, «El retorno de los dragones», pero al final TSR aceptó, y triunfó, porque consiguió un best seller de millones de dólares.

Los autores admitieron que esta primera novela tenía una estructura excesivamente lineal, debido a que relataba de alguna forma, un juego que ya estaba en el mercado, y algo corrigieron en las siguientes dos novelas de la saga de Las Crónicas. Están mejores escritas y mejor trabajado el argumento y los personajes.

TSR fue la primera empresa de juegos de mesa que consiguió un best seller en las listas de ventas de libros, pero a pesar de estar en auge durante unos años, no consiguieron mantener la innovación y la creatividad, lo que les llevo a acumular más de $30 millones de deuda, que obligó a la empresa a vender los derechos de Dragones y Mazmorras y de las series Dragonlance a la empresa Wizards of the Coast a finales de los 90. Más tarde Wizards fue comprada por Hasbro, Inc., segunda juguetera más grande del mundo (dueña de Barbie, Monopoly, Playskool, Pokémon, Cluedo….).

Y todo esto para contaros, que la Dragonlance, más que un libro, me ha parecido un producto de mercado. Desde mi punto de vista le falta alma y le sobra estructura. Es como el resultado de un trabajo de un «brainstorming«, en el que hay un objetivo a cumplir, y que al final de la reunión, se dice: «Objetivo cumplido, tu haces esta parte, tu esta otra, tu aquella y tu revisas y gestionas el proyecto».

Es pasable, pero no recomendable.

$33,83 y bajando a 20 de Enero 09

Pues parece que después de las Navidades y los avisos de recortes en producción de la OPEP y los recortes reales, el precio sigue en caída libre…no volveré de nuevo con lo mal que esto nos viene.

Estas entradas cortas me sirven de track para los próximos meses. Sé que no son muy interesantes pero es una forma (un poco cutre, lo reconozco) de seguir el precio.