La inteligencia artificial, además, nos trae nuevos términos

Las nuevas tecnologías no solo cambian el mundo, también cambian nuestro idioma. La era del automóvil nos dio más de mil palabras nuevas, como limusina, auto servicio, todoterreno, tunear,…. Los ordenadores nos dejaron otras tants palabras: chips, CPU, beta testers, sistemas operativos, programas,…. Internet ya ha contribuido con cientos de palabras nuevas y nuevos significados a las palabras antiguas, incluidos spam, meme, hashtag y trolling. Todo esto tiene sentido. La tecnología nos da nuevas experiencias, nuevas habilidades y nuevos problemas. Por lo tanto, necesitamos nuevas palabras para estar al día con un mundo cambiante. La gran tecnología de nuestro tiempo, la inteligencia artificial, hará lo mismo: cambiará el mundo y nuestro lenguaje con él. Normalmente las nuevas palabras fluyen de la necesidad y son creadas orgánicamente. Sin embargo en este artículo Byron Reese nos propone una serie de nuevos términos para adaptarnos a los entornos de inteligencia artificial.
Aiporia: incertidumbre sobre si se trata de un ser humano o de una IA. De la antigua aporia griega (ᾰ̓πορῐ́ᾱ), que significa estado de desconcierto.
Aiporia es un fenómeno nuevo, pero habitual. Por ejemplo, supongamos que se encuentra en un sitio web que tiene una función de chat en tiempo real. Al hacer clic en él, aparece un mensaje de «Sarah» que le pregunta si necesita ayuda. Puede preguntarse si Sarah es 1) una persona llamada Sarah, 2) una persona de otro país que no se llama Sarah y se presenta como «Sarah» para ser más accesible, o 3) un chatbot llamado «Sarah». La confusión de aiporia se magnifica aún más por el hecho de que las tres hipótesis pueden ser verdad. Sarah puede comenzar siendo un chatbot, pero cuando hace una pregunta más compleja, otra persona continúa en el chat, quizás en otro país. Si sus preguntas pueden se hacen más complicadas aún, tal vez en los Estados Unidos, y tal vez, y por casualidad, le atienda una persona real que se llame Sarah. Ainigma: una decisión tomada por una IA que un humano no puede entender. Derivado de enigma. Imagine que su compañía ocupa el tercer lugar en Google para algunas búsquedas que son importantes para usted, como «limpieza de piscinas de Akron» y su competidor ocupa el segundo lugar. Además, suponga que conoce a un ingeniero de Google y le preguntó por qué era así. Es probable que se encogiera de hombros y dijera que no hay manera de saberlo. Simplemente hay demasiados factores en el trabajo para que un humano entienda ese tipo de distinciones finas. Es un ainigma. Aithics – n – Los aspectos morales de la programación de una IA.
La inteligencia artificial crea por sí misma una instancia de la moral y la ética de los programadores que la crearon. Es inevitable. IA hace elecciones, las elecciones involucran valores relativos, y los valores son las manifestaciones de la ética. No es posible crear una IA carente de implicación moral. La IA siempre tiene alguna clase de ética. La pregunta es de quién es la ética derivada en una IA.
Bais: los sesgos de una IA que se derivan de los datos utilizados para entrenarla y que aprenda. Del término bias en inglés.

