Collaborative consumption

I think it’s such a good concept, that here I come again with more information about it. This time is from Michell Thorne at a conference in re:publica XI.
The world is ending, and we, the insatiable consumers, are at fault. Our homes and landfills are overrun with junk designed for a limited lifetime. But before we choke off the planet, there’s something we can do.
Unlike any other generation, we can better provide and share infrastructure thanks to network technology. We can buy, build, and collaborate locally and efficiently. We can shop smarter, share better, and use our networks, both online and off, to reduce waste, improve the economy and environment, spare our bank accounts, and even have a good time and make new friends doing it.
This is collaborative consumption, and I want to talk about its wonderful opportunities.

Ensayo sobre la ceguera

Hablando sobre el blackout con una amiga que acababa de terminar de leerlo, me recomendó este libro de José Saramago. Me avisó de que era duro [Gracias por el aviso Pilar]. A mitad de libro, llegó un momento en que no sabía si dejarlo, no porque esté mal escrito, todo lo contrario, sino por la dureza del relato.
Una ceguera contagiosa se extiende por el mundo. La humanidad se ve privada de golpe de la vista y debe sobrevivir sin uno de los sentidos básicos que nos guía en nuestro día a día. El egoísmo, el abuso de poder, la ruindad, la falta de escrúpulos o de piedad, el convertirse en animales poco a poco conforme se pierde la esperanza, el no vislumbrar un futuro mejor que no sea la muerte, eso es lo que relata este ensayo.
Saramago reflexiona sobre las normas de la sociedad, sobre la decadencia y podredumbre de una sociedad falsa e hipócrita en que el bien de unos pocos prima sobre el bien común.
Algunas frases que me llamaron la atención:
  • ‘De esa manera estamos hechos, mitad indiferencia mitad ruindad’.
  • ‘Se mantienen juntos, apretados, como un rebaño, ninguno quiere ser la oveja perdida, porque de antemano saen que  no habrá pastor para buscarlos’.
  • ‘El Gobierno lamenta haberse visto obligado a ejercer enérgicamente lo que considera que es su deber y su derecho, proteger a la población por todos los medios de que dispone en esta crisis por la que estamos pasando’.
A pesar de su crudeza, el libro está muy bien escrito y es un verdadero ensayo sobre las relaciones humanas dentro de una organización social. Recomendable, para estados anímicos muy saneados.
Autor: José Saramago
Nº pag.: 244

Back again with the brent oil barrel price

Investors and traders are buying large numbers of oil contracts that would profit from a price super-spike – and a collapse.
In a rare and deep split of views, investors and traders are pricing in unusually large “fat tail” risks – low-probability events that have an outsize impact on prices – for next year that could boost oil prices to $150 a barrel or push them to $50 a barrel.
The fear of abnormally large “fat tail” risks has driven investors to buy insurance through options – contracts that give holders the right to buy or sell crude oil at a predetermined price and date.“We face a bifurcated market: a crisis in the Middle East could send prices through the roof; the eurozone debt problems could trigger a collapse,” Seth Kleinman, head of energy strategy at Citigroup, said echoing a widely held view in the market.
“Everyone I speak to on crude oil, if they have a directional bet they do it through out-of-the-money options,” said Fabio Cortes, a commodities fund-of-funds manager at Oakley Capital. “It’s like a lottery ticket.”
The big upside and downside price risks for 2012 will be a key consideration at the meeting of the Opec oil cartel on Wednesday in Vienna, when ministers from the oil cartel decide their supply strategy for the next quarter.
Ali Naimi, Saudi oil minister and de facto leader of the group, said on Monday on its arrival to the Austrian capital that he was “happy” with current output levels, adding that he saw oil demand growth coming “all over” the world.
Brent oil, the global benchmark, traded on Monday at $108 a barrel.
Although investors are taking out insurance for both bullish and bearish “fat tail” risks, the recent buying has concentrated on upside factors emanating from any EU embargo on Iran, according to the number of outstanding options contracts on the New York Mercantile Exchange, a proxy for the size of the overall market.
The number of financial market bets on oil prices hitting $130-$155 a barrel by the end of next year has risen more than 25 per cent over the last six months to 93,500 contracts, a sign of growing concern about upside price risks. The buying of these call options – contracts that give holders the right to buy – jumped last month after the EU started to debate an oil embargo on Iran.
But at the same time, investors have been loading up the opposite financial bet: put options, or contracts that give holders the right to sell. According to Nymex data, the open interest for put options at the $45-$60 a barrel price level for next December has increased more than 33 per cent over the last six months to just above 60,000 contracts. Investors bought an unusually large amount of put options in September, when the eurozone crisis worsened.
With the Iran war flying over our heads I would buy call options for $150 barrel price before summer 2012. 


