Af-rica rica en recursos naturales

Africa es rica en muchos recursos naturales, entre ellos petróleo y gas. Sólo entre 7 países africanos producían en 2007 5.2 mb/d.

La lista de estos países de menor a mayor producción:

Gabón: 234,000 b/d
Congo Brazzaville: 227,000 b/d
Chad: 249,000 b/d
Guinea Ecuatorial: 356,000 b/d
Sudan: 363,000 b/d
Nigeria: 1,818,000 b/d
Angola: 1,873,000 b/d

Si vemos el mapa de PIB nominal mundial, estos países están en el rango bajo, de menos de $2.000, a excepción de Guinea Ecuatorial (digo yo que será por el tamaño tan reducido y su elevada producción de petróleo) y Gabón y Angola que están entorno a los $5.000.

En términos de clasificación del país según nivel de riqueza o pobreza (fuente Banco Mundial) se puede ver en el gráfico que a excepción de Gabón y Guinea Ecuatorial (marcado en verde y azul y con datos que avalan el gráfico anterior) el resto de países se clasifican como países pobres

██ High income

██ Upper-middle income

██ Lower-middle income

██ Low income

Sin hacer un repaso a la historia de estos países, que se han visto asolados por guerras civiles, invasiones, dictadores corruptos y milicias mercenarias que han arrasado a la población, desde que terminaron las nefastas colonias. ¿Qué están haciendo los gobiernos de estos 7 países, en el presente, con la riqueza que cada uno recibe de la extracción del petróleo?

Sudán apoyar el conflicto en Darfur, …

Guinea Ecuatorial llenar las arcas de Obiang y sus acólitos, …

Chad detraer liquidez del fondo creado con un porcentaje de la producción del petróleo destinado a las próximas generaciones, con fines no del todo transparentes, además de acrecentar el conflicto en Darfur hace algo más de un año.

Gabón mantiene un 60% de su población en la más absoluta pobreza, …

Angola que además de petróleo es rico en diamantes, tiene uno de los más altos niveles de pobreza,…

Nigeria a base de corrupción, ha conseguido que su población no haya rentabilizado la explotación petrolera que se inicio en el año 1956, manteniendo desde entonces unos niveles de extracción similares a los de Kuwait.

Y por último en la República del Congo, la etnia bantu mantiene a la etnia pygmy en la esclavitud, sin que puedan acceder a ni tan siquiera a una parte de la riqueza generada por la industria del petróleo.

Chad comenzó su explotación petrolera en 2.003, así que la historia ya había dejado impronta de modelos que habían funcionado y modelos que no. Fue el Banco Mundial el que financió los primeros pasos en el mundo del petróleo a Chad, y le exigió la creación de un fondo en el que se invertiría un porcentaje de los ingresos generados por la explotación petrolífera, para generaciones venideras, copiando el modelo de Noruega, cuyo «fondo del petróleo» creado en 1967 (Government Pension Fund of Norway) tenía un valor de $282 billones en Junio de este año, el fondo de pensiones más grande de Europa y casi tan grande como CalPERS, el mayor fondo de pensiones público de USA.

Si en Noruega hay hoy un debate abierto sobre el uso que se debería dar a este fondo, ¿cómo se puede esperar que en países con altos niveles de corrupción se respete el fin con el que fue creado el fondo? o ¿pensar que los ingresos de la exportación del petróleo van a destinarse a la población en su totalidad y no al enriquecimiento de la clase política? o ¿esperar que trabajen en un modelo de igualdad, cuando el ejemplo a seguir en los países «desarrollados» es el de la desigualdad?

Africa debe despertar. No le faltan recursos naturales (tangibles e intangibles), pero los gobiernos, en su mayoría militares y dictaduras, han de favorecer la transparencia y el acceso de su población a la riqueza. Muy pocos, amasan grandes fortunas ubicadas en el limbo de los paraisos fiscales, en detrimento de una población que se ve privada de educación, sanidad, energía y agua.

