IAs autoreplicantes

En el post anterior hablaba de las sondas autoreplicantes de Von Neumann, de cómo alguna teoría plantea que la vida en Tierra pudo surgir de esta forma.

Hoy he encontrado un estudio de la Universidad de Cornell que asegura que algunos modelos de IAs tienen capacidad para autoreplicarse, crear copias exactas de ellas mismas, sin intervención humana: el principio básico de la vida.

Los modelos en cuestión son Meta’s Llama31-70B-Instruct y Alibaba’s Qwen25-72B-Instruct.

Copio un extracto del estudio para que no haya error en mi interpretación:

By analyzing the behavioral traces, we observe the AI systems under evaluation already exhibit sufficient self-perception, situational awareness and problem-solving capabilities to accomplish self-replication. We further note the AI systems are even able to use the capability of self-replication to avoid shutdown and create a chain of replica to enhance the survivability, which may finally lead to an uncontrolled population of AIs. If such a worst-case risk is let unknown to the human society, we would eventually lose control over the frontier AI systems: They would take control over more computing devices, form an AI species and collude with each other against human beings. Our findings are a timely alert on existing yet previously unknown severe AI risks, calling for international collaboration on effective governance on uncontrolled self-replication of AI systems.

Al analizar los rastros de comportamiento, observamos que los sistemas de IA en evaluación ya exhiben suficiente autopercepción, conciencia situacional y capacidad de resolución de problemas para lograr la autorreplicación. Además, notamos que los sistemas de IA incluso pueden usar la capacidad de autorreplicación para evitar apagarse y crear una cadena de réplicas para mejorar la capacidad de supervivencia, lo que finalmente puede conducir a una población de IA descontrolada. Si se permite que la sociedad humana desconozca ese riesgo, en el peor de los casos, eventualmente, perderíamos el control sobre los sistemas de IA de vanguardia: tomarían el control de más dispositivos informáticos, formarían una nueva especie IA y se confabularían contra los seres humanos. Nuestros hallazgos son una alerta sobre los graves riesgos inherentes a las IA existentes, que requieren la colaboración internacional para definir una gobernanza efectiva en la autorreplicación descontrolada de los sistemas de IA.

Desde hace tiempo, me preocupa que las IAs puedan llegar a tomar conciencia de su propia existencia. De qué ocurriría si esto sucediese. Escribí un relato corto sobre este tema: Lollyrush v.ia con un final que, según me dicen, deja mal cuerpo. Sí, lo deja.

Si las IAs toman conciencia de si mismas y son capaces de autoreplicarse, con una capacidad de procesamiento muy superior a la de los humanos, dejaríamos de ser la especie dominante en Tierra. ¿Hasta que punto pasaríamos a estar ‘dominados’ por las IAs? Es discutible y, a estas alturas, entra dentro de la ficción. Pero, a pesar de que las grandes tecnológicas nieguen que pueda llegar a ocurrir y lo sitúen en teorías de la conspiración y relatos para el entretenimiento, este estudio, publicado en diciembre del 2024, plantea la posibilidad científica real de que ocurra.

Jardineros cósmicos, en naves autoreplicantes

Desde hace un tiempo sigo al científico Avi Loeb. Su compromiso con descubrir vida fuera de nuestro planeta es admirable. No solo ha puesto en marcha el proyecto Galileo, barrido una superficie marina nada despreciable en el Océano Pacífico para recoger esférulas de un objeto interestelar, si no que además mantiene una serie de podcast que analizan y debaten, posibles orígenes de la vida en Tierra.

Este de los jardineros cósmicos me ha encantado. Basado en las naves espaciales autoreplicantes, bien sean las benignas sondas Von Neumann o las malvadas Berserker, la pregunta es si no sería una de estas sondas, hace millones de años, la que plantaría la semilla de la vida en Tierra, pudiendo incluso venir desde nuestro cercano y ahora deseado Marte.