And yes it would be the final blow to our day by day weaker economy.

¿Hacia qué modelo económico-social vamos?

Parece que el capitalismo tal y como lo conocemos está en sus últimos estertores, no sólo por la crisis financiera y de crédito, así como la medioambiental y de recursos naturales a las que nos enfrentamos, también contribuye los avances tecnológicos a todos los sectores de las distintas industrias.
La tecnología tiende a optimizar los procesos: aumenta la productividad y reduce el número de horas-hombre necesarias. En resumen la tecnología está creando abundancia en la oferta y está incrementando el paro. También se podría ver como un incremento en el tiempo libre de los seres humanos, pero en tiempos de cambio y migración, ese tiempo libre no se valora, ya que la falta de liquidez de los parados lo convierte no en algo poco valorado, sino en algo odiado.
La abundancia en la oferta a su vez está generando conflictos entre empresas y mercados-países. La oferta, al actual ritmo de esquilmación del planeta, podría llegar a ser ilimitada pero la demanda aunque teóricamente podría también serlo, está siempre constreñida por el poder adquisitivo de cada potencial cliente y hoy en día por la escasez de liquidez. Así que la abundancia de oferta redunda en la desaparición de aquellas empresas que, al no aplicar la tecnología adecuadamente, han perdido competitvidad y aumenta aún más la diferencia entre los países que se han desarrollado tecnológicamente y los que están aún en ese proceso de tecnificación.
El gap crece, en productividad, en oferta, en disponibilidad de beneficios y capacidad de lobby para reinvertir en más tecnología y seguir aumentando el gap.

[No entro a valorar la productividad de determinados mercados e industrias que por su deslocalización a países que permiten la semi-esclavitud siguen siendo competitivos]