¿Nos viene bien que el precio del petróleo siga bajo?

Para intentar contestar a esta pregunta, voy primero a resumir algunos datos del estudio de la IEA (International Energy Agency) sobre la situación energética mundial a 2.008 (World Energy Outlook 2008, publicado el 12 de Nov). Las previsiones del estudio no son muy halagüeñas.

1. La demanda energética crece a un ritmo de 1.6% anual, contando con que los gobiernos cumplan las medidas adoptadas en Kyoto, y con esto (que tampoco habría que darlo por hecho) entre 2.006 y 2.030 pasamos de una demanda energética de 11.730 MTOE (Millions Tons of Oil Equivalent) a una de 17.010 MTOE (un crecimiento del 45%). La mitad de este crecimiento proviene de China y la India, un 11% de los países del Este, y el resto se reparte con un peso importante en los países que no pertenecen a la OECD. Si el crecimiento se mide en términos de demanda de petróleo (sin contar biocombustibles), pasamos de 85 millones de barriles al día (mb/d) en 2.007 a 106 mb/d en 2.030 (un crecimiento del 24%)

2. Para acompasar la demanda energética, se deberían invertir $26 trillones en el período de 2007-2030, de los que la mitad, estarían sólo destinados a mantener la producción a 2.007 y la otra mitad a mejorar infraestructuras, buscar nuevas fuentes de energía (renovables y no renovables) e implementar medidas de eficiencia energética. La IEA cuenta para sus proyecciones con un precio de importación del barril de $100 entre el 2.008 y el 2.015, y un precio de $120 en 2.030.

3. Estos datos suponen un gasto entre el 4% y el 6% del PIB mundial destinado al consumo del petróleo (en 1998 estábamos en el 1% del PIB), y un salto cuántico para los países de la OPEC (Organization of the Petroleum Exporting Countries) en términos de exportación, ya que pasarán de unos ingresos por exportación de crudo de $700 billones en 2.006 a $2 trillones en 2.030 (casi el triple, lo que hace más comprensible el ímpetu con que Obama ha apostado por las energías renovables, como factor estratégico para conseguir evitar la depencia energética exterior de USA y salir de la crisis económica en la que todos estamos inmersos, aunque países como España sigan haciendo caso omiso a la situación).

4. Para satisfacer el crecimiento de la demanda de crudo, se necesita aumentar 1 mb/d (producción de un país como Argelia) cada año, entre el 2.008 y el 2.030, lo que requiere una inversión en dicho período de $8,4 trillones (dentro de los $26 trillones del punto 2, en la mitad que corresponde a nueva producción y mejoras, lo que deja sólo $4,6 t. a inversiones que no estén relacionadas con el petróleo).

Con los datos frescos y ordenados voy a la pregunta de esta entrada.

En el corto plazo, que a día de hoy el precio esté en los cincuenta y algo dólares, nos viene indudablemente bien. A nivel particular, para que el precio de la gasolina esté en rangos razonables y a nivel general nos viene bien para evitar más subidas de las que ya hay en el IPC a través de la contención de precios repercutidos de transporte, energía y subidas en los precios de los productos derivados del petróleo.

En el medio plazo, que el precio del crudo haya sufrido una bajada desde los $150 a los $55 (de media en el último mes), no es positivo, ya que por una parte hay menos urgencia desde los gobiernos y la opinión pública en la migración a fuentes de energía de origen no fósil y por otra se están dejando caer inversiones en nuevos yacimientos, ya que a este precio de barril, no son rentables para las petroleras.

El impacto del precio actual en el medio plazo, tiene un impacto directo en el largo plazo. La falta de inversión actual, provocará una escasez real de crudo a partir del año 2.015 (según las previsiones de crecimiento de demanda que expone la IEA) y la falta de presión en la migración a energías renovables, hará que no haya una alternativa real para cubrir del déficit en la demanda energética.