Las IA aprenden a través de datos. No todos los datos del mundo, obviamente, sino una selección de datos. Seleccionar qué datos va a usar, es una elección hecha por un humano, y esas elecciones involucran un sesgo humano. La IA no es la que está sesgada, pero parte de una información que sí lo está.
Brotherism– n – El uso de la IA para monitorear y predecir el comportamiento humano. Esto puede incluir «escuchar» las conversaciones telefónicas y «leer» correos electrónicos. Técnica habitual de los gobiernos. E término viene del libro 1984 de George Orwell y su Gran Hermano (Big Brother).
Las herramientas de minería de datos, las que se desarrollan con fines nobles, como encontrar nuevos tratamientos para enfermedades, se pueden utilizar con la misma facilidad para monitorear a las personas. Pueden leer correos electrónicos, convertir las conversaciones telefónica en mensajes de texto, incluso pueden usar cámaras de vigilancia para leer los labios, igual que un humano.
Estas técnicas pueden utilizarse para crear un modelo de cada uno de nosotros y hacer predicciones, bastante precisas, sobre si podríamos cometer un crimen o a quién vamos a votar. Cuando esta información es utilizada por los gobiernos, se convierte en un poder enorme. Esto es el brotherism.
Ecepción – n – una IA que está programada deliberadamente para parecer humana y diseñada para engañar a los humanos. Se ve a menudo en las redes sociales. ¿Alguna vez ha recibido una llamada automática que comienza con: “Hola, esta es Rachel. ¿Me oyes?” Eso es una ecepción. Así son los millones o miles de millones de bots que pretenden ser humanos para intentar que creas algo o compres algo.
Elise: el acto de tratar a una máquina como si tuviera emociones y sentimientos dado que ha sido programada con un comportamiento real. Del programa ELIZA de 1960.
Ocurre desde el programa ELIZA. En la década de los 60, el informático Joseph Weizenbaum se horrorizó al ver como las personas trataban a un simple Chatbot de psicología, ELIZA, como si fuera humano.
Es un comportamiento instintivo en los humanos. Si algo nos parece vivo, lo tratamos de manera diferente de como tratamos un ser inanimado. A medida que las máquinas se vuelvan más parecidas a los humanos, es probable que aumente nuestro ‘elise’ e incluso tengamos dudas sobre si apagarlas puede ponerlas en peligro.

Fauxnesis – n – La inteligencia de las máquinas, a diferencia de la inteligencia biológica. Del griego antiguo, Phronesis, que significa inteligencia.

¿Puede una máquina pensar? Alan Turing planteó esta pregunta en 1950 y todavía no tenemos una respuesta. En respuesta, Noam Chomsky dijo: «Eso es como preguntar si nadan los submarinos». Tal vez el problema no sea que no sepamos cómo responder la pregunta, sino que todavía no tenemos la palabra adecuada para responderla. La palabra que necesitamos es ‘fauxnesis’.
Zomek – La vida de una máquina, frente a la vida biológica. Del griego antiguo zoe, que significa vida, y mekhane, que significa máquina.
No se ha llegado todavía a una definición consensuada de lo que es la vida, por lo que no es de extrañar que no podamos decir si determinadas máquinas pueden estar vivas. Tal vez no estén vivas como nosotros, pero tienen zomek, la vida de la máquina.

Cerrando puntos suspensivos

Lo reconozco soy una de las víctimas del fenónemo Rozalén, también del de Rosalía, qué le voy a hacer excepto reconocerlo. Algo tendrá que ver con la Ro, no lo sé, pero cuando vi que Rozalén publicaba libro con  el sello de Aguilar, Verso&Cuento, tuve que comprarlo; de forma impulsiva, sin mirar críticas, ni formato, ni nada.
Por algún motivo, alentado quizá por el sello que lo publicaba, pensaba que sería más verso que prosa; me equivoqué. Es lo más parecido a un diario sin un orden concreto. Pensamientos que han perseguido a la cantante desde sus inicios hasta el día en que le dicen que está nominada a los Grammy, un camino tortuoso en el que además de alegrías, se ha encontrado con problemas, envidias, zancadillas, discriminación, … que al final ha podido compensar por que en su balanza pesa más el buen rollo y el optimismo que la carga negativa de la vida.
Yo que dejé de ser groupie hace muchos años y no sigo la vida de los grupos o cantantes que me gustan, el libro se me ha hecho algo difícil de entender. Algunos pensamientos son universales y los puedes compartir al margen de la historia que haya detrás, otros me han perdido. Son tan personales que no he sido capaz de ubicarlos y, aun así, os recomiendo la lectura de este libro por su sencillez, su honradez, su honestidad y por la belleza con la que ve el mundo Rozalén. A veces es bueno cambiar el filtro con el que observamos lo que nos rodea para descubrir detalles que siempre han estado allí, pero que nuestra forma de ser no nos permite ver.
Espero que su carrera siga creciendo y ella, como persona, sea capaz de seguir ese ritmo meteórico que lleva.

Autor: Rozalén
Nº pags: 149

 

Por fin se dan cuenta de que el autoconsumo energético favorece a la sociedad

Desde hace tiempo defiendo que el Gobierno no ha hecho los números en muchas cosas, pero sobre todo en temas energéticos, su política ha estado dictada desde las puertas giratorias que han dado un poder desmedido e irracional a las compañías eléctricas en España.

