Charlevoix – Río San Lorenzo


Huele a tierra, fuego y sal,
huele a cedro, sabe a mar.

Aulla el viento, llora el cielo,
crece el río,
para más tarde marchar.

Lomos blancos se recortan
contra el pardo azul del mar.

Alas de blancas gaviotas
surcan senderos de paz.

La costa con su atalaya
verde contra el cristal,
dibuja su forma en el río,
que la viene a reflejar.

Y cuando de tanta belleza
Lorenzo no admite más,
la noche, con su silencio,
lleva el río hacia la mar.

Equilibrium

Casi nunca compro películas, a no ser que sean de ciencia ficción y pasen a engrosar mi pequeña colección de SF en DVDs originales. Y como no siempre es fácil mantenerse actualizado de qué sale a las carteleras, suelo consultar The Internet Movie Database para encontrar nuevas películas que pasaron desapercibidas o que no se llegaron a estrenar en España.
En una de mis búsquedas encontré una referencia a la película Equilibrium. Me llamó la atención 
el guionista y director, Kurt Wimmer, que es guionista de algunas películas que están bastante bien. Así que decidí buscar más sobre la película.
No sé muy bien porqué, ésta es de las que no se llegó a estrenar en España, así que tuve que buscarla por Internet, y si podeis encontrarla, os la recomiendo.
Estética nazi, ambientada en un hipotético mundo post tercera guerra mundial, trama de régimen totalitario que subyuga a la humanidad gracias a una droga para eliminar las emociones y los sentimientos, y la clásica lucha del individualismo contra el «borreguismo» al que cada día nuestra sociedad avanza con un pasito más.
Un hombre duda, y esto le hace reflexionar sobre el régimen al que están sometidos. La película mantiene la tensión, el argumento es interesante, la ambientación está bastante lograda y tiene un buen final.
Yo también reflexioné sobre nuestra sociedad, sobre las leyes cada día más restrictivas que suelen ser bien acogidas por el público general, sobre las cámaras de seguridad que cada día, más y más controlan nuestros movimientos, sobre la pérdida de valores y ética, sobre el mundo al que vamos y el que estamos enterrando, y al final pensé, que el futuro cada vez más, podría llegar a ser, como tantas y tantas películas de ciencia ficción que muestran la decadencia de la sociedad y del ser humano.
El futuro sólo está en nuestras manos, pero deberíamos pararnos a pensar, cual es el futuro que queremos.

El nombre del mundo es bosque

Ha caído otro libro más. Este es finito y también muy entretenido y además lleva «recao».
 
Me lo compré en la feria del libro de este año. Es la tradición. Desde que tengo memoria y he vivido en Madrid, he ido todos los años a la feria del libro del retiro. Hay una caseta especializada en ciencia ficción, creo que es de la librería Miraguano (aunque tampoco lo puedo asegurar), en la que siempre pido que me recomienden libros de ciencia ficción y todos los años hago acopio de 4 ó 5.
 

Uno de los que me recomendaron este año fue «El nombre del mundo es bosque«, de Ursula K. Le Guin.
Es una novela corta, 167 páginas, con una edición de bolsillo de esas que aprovechan para imprimir el texto más allá de los márgenes, sobre un papel tipo reciclado, que hace que las letras no tengas excesiva definición. Pero a medida que entras en la historia, incluso se te olvida la falta de calidad de la edición.
 
Es el primer libro que leo de Ursula K. y cuando lo iba leyendo me recordaba a otro libro que leí hace ya algún tiempo; «La voz de los muertos«, de Orson Scott Card; el ansible, un mundo en que sus habitantes disfrutan de un vínculo especial con su entorno, el bosque, a los de Ursula les llaman despectivamente crichis, a los de Orson, cerdis, ambas razas regidas por un sistema matriarcal y ligadas mediante ritos al mundo de los sueños, los especialistas humanos (xenólogos, ecólogos,…) que estudian la vida inteligente en los planetas que colonizan…
 
Los argumentos no tienen nada que ver, pero el entorno planetario, y el parecido entre ambas razas, me recordaron a la segunda parte de Ender y seguro que Orson Scott leyó el libro del Ursula K. antes de escribir «La voz de los muertos«. El de Ursula K. es un libro de 1.972 y el de Orson es de 1.986.
 