La falta de previsión y las políticas actuales que se rigen por resultados de corto plazo, hará que la crisis energética en la que estamos inmersos, estalle dentro de 5 ó 6 años, en lugar de producirse en este momento, que el descenso coyuntural de la demanda energética debido a la crisis financiera, ha hecho que los mercados contengan el precio del crudo.

¿Nos viene este aplazamiento? Yo creo que no. La crisis energética es un hecho, y el daño a nuestro planeta debido a las emisiones de CO2, acidificación de los océanos, desertización…., en claro crecimiento, no harán sino agravarse en el plazo de estos 5 años. Las medidas radicales que deberíamos implantar hoy para intentar contener los daños que estamos causando en el único planeta que tenemos y que estamos devastando, no se tomarán hasta que la situación estalle, y quizás cuando se tomen, será demasiado tarde.

No quiero ser cortoplacista. No quiero comprar bombillas incandescentes en lugar de las de bajo consumo porque las incandescentes son más baratas. No quiero pagar menos por la gasolina, cuando debería pagarse a cinco veces el precio de hoy para contener su consumo y las emisiones que generan. No quiero consumir hoy los recursos naturales que deberían consumir mis hijos en el futuro… Y por eso, la respuesta, es que NO. A ninguno nos viene bien, que el precio del petróleo se mantenga en estos niveles.

Las pequeñas memorias

He cambiado radicalmente de estilo, para pasar a la última novela, publicada en 2006, de José Saramago.

Es una pequeña joya, escrita con una maestría digna de un premio nobel. Recuerdos de la infancia del escritor se suceden sin orden ni concierto, y muestran con la ingenuidad de un niño, la difícil vida que tuvieron las generaciones europeas que nacieron en la época entre guerras y en el caso español, antes, durante o después de la guerra civil.

Es un libro que transmite amor por la vida, espíritu de lucha y afán de superación, en un entorno duro, radicalmente distinto del mundo lleno de comodidades que disfrutamos hoy en día.

A mí, personalmente, me ha hecho reflexionar sobre el ingente esfuerzo, que esas generaciones hicieron para progresar a título personal y hacer progresar a Europa, para superar las guerras y posguerras y conseguir que las siguientes generaciones tuviésemos acceso a la educación y al bienestar. Y me pregunto ¿por qué el ser humano anhela lo que no tiene y menosprecia lo que ya tiene, sin pensar, que lo que tiene lo puede perder y volver ésto a ser su anhelo principal?

Shōgun

Debía tener 6 ó 7 años, cuando escuché la historia de Shōgun por primera vez. Mi padre nos la contaba por las mañanas, en el trayecto hasta el colegio, al ritmo al que él se leía el libro. Durante semanas cambiamos la saga de los porretas, por una historia sobre Japón.

Desde entonces, siempre que veía el libro por casa, me daban ganas de leerlo, pero nunca sacaba el tiempo para las casi mil páginas en edición de bolsillo de los años 70.

Este Agosto decidí que era el momento, y el pasado fin de semana lo terminé de leer. Es una historia apasionante, que se desarrolla en el Japón del 1.600. Muestra el choque cultural Oriente-Occidente, representado a Occidente en el Japón de entonces, portugueses de la orden jesuita, quienes habían establecido el comercio entre China y Japón, para mayor gloria y beneficio del reino de Portugal y la iglesia católica, hasta que entra en juego un barco holandés, capitaneado por un inglés reformista.

Es un libro de intrigas políticas y de poder en una sociedad medieval, gobernada por los señores feudales y de la guerra, los daimíos y sus samurais, cuya máxima es el honor.

Una guerra en ciernes se despliega a lo largo del libro, como si de una partida de ajedrez se tratase, en la que los protagonistas tienen su papel, su lugar en el tablero de juego, y uno de los dos reyes, termina haciendo jaque mate a su oponente, con una maestría y una estrategia que a veces es difícil seguir.