Quizás por que muchas de ellas han sido compradas por capital extranjero o por que alguien, por fin, intenta poner algo de cordura en el sector energético, el Ministerio para la Transición Ecológica ha realizado un estudio que demuestre que una instalación importante de sistemas de autoconsumo energético (basado en fotovoltáica) beneficiaría a las arcas del Estado y a la sociedad en general, ya que reduciría el precio medio de KW en España.

El estudio no entra a considerar el hecho de que nuestro país es deficitario, desde el punto de vista energético, lo que influye en nuestra balanza de pagos y aún así, los números salen.

No plantean tampoco que los sistemas de autoconsumo vuelquen su sobrante a redes P2P comunitarias, pero es algo que llegará de forma natural.

Incluyo el artículo publicado por la web de Energías Renovables:

Lo dice el Ministerio para la Transición Ecológica en la Memoria que ha adjuntado a la propuesta de Real Decreto de Autoconsumo que ha presentado esta semana (la norma regula «las condiciones técnicas, económicas y administrativas» de esta solución de ahorro). El Ejecutivo presenta en esa Memoria una estimación del impacto que tendría la instalación de cien megavatios de autoconsumos fotovoltaicos en España y los resultados son los siguientes: se produce una reducción de ingresos del sistema por peajes y cargos de 5,42 millones de euros (en lo que sería el impacto en el sistema eléctrico), pero se produce un aumento de la recaudación (mayores ingresos de IVA por inversión) que quintuplica esa cantidad. El Gobierno estima que recaudaría 28 millones de euros netos más que sin los 100 megavatios de autoconsumos.
El Ministerio para la Transición Ecológica ha hecho pública esta semana su propuesta de Real Decreto por el que se regulan las condiciones técnicas, económicas y administrativas del Autoconsumo, norma que el Gobierno está tramitando por vía urgente, tal y como se había comprometido. La propuesta llega acompañada de una Memoria en la que el Ejecutivo analiza el impacto de la futurible norma. En esa memoria, el Gobierno sostiene sin ambages que el autoconsumo «tendrá un efecto positivo sobre la economía general, sobre el sistema eléctrico y energético y sobre los consumidores». Según el Ejecutivo, esta modalidad de generación «fomentará la actividad económica y el empleo local, por su carácter distribuido» y, además, habida cuenta de que será mayoritariamente renovable, «contribuirá a la sustitución de generación emisora y contaminante» y, consiguientemente, al «cumplimiento de los objetivos de penetración de energías renovables y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero».
El Gobierno efectúa una «valoración cuantitativa de los efectos» que produciría la instalación de cien megavatios de autoconsumos fotovoltaicos (esa valoración no solo mide el impacto en el sector eléctrico y el impacto fiscal, sino también el ambiental). Pues bien: partiendo de esa hipótesis de crecimiento del autoconsumo (abajo especificamos todos los extremos de esa hipótesis), el Gobierno concluye que «se produce una reducción de ingresos del sistema por peajes y cargos de 5,42 M€» (cantidad insignificante, apenas cinco millones y medio de euros, si atendemos al total de los costes de acceso, que ronda los 17.000 millones de euros). En el otro plato de la balanza, el Ejecutivo señala que los 100 megas de autoconsumo incrementarán la recaudación por parte del Estado (mayores ingresos de IVA por inversión). El Gobierno estima (en lo que se refiere al impacto fiscal) 28,14 millones de euros de «saldo neto positivo». Y, por fin, el impacto social: según la Memoria del RD, el autoconsumo será beneficioso para la ciudadanía (sea o no autoconsumidora), pues «provocará un efecto de depresión del precio de la energía en el mercado para el conjunto de todos los consumidores (…). La norma tiene efectos positivos sobre la competencia».
Lo que dice la Memoria:
Se ha realizado una valoración cuantitativa de los efectos de la instalación de 100 MW de generación fotovoltaica destinada a autoconsumo. Los cálculos se han realizado bajo las siguientes hipótesis:
• Toda la energía instalada ha sido de tecnología fotovoltaica.
• Se toma un número de horas equivalentes que parte del promedio de horas para las cinco zonas definidas en el anexo IV del Real Decreto 413/2014, de 6 de junio, por el que se regula la actividad de producción de energía eléctrica a partir de fuentes de energía renovables, cogeneración y residuos. Este promedio arroja un valor de 1.679 horas. Sobre este valor se aplica un factor de minoración del 25% debida a que la orientación de los paneles ubicados sobre las viviendas no será óptima (por motivos urbanísticos y sombras de otras