A todo esto hay que sumar el diabólico efecto de la propiedad intelectual/industrial, que sin ser tecnología propiamente, levanta barreras, murallas para protegerse de los que están por llegar o de los que llegaron antes pero a falta de lobbies y abogados no pudieron proteger sus inventos o sus tecnologías.
El camino que llevamos pues, lleva a la desaparición de la pequeña y mediana empresa, e incluso a las de grandes empresas que no se adapten al cambio y en consecuencia a un aumento de desempleo importante, que junto con mercados-gobiernos-países carentes de competitividad, llevará a grandes diferencias sociales debido a la ausencia de prestaciones sociales a esa nueva clase de desempleados, que crecerá en las próximas décadas, mucho más de lo que ya ha crecido estos últimos años.
Así que en términos generales estamos andamos el camino que nos lleva hacia un modelo económico regido por oligopolios transnacionales y a un modelo social basado en oligarquías.
¿Hay otras alternativas? Yo creo que sí. La sociedad del conocimiento es uno de los mejores colaterales de la tecnificación de nuestro mundo. La creación de Internet, el acceso a la información, la capacidad para compartir y desarrollar ideas y productos en comunidad, deja una alternativa a todos los que disponen de tiempo libre (por ejemplo los desempleados). La filosofía del software libre, de los productos-tecnologías-servicios P2P, permite que sin tener la capacidad financiera y de lobby de las grandes corporaciones, haya comunidades, dispersas geográficamente, que puedan trabajar y desarrollar tecnologías, productos y servicios que den cobertura a una demanda consciente y creciente, que está comprometida con la creación de modelos sociales y económicos alternativos.
Hay vida fuera de las grandes corporaciones para las personas y los países en vías de desarrollo que perdieron el tren de la revolución tecnológica de la segunda mitad del siglo XX. Existe la oportunidad de coger un nuevo tren, el de la sociedad del conocimiento, el de las de comunidades colaborativas que se desarrollen al margen de los modelos establecidos. Es más fácil aplicar la creatividad en equipos pequeños que en grandes empresas cuyas normas dan poco margen a la improvisación. Es difícil poder competir contra gigantes en mercados cada vez más sofisticados, con regulaciones internacionales y barreras proteccionistas como las que se levantan con las leyes de propiedad industrial. La alternativa no está en crear enanos que compitan contra gigantes, sino nuevas entidades, nuevos productos, nuevos modelos, que por sus características ni siquiera entren en competencia con los ULTRA establecidos poderes económicos.
Conviértete en un ‘outsider‘ de forma consciente. Disfruta de estar en el filo de las normas que nos rodean. Disfruta de un pensamiento alternativo. Deja volar tu imaginación sin límites, sin que lo que se da por sentado coaccione tus ideas. Esa libertad de pensamiento es la única que permitirá crear nuevos modelos de vida para tí y para tu comunidad.

No hay un planeta B

Después del fiasco de Copenhage parece que la cumbre de Durban seguirá sus pasos y volverá a ser un fracaso. USA no se moja, Canadá tampoco, Europa inmersa en su actual debacle de si continua con una sola moneda o se fracciona y arrastra al mundo occidental al pozo económico, ni siquiera ha intentado aportar valor a la cumbre. En cuanto a Asia, está demasiado ocupada en no dejar de crecer como para plantear políticas de conservación y estancamiento.
El mundo se debate en las contradicciones de un modelo económico que muere, por que es insostenible, y la inercia de una sociedad occidental que se ha acostumbrado a la comodidad, facilidad y sobredemanda en todos y cada uno de los aspectos de su vida. Somos demasiados y pedimos demasiado a un mundo al que no le damos ni un respiro para poder renovar sus recursos, nuestros recursos. Más allá de la crisis de euro o del dólar, la verdadera crisis es la del agua, la de los alimentos, la de la biodiversidad, la de la deforestación, la acidificación de nuestros mares. Estamos esquilmando el mundo y destrozando nuestro propio hábitat.
Inmersos en la codicia y la comodidad y creyendo a pies juntillas las falsas promesas que los Gobiernos hacen de que, con sacrificio nuestro y del planeta, se podrá volver a crecer y mantener este sistema absurdo en el que vivimos, no nos damos cuenta de que más allá del corto plazo, marcado por la crisis financiera y de crédito, el verdadero problema está en nuestro modelo de vida. No podemos seguir consumiendo más recursos de los que el planeta genera. Es tan simple que hasta un niño pequeño lo entendería.No nos engañemos. Nadie va a diseñar un plan B, no hay un planeta B y estamos acabando con el único que tenemos, con el que nos da de comer y nos ofrece las condiciones óptimas para una especie, la humana, frágil y débil.

La solución no va a venir de conferencias, cumbres, gobiernos o cualquier tipo de organización supranacioal. La solución debe comenzar en cada uno de nosotros y nuestro entorno. En nuestra comunidad, en nuestra forma de vida. Piensa que harías si no tuvieses agua corriente, si una sequía te dejase sin alimentos, si Europa cae en un invierno permanente porque se desestablece la corriente del Golfo…

¡Monta tu plan B! 