A la cultura milenaria de China y Japón, más avanzada en muchos aspectos que la occidental en aquella época, le faltó el dominio de los mares y la creación de las armas de fuego, para ser Oriente quien descubriese y «civilizase» a Occidente.

¿Cómo sería hoy nuestro globalizado planeta, si hubiese ocurrido así?

PD. El autor es James Clavell, quien además de grandes best sellers como Shōgun, fue guionista de películas muy conocidas, entre ellas La Mosca y La Gran Evasión.

My name is Ayrun and I'm Petroholic

Aunque es un poco largo, y está en inglés, incluyo un post del blog Get Energy Smart Now, que me ha gustado mucho.

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My name is … and I’m a Petro-holic
November 13th, 2008

Hello.

My name is X and I am a Petro-Holic, a Carbo-Holic. My last fillup was 9 gallons three days ago. My last plane flight was 24 hours ago for 2500 miles. And, my last light switch turning on was 2 hours ago. My name is X and I am a Petro-Holic.

[PAUSE]]

My name is X and I am Energy Illiterate. I cannot stand here and tell you the power measurement difference between a BtU and a KwH, the difference between Appalachian coal and Wyoming coal, or the carbon footprint of the newspaper that I read this morning. Even though I have been spending most of productive hours on energy issues for the past four years, my name is X and I am Energy Illiterate.

[PAUSE]

My name is X and I suffer from Short-Termitis. Like most Americans, I believe in Benjamin Franklin: A penny saved is a penny earned. When I go to fulfill my shopping needs, my eyes gravitate to the “bargain” of 99 cents. When I see an incandescent bulb for 25 cents sitting next to a compact fluorescent bulb for two dollars & 50 cents, even though I know better, my natural inclination is to grab that incandescent
which “costs” ninety percent less. That is, it costs less to buy even though it costs far more to own. My name is X and I suffer from Short-Termitis.

[PAUSE]

My name is X and I am afflicted with Stove-Pipeitis. My emotions can rise to enthusiasm
when faced with a great new solar product, a vision for electrifying all personal vehicles
being executed by Better Place, or a concept for algae-based fuel. My time can be caught up working with one set of problems within one organization, even as the challenge is multi-faceted and multi- organizational. My name is X and I am afflicted with Stove-Pipeitis.

[PAUSE]

I’m X. I am afflicted but I am not alone. 300 millon Americans share my affiliations.

[PAUSE]

You … I … We face a very serious challenge. In fact, just that is indicative of the problem
as we do not face a challenge but an interacting set of challenges.

We are facing a Perfect Storm of, at least, the interaction of Fiscal Crisis, Peak Oil, and Catastrophic Climate Change. We can find solutions to each of these but “the” solution to one might aggravate or inhibit solving others. We must work to find a systems-of-systems solution set that will help us, all of the US and all of us around the globe, navigate this Perfect Storm to a Prosperous, Climate-Friendly Society.

The risks and implications of the financial, energy, and climate change perfect storm almost cannot be overstated.

To deal with this set of challenges, we must transform our energy system and that doesn’t mean “Drill, Baby, Drill“.

To deal with this set of challenges, we must determine a path toward functional energy literacy for all American decision-makers on energy issues – which means all of us.

To deal with this set of challenges, we must find a path to change human nature from discounting the future in favor of the present and to end our borrowing from tomorrow to live today.

To deal with this set of challenges, we must find ways to move beyond stove-piped, single-point solution thinking to striving to understand systems-of-systems interactions and implications.

To deal with this set of challenges, we must change ourselves and our society.

[PAUSE]]

And we must do this now. Our survival depends on it.

[PAUSE]

Almost every day, there are new revelations and data highlighting the seriousness of our situation when it comes to global finance, energy, and accelerating catastrophic climate change.