edificaciones). Esto arroja un valor de cálculo de 1.259 horas. Así, nos encontramos que los consumidores acogidos a alguna modallidad de autoconsumo producen 1.259 horas, este dato es el utilizado para calcular la energía producida y que por tanto tiene efecto en el mercado. La energía generada asciende a 125.981 megavatios hora (MWh), lo que supone una penetración en el conjunto del sistema del 0,047%. No obstante, para ver su efecto en la minoración de los ingresos por peajes, se considerarían tres hipótesis adicionales:
• De toda la energía producida (125.981 MWh), el 75% la autoconsume (94.418 MWh) y el 25% la inyecta a las redes de transporte y distribución (31.743 MWh). Esto hace que el
número de horas de su instalación destinadas al autoconsumo se reduzca a 944 horas.
• Al tratarse de energía fotovoltaica, el consumidor con carácter general no podrá reducir la potencia contratada, dado que no podrá asegurar su suministro a través de su instalación
de autoconsumo, al tratarse de una fuente de energía intermitente.
• La distribución de potencia instalada de generación para autoconsumo entre los distintos tipos consumidores se lleva a cabo en función de la potencia contratada que existe en cada
uno de los tipos de peaje.
En cuanto al resto de parámetros introducidos en el cálculo se ha considerado:
  • Un precio de veinte euros por tonelada de ceodós (20 €/t de CO2).
  • Un factor de emisión del parque de 0,28 t de CO2 por MWh eléctrico generado.
  • De acuerdo con las simulaciones realizadas para los años 2015 a 2018 por OMIE, la introducción de 100 MW de potencia adicional fotovoltaica habría producido una disminución en el precio del mercado en el entorno de 0,022 €/MWh.
Aplicando las hipótesis anteriores para el escenario central descrito, donde se instalan 100 MW de potencia fotovoltaica destinados a autoconsumo, considerando que la energía fotovoltaica autoconsumida supone que dichos clientes dejan de pagar peajes y cargos por dicha energía y que en el presente real decreto-ley se suprimen los cargos por energía autoconsumida, se produce una reducción de ingresos del sistema por peajes y cargos de 5,42 M€, por aplicación de los precios vigentes. Adicionalmente, puesto que existe una cantidad de energía que se cubre con energía autoconsumida y este hecho hace que se reduzca la demanda en el mercado, se produce una disminución del valor de la energía en el mercado de unos 5,90 M€, valorada sobre una demanda nacional de 268 teravatios hora (TWh).
Se recoge a continuación (reproducimos nuevamente) el detalle completo del resultado anterior, incluyendo el impacto fiscal, comparando esencialmente la disminución de ingresos por IVA e impuesto de electricidad por la energía autoconsumida por minoración de la energía consumida de instalaciones centralizadas, y un mayor ingreso por IVA a corto plazo por la instalación anual de nueva potencia en instalaciones de autoconsumo.
«Las estimaciones anteriores -matiza la Memoria del RD- no han tenido en cuenta otros efectos positivos para el sistema eléctrico, debido a su más difícil cuantificación y al que hecho de que se producirán en el margen, esto es, sólo en el medio y largo plazo y una vez se hayan recuperado los costes hundidos existentes en la actualidad en el sistema.
Entre ellos, se pueden citar las menores pérdidas provocadas en la red por la disminución de los flujos de energía en grandes distancias. A este respecto, es importante señalar que estas reducciones de las pérdidas técnicas de la red sólo se materializarán si se produce un correcto dimensionamiento de las instalaciones, mediante las adecuadas señales regulatorias y económicas, que eviten que se produzcan excesivos flujos de energía a través de las redes de baja tensión.
En caso contrario, las pérdidas podrían incluso aumentar con relación a la situación actual, dado que, como es sabido, éstas son proporcionales al cuadrado de la intensidad, lo que aconseja que la transmisión de energía por la red se realice a la mayor tensión (= menor intensidad) posible.
Varias de las decisiones regulatorias que se adoptan en este real decreto buscan precisamente un correcto dimensionamiento de las instalaciones de generación de autoconsumo, de manera que los excedentes vertidos a la red de baja tensión sean los mínimamente imprescindibles.
Otro efecto positivo que se producirá marginalmente, también condicionado a un correcto dimensionamiento de las instalaciones, es la menor necesidad de redes de transporte y distribución, al acercar la generación al consumo y reducir, por tanto, los flujos de energía en la red.
El presente real decreto -sostiene la Memoria- no supone incremento del gasto público.