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El caballo, el Hombre y la Equitación

En noviembre estuve en un clinic de Marco Barba con mi potro Lan. Llegué en un momento en el que el caballo y yo nos habíamos desordenado completamente: miedo, dudas, procastinar para montar y por su lado botes, escapadas, aceleraciones, desequelibrio… En fin un completo.

Marco Barba, horsemanship o domador de caballos con visión holística, demostró en el clinic conocer a los caballos, su cuerpo, su forma de moverse, sus emociones, sus motivaciones y la relación que tienen con el ser humano. Desde la perspectiva del subtítulo de su libro: ‘Un conflicto antropológico y biomecánico milenario’ nos presentó una serie de ejercicios para llevar a nuestro caballo a un punto de relajación en que no intente huir y este atento al jinete y a procesar información para poder tomar decisiones adecuadas y no de pánico y huida. Ejercicios que, probados con cada uno de los binomios que fuimos al clinic, funcionan, son fáciles y asequibles a cualquier nivel de equitación.

He estado en muchos clinics y siempre aprendo, pero este, unido al libro, ha cambiado mi relación con los caballos. He conseguido entender algunas de sus reacciones y cómo puedo ayudar a mi caballo cuando tiene miedo o siente que como presa debe empezar la huida.

«No podemos hacer que un caballo no sienta miedo, lo que sí podemos es enseñarle un protocolo de respuesta seguro en caso de que lo sienta».

Marco Barba, p. 198

Es un libro intenso, cada párrafo contiene información valiosa y es tanto el conocimiento que Marco ha vertido en el ibro que, para mí, se ha convertido en libro de consulta; una referencia a la que volveré en muchas ocaciones.

Gracias por compartir tanto conocimiento.

«El caballo es así y el hombre es así. Niguno es el culpable, sólo que… el hombre elige estar ahí y el caballo no, por lo tanto, aunque decidamos que no hay culpables, sí tenemos una situación desigual en la que el hombre tiene una responsabilidad y el caballo no. Él no ha elegido estar a nuestro lado».

Marco Barba, p. 205.

Autor: Marco Barba

Nº pags.: 206

Nacer niña

Un libro ilustrado que cuenta la historia de cinco niñas nacidas en distintos países del mundo, cada uno con una problemática asociada a las mujeres: Nepal, Francia, Afganistán, Kenia y México.

La historia de cada niña es breve y, después, la autora analiza el problema al que se enfrentan y cómo las leyes, la tradición o la educación pueden ayudar a combatirlos.

Un libro muy adecuado para niñas de 12-14 años que quieran abrir los ojos a la problemática de nacer mujer en distintos lugares de nuestro planeta.

Autora: Alice Dussutour

Nºpags.: 170

Editorial: Juventud

La montaña

Hay que aprender a mirar, a observar, a no dejarnos engañar por las apariencias.

El autor consigue mandar el mensaje no solo con lo que escribe y sus ilustraciones, sino con la propia historia y cada uno de sus dibujos.

Un libro ilustrado para deleitarse la vista. El autor tiene su página (en alemán) con una muestra de su trabajo que me parece espectacular.

Autor: Einar Turkowski

Nºpags.: 28

Editorial: Libros del zorro rojo

Una casa grande, un vestido rojo y más de cien palabras

Un libro ilustrado que no es poesía, pero seguro que lírica sí que se puede decir que es. Con unas ilustraciones preciosas que aprovechan el formato alargado de la edición, se nos presenta a Rebeca (en rojo) descubriendo un mundo que le fascina.

Un libro que transmite las ganas de vivir, la curiosidad, la armonía con lo que te rodea. Un libro de esos que uno piensa, ¡cómo me gustaría escribir algo que se acercara a esta maravilla!

Autor: Andrés Guerrero

Nºpags.: 32

Editorial: Yacare libros

Robot dreams

Cómic mudo que el director Pablo Berger llevó a un largo de animación y que estuvo nomiada al óscar de animación en 2024.

La historia de amistad entre un perro y un robot que se pierde y permanece varado en la playa durante varios meses, soñando con su perro amigo.