Personalmente me gusta más el de Scott, pero hoy toca hablar del que terminé anoche, y es «El nombre del mundo es bosque«. Athshe ha sido colonizado por los humanos para explotar sus bosques y conseguir madera, ya que la Tierra se ha convertido en un desierto a base de superexplotación y sobreconstrucción (justo lo que llevamos haciendo desde hace unas cuantas décadas). La autora plantea los conflictos entre la raza athstiana (crichis) y los humanos, y los peor parados son los humanos.
 
Ursula K. se apoya en un estereotipo machista, egocentrista y autoritario, para liderar y exponer la postura humana en el planeta, y plantea un método de colonización muy similar al realizado en la Tierra durante el siglo XIX en Asia y Africa.
 
La raza athstiana vive en armonía con su entorno y disfruta del tiempo-mundo y del tiempo-sueño, que utilizan para obtener visiones sobre el discurrir de sus vidas. Son cédulas descentralizadas, lideradas por estructuras matriarcales, que en caso de necesidad común, son capaces de organizarse y conseguir mayor eficacia que las estructuras centralizadas y autoritarias de los humanos. Lo que queda demostrado a lo largo del libro.
 
Es un libro crítico con nuestra sociedad, crítico con nuestras estructuras de gobierno, crítico con nuestra política de sobre-explotación de recursos, crítico con la prepotencia, todo ello «virtudes» de la humanidad. Y la alternativa, una estructura organizativa mejor, unos valores éticos elevados, la capacidad de convivencia con su hábitat, el respeto a la mujer y la intuición, representado por los athstianos y otros humanoides que aparecen de refilón.
 
Me gusta más, pensar en un futuro en el que los humanos hayamos sido capaces de aprender de nuestros errores y evolucionar hacia una raza más inteligente, que consiga que la clemencia, la tolerancia y el respeto a la vida (inteligente o no) quede impresa en nuestra memoria genética, para que la humanidad no tenga que repetir hasta la eternidad, el horror y desolación de las guerras, los regímenes autoritarios, las violaciones de los derechos humanos y la destrucción de nuestro propio hábitat.
 
No conocía a la autora, pero por lo que he podido leer, es más conocida por su saga de Terramar y Los Desposeídos. Habrá que buscarlos y ver que tal están.

«No puedes comprar la revolución. No puedes hacer la revolución. Sólo puedes ser la Revolución. Está en tu espíritu o no está en ningún sitio». Ursula K. Le Guin

Los tejedores de cabellos

Esto del verano te da algo más de tiempo para leer y en el caso de «Los tejedores de cabellos» de Andreas Eschbach, el autor además te lo pone fácil.

Es un libro que no deja de sorprender hasta que lo has terminado. Un libro de ciencia ficción, en que no aparece en ningún momento una referencia a la Tierra. Una historia de una galaxia perdida durante 80.000 años en que la organización completa de la galaxia se basa en una estructura social que gira entorno a la creación de alfombras hechas nudo a nudo con cabellos humanos.
El libro se organiza mediante capítulos, que podrían considerarse de forma autónoma como relatos cortos o cuentos. Cada capítulo se centra en un nuevo personaje, que el autor desarrolla y describe hasta el punto en que parece que el personaje va a tener una importancia vital en la trama del libro. Pero no. Casi todos los capítulos terminan de forma violenta, inesperada. Hecho que refuerza la crueldad que subyace a la trama principal y que hace que empieces a leer el siguiente capítulo aun con más ganas, incluso con cierta ansiedad.
Por ponerle un pero, se lo pondría a la pequeña historia de amor del último capítulo. Desde mi punto de vista, demasiado romanticismo para el punto y final de un relato implacable.