Juan Goytisolo – Premio Cervantes 2014

Casi cinco años después y sigue siendo completamente actual. Dentro de un mundo efímero, pensamientos e ideas que perduran, reconfortan al espíritu.
«En términos generales, los escritores se dividen en dos esferas o clases: la de quienes conciben su tarea como una carrera y la de quienes la viven como una adicción.
El encasillado en las primeras cuida de su promoción y visibilidad mediática, aspira a triunfar. El de las segundas, no. El cumplir consigo mismo le basta y si, como sucede a veces, la adicción le procura beneficios materiales, pasa de la categoría de adicto a la de camello o revendedor. Llamaré a los del primer apartado, literatos y a los del segundo, escritores a secas o más modestamente incurables aprendices de escribidor.
A comienzos de mi larga trayectoria, primero de literato, luego de aprendiz de escribidor, incurrí en la vanagloria de la búsqueda del éxito -atraer la luz de los focos, «ser noticia», como dicen obscenamente los parásitos de la literatura- sin parar mientes en que, como vio muy bien Manuel Azaña, una cosa es la actualidad efímera y otra muy distinta la modernidad atemporal de las obras destinadas a perdurar pese al ostracismo que a menudo sufrieron cuando fueron escritas.
La vejez de lo nuevo se reitera a lo largo del tiempo con su ilusión de frescura marchita. El dulce señuelo de la fama sería patético si no fuera simplemente absurdo. Ajena a toda manipulación y teatro de títeres, la verdadera obra de arte no tiene prisas: puede dormir durante décadas como La regenta o durante siglos como La lozana andaluza.
Quienes adensaron el silencio en torno a nuestro primer escritor y lo condenaron al anonimato en el que vivía hasta la publicación del Quijote no podían imaginar siquiera que la fuerza genésica de su novela les sobreviviría y alcanzaría una dimensión sin fronteras ni épocas.
Llevo en mí la conciencia de la derrota como un pendón de victoria», escribe Fernando Pessoa, y coincido enteramente con él. Ser objeto de halagos por la institución literaria me lleva a dudar de mí mismo, ser persona non grata a ojos de ella me reconforta en mi conducta y labor.
Desde la altura de la edad, siento la aceptación del reconocimiento como un golpe de espada en el agua, como una inútil celebración.
Mi condición de hombre libre conquistada a duras penas invita a la modestia. La mirada desde la periferia al centro es más lúcida que a la inversa y al evocar la lista de mis maestros condenados al exilio y silencio por los centinelas del canon nacionalcatólico no puedo menos que rememorar con melancolía la verdad de sus críticas y ejemplar honradez. La luz brota del subsuelo cuando menos se la espera.
Como dijo con ironía Dámaso Alonso tras el logro de su laborioso rescate del hasta entonces ninguneado Góngora, ¡quién pudiera estar aún en la oposición! Mi instintiva reserva a los nacionalismos de toda índole y sus identidades totémicas, incapaces de abarcar la riqueza y diversidad de su propio contenido, me ha llevado a abrazar como un salvavidas la reivindicada por Carlos Fuentes nacionalidad cervantina.
Me reconozco plenamente en ella. Cervantear es aventurarse en el territorio incierto de lo desconocido con la cabeza cubierta con un frágil yelmo bacía.
Dudar de los dogmas y supuestas verdades como puños nos ayuda a eludir el dilema que nos acecha entre la uniformidad impuesta por el fundamentalismo de la tecnociencia en el mundo globalizado de hoy y la previsible reacción violenta de las identidades religiosas o ideológicas que sienten amenazados sus credos y esencias.
En vez de empecinarse en desenterrar los pobres huesos de Cervantes y comercializarlos tal vez de cara al turismo como santas reliquias fabricadas probablemente en China, ¿no sería mejor sacar a la luz los episodios oscuros de su vida tras su rescate laborioso de Argel?
¿Cuántos lectores del Quijote conocen las estrecheces y miseria que padeció, su denegada solicitud de emigrar a América, sus negocios fracasados, estancia en la cárcel sevillana por deudas, difícil acomodo en el barrio malfamado del Rastro de Valladolid con su esposa, hija, hermana y sobrina en 1605, año de la Primera Parte de su novela, en los márgenes más promiscuos y bajos de la sociedad?