Entre todos podemos crear un plan B y dejar de confiar en un planeta B, que por ahora queda en el terreno de la ciencia ficción, donde debería quedar el modelo de crecimiento ilimitado.

The terrible consequences of a eurozone collapse

What happens if the euro collapses? A euro area breakup, even a partial one involving the exit of one or more fiscally and competitively weak countries, would be chaotic. A full or comprehensive break-up, with the euro area splintering into a Greater Deutschmark zone and about 10 national currencies would create pandemonium. It would not be a planned, orderly, gradual unwinding of existing political, economic and legal commitments. Exit, partial or full, would likely be precipitated by disorderly sovereign defaults in the fiscally and competitively weak member states, whose currencies would weaken dramatically and whose banks would fail. If Spain and Italy were to exit, there would be a collapse of systemically important financial institutions throughout the European Union and North America and years of global depression.
Consider the exit of a fiscally and competitively weak country, such as Greece – an event to which I assign a probability of about 20-25 per cent. Most contracts, including bank deposits, sovereign debt, pensions and wages would be redenominated in new Drachma and a sharp devaluation, say 65 per cent, of the new currency would follow. As soon as an exit was anticipated, depositors would flee Greek banks and all new lending governed by Greek law would effectively cease. Even before the exit, the sovereign and the banking system would fail because of a lack of funding. Following the exit, contracts and financial instruments written under foreign law would likely remain euro-denominated. Balance sheets would become unbalanced and widespread default, insolvency and bankruptcy would result. Greek output would collapse.
Greece would temporarily gain a competitive advantage from the sharp decline in the new Drachma’s value, but like Portugal, Spain and Italy, Greece does not have the persistent nominal rigidities to make it a lasting competitive advantage. Soaring wage and price inflation would restore the uncompetitive status quo. Without external funding, imports would collapse, disrupting domestic production. Aggregate demand and aggregate supply would chase each other downwards.
If Greece storms out of the eurozone there might be little fear other countries would follow suit.
However, if Greece is pushed out of the eurozone because other member states refuse to fund the Greek sovereign and the European Central Bank refuses to fund Greek banks, the markets could beam in on the next most likely country to go. This could prompt a run on that country’s banks and stop funding for its sovereign, financial institutions and companies. Fear might actually then force the departure of the afflicted country. Exit contagion might sweep right through the rest of the eurozone periphery – Portugal, Ireland, Spain and Italy – and then begin to infect the “soft core”of Belgium, Austria and France.
A disorderly sovereign default and eurozone exit by Greece alone would be manageable. Greece accounts for only 2.2 per cent of eurozone area GDP and 4 per cent of public debt. However, a disorderly sovereign default and eurozone exit by Italy would bring down much of the European banking sector. Disorderly sovereign defaults and eurozone exits by all five periphery states – an event to which I attach a probability of no more than 5 per cent – would drag down not just the European banking system but also the north Atlantic financial system and the internationally exposed parts of the rest of the global banking system. The resulting financial crisis would trigger a global depression that would last for years, with GDP likely falling by more than 10 per cent and unemployment in the West reaching 20 per cent or more. Emerging markets would be dragged down too.
Exits by Germany and other fiscally and competitively strong countries could be even more disruptive. This might occur amid attempts to introduce a one-sided fiscal union with open-ended and uncapped euro-bonds or other transfers from the strong to the weak without a corresponding surrender of fiscal sovereignty to prevent future crises or if the ECB were to “go Weimar”. I consider this highly unlikely, with a probability of less than 3 per cent. Following such an exit, Germany and the other core eurozone member states (perhaps excluding France) would introduce a new Deutschmark. The sovereigns in the periphery would default. The new Deutschmark would appreciate sharply. Financial institutions in the new area would have to be bailed out because of losses from exposure to the old periphery and the soft core. As nothing would be holding the remaining eurozone countries together, the rump would split into perhaps 11 national currencies. The legal meaning and validity of all euro-denominated contracts and instruments would be up for grabs. Everyone, except lawyers specialising in the Lex Monetae, would become much poorer.
Even if a break-up of the eurozone does not destroy the EU completely and precipitate the kind of conflicts that disfigured the continent in the past, the case for keeping the show on the road seems rather robust.
The writer is chief economist at Citi.
+ publicación original (Financial Times)