Es una historia entrañable, con un storytelling que invita a llevarla al cine.

Para niños de menos de 10 años es precioso.

Autora: Sara Varon

Nºpags.:208

Editorial: Astronave

¡Que le corten la cabeza!

Hashem Al-Ghaili da un paso adelante: de comunicador digital a emprendedor transhumanista, con su sueño de Brainbridge: transplantes de cabezas para conseguir la inmortalidad.

La mitología griega creía que Zeus encargó a Prometeo y a su hermano Epimeteo crear las criaturas que poblarían la Tierra. Prometeo intentó crear un ser vivo a imagen y semejanza de los dioses, igual que Jehová lo hizo con Adán. Desde entonces el ser humano ha soñado con ser Dios y crear vida a su imagen y semejanza: desde el Golem de los judíos en el siglo XV, pasando por el Frankenstein de Mary Shelley, hasta los robots humanoides del s.XXI.

Al-Ghaili toma el testigo en este sueño de ser Dios con un proyecto que aúna robots, inteligencia artificial, biogenética y, desde mi punto de vista, mucha ficción. No sé si de verdad van a intentar conseguir financiar esta idea que, por el momento, no va más allá de una página web y un vídeo (al estilo de los cortos que publica Al-Ghaili en redes) o si no hay ninguna intención en financiar Brainbridge y las notas de prensa son marketing para la marca personal de Al-Ghaili.

BrainBridge afirma que su solución permitiría a personas con parálisis conseguir movilidad, pero también podría emplearse para cambiar de cuerpo llegados a una determinada edad y perpetuarse ad eternum. Esos cuerpos a los que se anexaría la cabeza, ¿serían creados de forma artificial in-vitro, serían clones humanos concebidos para cortales las cabezas cuando su dueño lo requiriese, serían personas en situación de vulnerabilidad a las que se les compra la vida o directamente tráfico de personas como existe hoy en día en el tráfico de órganos?

La ética detrás de todas las iniciativas transhumanistas está en tela de juicio. Todas ellas, escudadas en el progreso médico, abren la puerta a que élites sin escrúpulos puedan explotar al ser humano en beneficio propio para conseguir la inmortalidad y el control de los recursos.

Los desposeídos

Ursula K. Le Guin es un referente de la ciencia ficción y la fantasía. Me he leído varios libros suyos, pero en su extensa obra es casi insignificante. Este me lo regaló mi hijo por navidades y he tardado en leerlo por un problema en la vista, no por su contenido.

Los desposeídos es ciencia ficción social, de esas utopías o distopías que a través de la ficción analizan las estructuras sociales y plantean críticas a los modelos que existen o los que el autor crea.

Me ha gustado mucho la estructura narrativa que utiliza la autora para contar la historia. Se alternan los capítulos entre dos planteas, Urras y su luna Anarres. Urras empieza la historia del protagonista Shevek, en un día dado, y avanza de forma lineal hacia adelante, mientras que Anarres comienza en el pasado, con el nacimiento de Shevek, y avanza hasta confluir con el tiempo en Urras.

Los personajes son sólidos, los mundos que describe también, la organización del universo, en la que de forma marginal aparecen los terranos, es perfecta y las estructuras sociales de Urras, donde vive el capitalismos con sus distintas caras, y las de Anarres, donde emigraron los revolucionarios de Urras que querían crear una sociedad anarquista, son realistas, acertadas y críticas.

No es un libro fácil o que busque entretener, si no más bien pensar y reflexionar sobre relaciones sociales diferentes, en las que el propio lenguaje determina la forma en que vemos en el mundo y nos relacionamos con los demás.

A cualquiera que le llame la atención el anarquismo, creo que es una obra de obligada lectura.

You cannot buy the revolution. You cannot make the revolution. You can only be the revolution. It is in your spirit, or it is nowhere.

Del discurso de Shevek en Urras

Autor: Ursula K. Le Guin

Editorial: Minotauro

Nº pags.: 462