Hace ya algún tiempo, dedique unas páginas a los titulados Documentos cervantinos hasta ahora inéditos del presbítero Cristóbal Pérez Pastor, impresos en 1902 con el propósito, dice, de que «reine la verdad y desaparezcan las sombras», obra cuya lectura me impresionó en la medida en que, pese a sus pruebas fehacientes y a otras indagaciones posteriores, la verdad no se ha impuesto fuera de un puñado de eruditos, y más de un siglo después las sombras permanecen.
Sí, mientras se suceden las conferencias, homenajes, celebraciones y otros actos oficiales que engordan a la burocracia oficial y sus vientres sentados, (la expresión es de Luis Cernuda) pocos, muy pocos se esfuerzan en evocar sin anteojeras su carrera teatral frustrada, los tantos años en los que, dice en el prólogo del Quijote, «duermo en el silencio del olvido»: ese «poetón ya viejo» (más versado en desdichas que en versos) que aguarda en silencio el referendo del falible legislador que es el vulgo.
Alcanzar la vejez es comprobar la vacuidad y lo ilusorio de nuestras vidas, esa «exquisita mierda de la gloria» de la que habla Gabriel García Márquez al referirse a las hazañas inútiles del coronel Aureliano Buendía y de los sufridos luchadores de Macondo.
El ameno jardín en el que transcurre la existencia de los menos, no debe distraernos de la suerte de los más en un mundo en el que el portentoso progreso de las nuevas tecnologías corre parejo a la proliferación de las guerras y luchas mortíferas, el radio infinito de la injusticia, la pobreza y el hambre.
Es empresa de los caballeros andantes, decía don Quijote, «deshacer tuertos y socorrer y acudir a los miserables» e imagino al hidalgo manchego montado a lomos de Rocinante acometiendo lanza en ristre contra los esbirros de la Santa Hermandad que proceden al desalojo de los desahuciados, contra los corruptos de la ingeniería financiera o, a Estrecho traviesa, al pie de las verjas de Ceuta y Melilla que él toma por encantados castillos con puentes levadizos y torres almenadas socorriendo a unos inmigrantes cuyo único crimen es su instinto de vida y el ansia de libertad.
Sí, al héroe de Cervantes y a los lectores tocados por la gracia de su novela nos resulta difícil resignarnos a la existencia de un mundo aquejado de paro, corrupción, precariedad, crecientes desigualdades sociales y exilio profesional de los jóvenes como en el que actualmente vivimos. Si ello es locura, aceptémosla. El buen Sancho encontrará siempre un refrán para defenderla.
El panorama a nuestro alcance es sombrío: crisis económica, crisis política, crisis social. Según las estadísticas que tengo a mano, más del 20% de los niños de nuestra Marca España vive hoy bajo el umbral de la pobreza, una cifra con todo inferior a la del nivel del paro. Las razones para indignarse son múltiples y el escritor no puede ignorarlas sin traicionarse a sí mismo.
No se trata de poner la pluma al servicio de una causa, por justa que sea, sino de introducir el fermento contestatario de esta en el ámbito de la escritura. Encajar la trama novelesca en el molde de unas formas reiteradas hasta la saciedad condena la obra a la irrelevancia y una vez más, en la encrucijada, Cervantes nos muestra el camino.
Su conciencia del tiempo «devorador y consumidor de las cosas» del que habla en el magistral capítulo IX de la Primera Parte del libro le indujo a adelantarse a él y a servirse de los géneros literarios en boga como material de derribo para construir un portentoso relato de relatos que se despliega hasta el infinito.
Como dije hace ya bastantes años, la locura de Alonso Quijano trastornado por sus lecturas se contagia a su creador enloquecido por los poderes de la literatura. Volver a Cervantes y asumir la locura de su personaje como una forma superior de cordura, tal es la lección del Quijote.
Al hacerlo no nos evadimos de la realidad inicua que nos rodea. Asentamos al revés los pies en ella. Digamos bien alto que podemos. Los contaminados por nuestro primer escritor no nos resignamos a la injusticia.»