Marte rojo, Marte verde, Marte azul

Ayer por la noche, la NASA confirmó que hay agua en Marte. Ya en la expedición del Mars Odyssey en 2001, se habían detectado imágenes de agua congelada, pero en esta ocasión, la noticia confirma que el brazo robótico del Phoenix, ha tomado y analizado una muestra de agua en el planeta rojo.
Phoenix lleva 67 días en la superficie de Marte, y después de este gran descubrimiento, han ampliado la misión hasta el 30 de Septiembre de este año.
Cuando vi la noticia me acordé de la trilogía del escritor Kim Stanley Robinson, la trilogía marciana. Toda la obra se sustenta sobre la teoría de que un planeta con agua, es un planeta habitable, ya que a partir del agua se pueden conseguir superficies de cultivo, y a partir de la vida vegetal se puede crear una atmósfera similar a la de la Tierra.
La trilogía está bastante bien, aunque es densa. Además de la historia de transformación de Marte, el autor hace un auténtico ensayo sobre la creación y configuración de una nueva sociedad, trata mucho sobre temas políticos, sociológicos y psicológicos, con lo que algunas partes del libro se hacen excesivamente lentas. Pero la base de la trilogía es buena y la transformación del planeta creíble.
Lo recomiendo a los que, además de gustaros la ciencia ficción, sintáis debilidad por temas políticos y filosóficos.

Buceo en mis vacaciones

Como he puesto en otras entradas del blog, he estado de vacaciones, en concreto en Menorca, un destino, que sin duda, recomiendo a los que no lo conozcais. Es una isla cuidada, no está masificada, la arquitectura con reminiscencias inglesas es elegante, tiene una magnífica gastronomía, mucha historia, grandes tradiciones (el jaleo es impresionante) y una costa espectacular, con sus características calas del sur, y sus salvajes costas del norte.

 

Pero lo mejor de Menorca no está en la tierra, sino en el mar. Llevo yendo a Menorca 8 años seguidos y la visité por primera vez hace 20. Si tuviese que valorar el deterioro de su flora y fauna marina en estos 20 años mi valoración sería negativa, pero este deterioro no sólo ha ocurrido en Menorca, sino en el mundo entero y a pesar de ello, tengo que decir que Menorca para el buceo, sigue siendo un destino perfecto. 

La temperatura del agua está entre los 22 y los 24 grados, la visibilidad es de más de 20 metros, los paisajes submarinos, esculpidos sobre roca y sostenidos por praderas inmensas de posidonia, hacen de cada inmersión un baño de paz.

Además la costa es rica en cuevas y grutas, grandes y pequeñas. Para todos los gustos y todos los niveles de buceo.

Hay vida, no de grandes especies, pero abundan los meros, pulpos, barracudas, morenas, sargos, pargos, reyezuelos, 3 colas… y también bastantes nudibranquios. La vaquita suiza y las clavelinas son los más fáciles de encontrar. Y aunque escaso, y no siempre en el mejor estado, también hay coral rojo.

Lamentablemente la contaminación y los errores cometidos en el pasado han llegado al fondo de Menorca. Este verano, en una inmersión en la Isla del aire, recogimos una muestra de Caulerpa taxifolia. Mis últimas noticias es que había llegado a la costa Norte de Mallorca desde el acuario de Mónaco, el lugar que accidentalmente introdujo la especie en el Mediterraneo en el año 1984, pero según me confirmaron después de la inmersión en el centro de buceo, en Menorca lleva ya censada desde hace más de un año.

Castilla

Recuerdo de mi niñez
un mundo que era amarillo,
el trigo que el sol doraba,
y las flores del estío.

Un mundo que se extendía
más allá de lo infinito.
Un horizonte cubierto
de un cielo añil blanqucino.
Cielo que corta montañas,
y que empobrece los ríos.

Recuerdo también senderos,
de tierra, graba y espinos,
caminos sedientos de agua
recubiertos de tomillo.
Trazados que columpiaban
sus negras hebras de hilo,
y aquellas sendas reptiles
de contenido vacío.

Recuerdo la sequedad.
Un río que no era río,
sino una senda más verde
que el resto, que era amarillo.

Recuerdo tan añorado,
que dibujara el destino,
al legarme la belleza
de su tierra de castillos.

Yubartas en los Silver Banks

De mis viajes de buceo, el que más me ha impresionado ha sido el de los Silver Banks, y eso que en los diez días que estuve allí no caté el aire comprimido.