Almost every day, there are seemingly magical announcements of some form of technological Silver Bullet that, hold your breath, will solve all our problems.

Let us be clear, however, that there is no such thing as a single technological Silver Bullet
when it comes to these challenges. If we are going to navigate a path forward, it will be with a series of Silver BBs, each contributing in some way to moving us forward to a more sensible and sustainable future.

Some of these Silver BBs will be technological.

Some will be policy driven.

Some will derived from financial opportunities.

There are many paths that will provide Silver BBs.

But, we will not succeed if we do not have social change.

[PAUSE]

As you well know, social change, is not something that typically occurs overnight. Consider this, we are about to have a black man go into the Oval Office.

And, not as a butler.

Did the social change that enabled that begin with the Emancipation Proclamation? Brown versus Board of Education? Colin Powell as National Security Advisor? No matter your starting point, that change certainly did not happen right away.

And, when it comes to the social change necessary for navigating this perfect storm,
we are speaking of a societal change easily of the same degrees of complexity and, in many ways, much more difficult.

And, the dismaying financial turmoil and the terrifying realities of Climate Change and implications of Peak Oil (and other peak resources) dictate that we DO NOT HAVE 150 years to make this change.

[PAUSE]

During the four years of the Bush administration, energy was not a topic that could be discussed in the halls of the Pentagon. “Energy” was OWNED by VP Cheney. It was clearly understood, when the Chief of staff of the army’s replacement was announced a year in advance. He had just spoken the truth to Congress on the numbers that would be needed in Iraq.

All of this is prelude to something to spark, I hope, a conversation as to how we can foster this social change and speed it along. Certainly, while not a welcome factor, four-dollar-a-gallon gasoline showed itself to be a motivational factor for changed behavior and increased energy literacy. For some, an Oscar-winning documentary of someone giving a slide presentation proved a motivational factor for changed behavior and increased climate impact literacy. And, a Presidential candidate, President-Elect, and President making “green jobs” and smarter energy behaviors a central point of his discussion and policies for moving the nation forward will be a motivational factor for changed behavior and spark a reduction in the nation’s energy and climate illiteracy rates.

For my part, starting almost four years ago, I have been in the nexus of a group that has sought, in our way, to help foster and hasten societal change when it comes to energy issues.

Working primarily, but far from solely, with the Department of Defense, a diverse group of government officials and screen writers, industry business developers and think tank intellectuals, energy professionals and environmental activists began a series of informal and private soiree discussions which formalized into a non-profit called The Energy Consensus. We bring in speakers and experts into our homes, striving to reduce our individual and group energy illiteracy. We strive to bring cross-discipline, inter-organizational perspectives into the discussions, seeking to find ways of interacting across traditional stove-pipes in identifying problems and potential solution paths. We have people who are working together on innovative technologies. Others striving to develop children’s books. Others fostering interacting on new ways of explaining and exploring challenges that we face.

As part of the group, we have about 150 people involved in a listserve discussion
which has, at times, had influence on government discussion. For example, one of our members, the screenwriter Nora Maccoby, had an engaging conversation with then Secretary of Defense Donald Rumsfeld at a party on Dec 14th, 2005. Rumsfeld asked her to come back to see him. That evening Rumsfeld sent his first snowflake about energy
to his Deputy and two under secretaries asking what was the Department of Defense doing about energy conSERvation and was energy in the quadrennial defense review. (A report required by congress every four years, to look into the future.)

Nora called to tell me about her invitation from the Secretary and I suggested
that we ought to figure out what she might want to say and if she wanted to take anyone with her on this call. So I sent an email to our list with the question, “if you had 15 minutes with the SecDef, what would you want to tell him about energy?”

With in 48 hours I had received a rich, diverse, and impassioned set of suggestions. When put all together, it was 15 pages single spaced.. Someone within the list, working at a high level in the Defense Department, took the suggestions and sent them out to his email list saying, “this is important. We need to do something about it.”