Rapid discharge of the earth-space battery foretells the future of humankind

Earth is a chemical battery where, over evolutionary time with a trickle-charge of photosynthesis using solar energy, billions of tons of living biomass were stored in forests and other ecosystems and in vast reserves of fossil fuels. In just the last few hundred years, humans extracted exploitable energy from these living and fossilized biomass fuels to build the modern industrial-technological-informational economy, to grow our population to more than 7 billion, and to transform the biogeochemical cycles and biodiversity of the earth. This rapid discharge of the earth’s store of organic energy fuels the human domination of the biosphere, including conversion of natural habitats to agricultural fields and the resulting loss of native species, emission of carbon dioxide and the resulting climate and sea level change, and use of supplemental nuclear, hydro, wind, and solar energy sources. The laws of thermodynamics governing the trickle-charge and rapid discharge of the earth’s battery are universal and absolute; the earth is only temporarily poised a quantifiable distance from the thermodynamic equilibrium of outer space. Although this distance from equilibrium is comprised of all energy types, most critical for humans is the store of living biomass. With the rapid depletion of this chemical energy, the earth is shifting back toward the inhospitable equilibrium of outer space with fundamental ramifications for the biosphere and humanity. Because there is no substitute or replacement energy for living biomass, the remaining distance from equilibrium that will be required to support human life is unknown.
+ Full resport by John R. Schramski, David K. Gattie, and James H. Brown at PNAS

Finales que merecen una historia

Segundo libro de Albert Espinosa que cae en mis manos, esta vez en papel y no en audio.

Me gustó tanto el anterior que decidí que este lo compraría en papel para poder releer y disfrutar de esas frases llenas de pensamientos positivos.

Un libro compuesto por veinte relatos cortos, entre 3 y 5 páginas, con una letra grande y cómoda que te permite leer cada cuento, incluso en pequeñas paradas de descanso en cualquier actividad que estés haciendo.

Cada relato narra un final, una épico, uno que merece tener una historia. Según el autor, o más bien su abuela:

‘Todo en esta vida se compone  de ciclos de seis años que empiezan y acaban con una enorme pérdida o una gran ganancia… Lo que perdimos en el fuego renacerá en las cenizas’.

Un regalo para adultos, anciano, adolescentes. Una invitación a la reflexión. Un libro que incluyo en mis recomendaciones.

Autor: Albert Espinosa
Nºpags. 209

Materiales para energía renovable

Visual Capitalist

¿Creéis que existe en la Tierra suficiente materia prima para hacer una transición del 100% de la demanda energética mundial actual a producción renovable?

Yo creo que sin decrecer en la demanda, no

Incluyo captura de la producción energética mundial, a 15/01/19, que está en la entrada del blog.

La cara oculta de la luna

La cara oculta de la luna, la musa escondida que ha servido de inspiración a poetas, escritores, soñadores y locos, durante milenios, se muestra ante nuestros ojos en el primer vídeo de alunizaje en la zona más desconocida de nuestro soñado satélite.

El día 3 de enero de 2019 la cara oculta de la luna, dejó de ser un misterio. Alunizó la sonda china Chang’e, lanzada en Diciembre de 2018.

El lander, que ha alunizado, guarda dentro un pequeño rover con el que explorar la superficie hasta ahora inexplorada de ese lado de la luna. El objetivo es conseguir fotografiar la mayor superficie posibles hasta Marzo, conseguir muestras e incluso plantar semillas de algodón, para intentar iniciar un proyecto de creación de atmósfera en la Luna.

De nuevo, vuelve a mi memoria la trilogía de la terraformación de Marte. ¿Seremos capaces de terraformar otros planetas, otros satélites?

Formarse en IA

El Gobierno de Finlandia ha puesto en marcha un plan para formar a su población en inteligencia artificial. No pretenden convertir a sus ciudadanos en programadores, pero si ofrecerles unos conceptos básicos que les permitan comprender en qué consiste y qué aplicaciones tiene la inteligencia artificial, de qué forma afectará nuestras vidas y qué peligros y ventajas conlleva.
El curso lo ofrece la Universidad de Helsinki, es gratuito, on-line y en inglés (yo me acabo de matricular). Para los que estáis en la universidad, dan opción a convalidar ECTS.
El temario es este:
  1. ¿Qué es la IA?
  2. Solución de problemas mediante IA
  3. Mundo real de la IA
  4. Aprendizaje automático
  5. Redes neuronales
  6. Implicaciones
La universidad de Helsinki estima que con una dedicación de 5 horas semanales, el curso tiene una duración de 5 semanas.