Future cities – ciudades libertarias

Seasteading, Blueseed, Charter Cities, Future cities = Ciudades libertarias

Parece que algo se mueve en el mundo de la creación de las ciudades libertarias. Hace poco salió a la luz Blueseed, la incubadora flotante de Silicon Valley apoyada por Peter Thiel, mientras que la fundación de seasteading (la del mismo Peter Thiel (co-fundador de Facebook)) recibía 1 Millión de dóllares de uno de los fundadores de Pay-Pal, poco antes o poco después de que el CEO de seasteading, Patri Friedman, abandonase los barcos flotantes para aparecer al frente de una nueva empresa Future Cities, con la misma filosofía que seasteading, pero radicando sus nuevas ciudades en tierra firme, en lugar de en estructuras flotantes.

Desde su nueva plataforma Friedman vuelve a coger ideas de Paul Romer y sus Charter cities  y prepara su primer prototipo en Honduras, todo ello envuelto en rumores de si Friedman fue invitado a abandonar o abandonó por sí mismo y mas críticas, de si las charter cities son un nuevo modelo de colonialismo o una forma de evitar el pago de impuestos.
Parece que la creación de ciudades-estado, al margen de los actuales y decadentes Gobiernos, no está gustando, al menos eso se diría de la cantidad de críticas que reciben el creciente número de proyectos que buscan la creación de nuevas formas organizativas, fuera de la podredumbre que nos rodea.

Consumo colaborativo

No podemos seguir consumiendo y comprando de forma ilimitada. Muchas veces compramos productos que usamos como mucho una sola vez, tras la cual quedan almacenados en algún rincón de nuestra casa, acumulando polvo y desperdiciando la energía y recursos que se necesitaron para fabricarlo ¿No sería mejor compartirlo, intercambiarlo, prestarlo y poder pedir prestados otros productos de esos que no usaremos más allá de una vez? A esto es a lo que le llaman ‘collaborative consumption‘ o de forma más castiza se le podría aplicar la expresión de ¡qué rule..!
Muchas de las webs que os incluyo te dan la opción de que tú des de alta tu barrio y pongas en marcha el servicio.Webs de préstamos entre vecinos:

Intercambio de ropa:
De coches:
De tierra cultivable
De regalos:
De intercambio de todo tipo:

Cigala. Garganta de arena

La fotógrafa alemana Anya Bartels-Suermondt ha publicado un monográfico de El Cigala, del mismo estilo del que publicó hace unos años de José Tomás (Serenata al amanecer).
Sabéis que para mí, El Gigala es más que un icono. Como decía Paco de Lucía ‘tiene una voz de caramelo que derrama el corazón en lo que canta’.
Son cuatro kilos de fotos, casi todas en blanco y negro. No sé si las restricciones de nuestro equipaje navideño nos permitirá traerlo…, se hará lo que se pueda.

The black cloud

Una recomendación de un británico de la zona. Es un libro antiguo, 1957. Curioso ver como hace sólo 54 años, los libros de ciencia ficción jugaban a imaginar adelantos que hoy, ya completamente desarrollados, están integrados en nuestra vida diaria.
Es un libro muy científico. La sensación después de la lectura es que se centra en explicar los hechos científicos y el funcionamiento de determinadas tecnologías, más que en el argumento.
Como en todas las discusiones con científicos, no falta la discusión sobre la existencia o no de Dios que cobra una importancia relativa en la última parte del libro.
Autor: Fred Hoyle
Nº pags: 240