To show an example of how complex causalities can be, The New York Post reported that Nora’s encounter with Rumsfeld and the discussion material from our group sparked a discussion leading to the inclusion in President Bush’s 2006 State of the union speech of the words. “we have a problem, the nation is addicted to oil.” Once the President made energy a subject the rest of us could talk about, many things started to happen.

In short order a Defense Science Board on Energy Security was announced to look at energy and national security. And other things happened within the Office of the Secretary of Defense on energy policy issues that have helped moved the Department toward more sensible energy policies even under the Bush-Cheney Administration.

Beyond the Energy Consensus, is the Energy Conversation, a monthly lecture series funded by the Defense Department and now sponsored by or partnered with 26 different Federal departments and agencies. We cover the waterfront of issues with speakers like Amory Lovins, Jim Woolsey, Walmart executives, Lester Brown, Better Place, and a host of other people for engagement in a diverse discussion space of the interacting and integrated challenges of energy, water, catastrophic climate change, and otherwise. Now, we strive not to end with this as a passive lecture.

It is a Conversation.

Our motto is :

“Listen. Learn. Connect. Share. Collaborate.”

The Energy Conversation serves as a catalyst for creating a collaborative, safe space to build a networked community of Energy Smart advocates to inform, educate and communicate with each other, their families, their home institutions, with the American people on how to build a sustainable energy future.

Let me be honest, I’m a name-tag maniac. I do not think that we can overestimate the value of name tags in LARGE readable print in meeting environments for breaking the ice and facilitating discussion. Of as much, or even more value as the presentations are the conversations and connections created through the round-tables and discussions that are sparked before, during, and after the presentations.

I know that it has been a good session when there are business cards being passed
around and, when walking by groups, I hear “I am so glad that we met.” I believe that we are achieving something when I get feedback from people who say, they would never had met these folks and never had a chance to collaborate on some new project without
the environment of the Energy Conversation.

We will not navigate our way through the Perfect Storm with business as usual. Technology will provide us some Silver BBs. Financial mechanisms can assist with Silver BBs. Government Policy and better energy standards are critical for enabling and fostering Silver BBs and their implementation. Political change is critical to enabling navigating a safe path. But, we must find our way to social
and cultural change as well.

The Energy Consensus and Energy Conversation won’t solve our energy challenges,
won’t turn back the tides of Global Warming’s rising seas. They are not, somehow, a magical Silver Bullet. But efforts like these, which strive to put people together, to inform, to break stove-pipes, to create environments where innovative solutions might emerge and find paths for implementation could represent a tool for hastening necessary social and cultural changes.

But, the challenges are not to be dismissed or discounted. The risks we face in this Perfect Storm cannot be overstated.

Let me be clear,I am spending the last years of my life dedicated to helping provide solution paths rather than enjoying pina coladas at the beach. My survival is likely not at stake, but your future prospects and the prospects for my, your, our children; for my, your, our grandchildren certainly are. And, the fact is – that those prospects will be brightened if we can speed the necessary social and cultural changes.

(Pause)

My name is X. I am a Petro-Holic. But I know people who are helping me and others fight our addiction.

My name is X. I am Energy Illiterate. But I know people who are helping me and others achieve literacy.

My name is X. I suffer from Short-Termitis. But, people are helping me and others see the long-term and work toward it.

My name is X and I am afflicted with Stove-Pipeitis. But, people are working with me and others to make the connections and break through the pipes.

My name is X. I am a connector. And, connecting people, organizations, and institutions is my role in helping to foster and hasten the social and cultural changes that will enable us to move toward a prosperous and climate-friendly future.

PEIs POEM

Me gustaría contarte cómo te siento.
Me gustaría que sepas cómo te veo.

Me gustaría explicarte, mi adición a tu cuerpo;
lugar de descanso, lugar de recreo.

Quisiera pedirte el regalo del tiempo.
Quisiera que fueses del mar mi velero.
Ancla en la tierra y aire en mi cielo.

Necesito tenerte.
Sólo tu eres mi credo.
Mi día, mi noche,
mi amanecer sereno.

Cuando te marchas,
incluso llora el viento.
Vacío y tristeza
rasgando el silencio.

Quédate amado,
junto al hogar de mi lecho.
Quédate amado,
hasta el fin de los tiempos.

Cambio climático y el precio del petróleo

Esta semana se han publicado varios informes sobre medioambiente. Los datos sobre el crecimiento de las emisiones de CO2 y el impacto que la situación financiera mundial tendrá sobre las políticas medioambientales y los precios de la energía, son los principales temas tratados. Además está la campaña norteamericana a la presidencia, en la que tanto McCain como Obama, han puesto especial énfasis en su política medioambiental, como punto clave para convencer a los últimos indecisos o intentar conseguir adeptos allí donde no los tienen.

De los informes y noticias varias que me he leído esta semana, de lo mejorcito, ha sido un informe de McKinsey (Fueling Sustainable Development) y otro de Deustche Bank (Necessity and Opportunity in Turbulent times). En ambos se aborda cuál será el futuro de las políticas verdes en una etapa de recesión económica mundial, que por ella misma está consiguiendo disminuir la demanda energética, y más en concreto la demanda de petróleo. Ambos informes ven una oportunidad clara en la inversión en energías verdes (renovables y eficiencia energética) como vía para activar la economía mundial, y más en concreto de los países desarrollados y generar puestos de trabajo que palien el creciente paro y permitan una reconversión de los puestos que cubre hoy en día la industria del petróleo y sus derivados.

Los dos informes, de una forma o de otra, recomiendan a los gobiernos gravar las emisiones de CO2 y crear un marco regulatorio que incentive el desarrollo de la eficiencia energética, el ahorro de energía y las inversiones en energía verde, a sabiendas de que esto encarecerá la energía en un momento de crisis mundial, y que habrá familias que no puedan acometer este incremento en la energía. Aun así los informes indican, que el gravar las emisiones, creará un entorno favorable a la inversión en investigación de nuevas tecnologías de eficiencia energética y fuentes alternativas de energía, que permitirá en el futuro superar la actual dependencia energética de los recursos fósiles y combatir el cambio climático.

Por otra parte muchas petroleras anuncian, que no serán capaces de mantener su nivel de producción en el 2009 (especialmente las de Reino Unido), y la OPEP ha anunciado ya recortes de producción en el 2009. Si la demanda se mantiene en niveles bajos, el recorte en producción no debería afectar a los precios, pero todo indica que la reducción en la producción será lo suficientemente importante, como para que el precio del petróleo vuelva a subir, a pesar de que esta semana pasada, después de un inicio de semana con subidas en el mercado de futuros del petróleo, terminó con bajadas que dejaron el precio del barril en los 60$.

Estamos en un camino sin retorno. Los recursos fósiles se agotan (no entro en el informe que también ha salido esta semana, «The Oil Crunch: Securing the UK’s energy future» del UK Industry Taskforce on Peak Oil & Energy Security, con tintes claramente pesimistas pero muy realistas) y el modelo energético que ha permitido la revolución industrial y tecnológica del siglo XX, está llegando a su fin. Si el mundo no consigue superar su dependencia de los recursos fósiles, viviremos una recesión no sólo económica sino de nuestro estilo de vida. El petróleo no va a desparecer de la noche a la mañana, pero si no hay sustituto, habrá escasez, y aquellos que tengan las reservas, tendrán el poder.

Además, al proceso de agotamiento de los recursos fósiles, debemos unir el del cambio climático. Según Deustche Bank, en 2008 hemos alcanzado los mismos niveles de CO2 en la atmósfera que hace al menos 800.000 años (nos remontamos al pleistoceno). La polémica sobre si el cambio climático es o no cierto, parece que ha sido ya superada, y que la situación actual y la proyección para los próximos años, es peor, que los escenarios más negativos que se planteaban hace tan sólo cinco años. Los motivos:

  1. Crecimiento más rápido del previsto en las emisiones de CO2, debido a la fuerte demanda energética de los últimos años.
  2. Deforestación progresiva de la superficie forestal, en aras de la explotación maderera, la reconversión de masas de bosque a tierras de cultivo, la especulación y el crecimiento demográfico.

Tenemos que salir de la espiral en la que que estamos, y para ello tenemos que cambiar alguno de los factores que nos han traído hasta aquí.

  • Debemos disminuir nuestro consumo de energía y hacer un uso más eficiente de ésta, lo que muchos llaman ya «la cuarta fuente de energía» (fósiles, renovables, nuclear y eficiencia)
  • Debemos superar la dependencia de los recursos fósiles con nuevas energías renovables y limpias e invertir en «cleantech»
  • Debemos eliminar cualquier fuente de energía que pueda suponer un perjuicio adicional, a los países en vías de desarrollo, como es el caso de los biocombustibles y el impacto al alza de los precios de alimentos básicos que ha supuesto en los últimos años….

… y muchos otros puntos, que aunque relacionados, no están 100% vinculados al tema de esta entrada y que intentaré tratar en otras entradas, de otros Domingos en los que tenga tiempo.

Quemar después de leer – La inteligencia es relativa

Noche de Halloween de cine, pero no una de miedo, sino una comedia que me encantó.

Aparte de que era un enredo que rallaba en la caricatura y de quiénes eran sus actores y directores, no sabía mucho más de la película.

La historia la resumiría en una frase del jefe de la CIA al final de la película: «Joder, un lío de cojones«. Después de un comienzo relativamente serio y formal en el que se van perfilando los personajes y el quién es quién en la trama, el argumento sufre un cambio radical a consecuencia de un hallazgo sin importancia, pero que a raíz de la obsesión y falta de buen juicio de los personajes, convierte su vida y la muerte de algunos, en un juego de enredo, divertido, pero que refleja esteoreotipos de vidas vacías, carentes de motivación y llenas de insatisfacción.

Para mí lo mejor de la película son sus personajes. El que más me gusto: Malkovich (reconozco que siento una clara predilección por él, que aumentó aun más después de ver la película de Being John Malkovich) que borda el histrionismo de su papel, después Clooney, con sus engaños obsesivos, y su frase de «tengo que irme a correr«, los dos papeles femeninos están muy a la par, Tilda Swinion (la de los pesticidas en Michael Clayton), que a base de verla hacer de mala, uno termina creyéndose que es un bicho, y Frances McDormand (la de Fargo), que a base de insistir, es la única que se sale con la suya en todo este embrollo. Por último Brad Pitt, que a pesar de que con este papel, dicen que se ha descubierto un nuevo gran cómico, a mi no me terminó de convencer.

Aparte de los personajes principales, me llamó muchísimo la atención el abogado de Katie, del que me fui pensando, que o era un abogado matrimonialista de verdad o un pedazo de actor.

Es una película divertida, fresca e irónica, que como dice la coletilla del título, demuestra que la inteligencia, como casi todo en esta vida, es relativa (en las personas y en las instituciones).

Morena en su guarida

Este vídeo es de este verano. Está grabado en la isla del Aire, en las galerías de Cagaire y la verdad es que en este tipo de inmersiones se echa de menos la antorcha. Hay que hacer un auténtico ejercicio de flotabilidad para grabar, iluminar al punto de grabación con tu propio foco, y no dejar que la corriente te arrastre al fondo de la galería. Además con esa cara de pocos amigos que tienen las morenas, cuando las estás grabando y amagan a salir de su guarida, acojona un poquito, y eso que sé que si no se sienten amenazadas no atacan a un bicho mucho más grande que ellas.