Los Silver Banks o Bancos de Plata pertenecen a República Dominicana y fueron declarados reserva en 1.986. Dentro de las migraciones de las ballenas jorobadas, este lugar es uno de los santuarios para su cría y apareamiento. El acceso a la reserva está sujeto a la petición de un permiso a las autoridades y las inmersiones con botella están prohibidas para evitar el acoso a las ballenas y a sus crías.

Salimos del puerto de Sosúa, en Puerto Plata, por la noche y tardamos unas 8 horas en llegar. Los Silver Banks están en mitad del azul, pero tienen una zona de bajíos que permite a las embarcaciones autorizadas fondear. Al levantarnos la primera mañana, ya estábamos fondeados y después del desayuno nos preparamos para la primera salida en busca de las ballenas.

Ibamos en dos zodiac, cada una de ellas salía en una dirección y gracias a que las ballenas tienen que salir forzosamente a respirar, con tiempo y atención, terminas viendo las columnas de agua que suben verticales hacia el cielo, o una aleta caudal, o una blanca aleta pectoral. Esa es la boya que marca al patrón dónde debe dirigir la zodiac.

Cuando ya estábamos cerca de las ballenas apagábamos el motor y con cuidado y mucho sigilo uno o dos entrábamos al agua y nos acercábamos muy despacio a las ballenas. Normalmente eran madre y cría, por lo que mucho de los acercamientos, terminaban con una madre asustada, que agarraba a su cría con una de las aletas pectorales y se marchaban con una agilidad y a una velocidad que sorprende en animales tan grandes.

Sin embargo, muchos de los acercamientos terminan en encuentros. Si la madre está relajada y no ve un peligro para ella o su cría, el encuentro se cierra, y el observador pasa a ser observado. Los ojos de las ballenas están llenos de expresión y siguen aquello a lo que miran, de la misma forma en que lo hacemos los humanos.

En uno de los encuentros, me quedé al lado de una de las crías. Tuve que contenerme para no tocarla, porque estaba a menos de 50 cm. Las crías son curiosas, y quieren explorar y descubrir el mundo. Así que en ese encuentro, lo primero que hizo fue mirarme. Nos quedamos más de un minuto mirándonos y cuando tácitamente decidimos que no íbamos a hacernos daño, comencé a girar sobre mí cuerpo, imitando el baile de cortejo que los machos de jorobada ofrecen a las hembras.

El vínculo estaba establecido, y la cría imitó mis movimientos, girando sobre su cuerpo con las dos aletas pectorales extendidas, mostrándome su blanco vientre estriado. Yo reí de alegría y sentí una paz y una conexión con la naturaleza, que en muy pocas ocasiones he sentido.

La madre debió pensar que su retoño había cruzado una línea excesivamente peligrosa, porque empezó a emitir sonidos agudos, que me recordaron a los sonidos que oyes en un parque, cuando una madre, en cualquier idioma, avisa a su hijo de que se puede caer, o hacer daño, o de que se ha ido excesivamente lejos.

Mamá ballena se acercó a su cría, emitiendo aun esos sonidos con el tono universal de una regañina. Levantó su aleta pectoral izquierda y cogiendo a su retoño giró y rompió el vínculo que inocentemente habíamos establecido.

Hubo muchos más encuentros en los 10 días que estuvimos, todos ellos llenos de magia. En algunos reí, en otros lloré de alegría, otros me embriagaron por su ternura, los cortejos de los machos sobrecogen, pero la sensación que subyace a todos ellos es PAZ.

No es un viaje barato, pero por la experiencia que vives, si lo comparo con otros viajes que pueden tener el mismo precio, merece claramente la pena.

El quinto día


Me lo dejó un buen amigo y sólo me dijo: «creo que te va a gustar». Afortunadamente la contraportada cuenta poco del argumento, lo que deja abierta la puerta a la imaginación, para intentar desarrollar la historia mientras que vamos leyendo.

Lo que más me ha gustado es cómo conjuga los datos científicos con los de ficción, para crear un escenario que a ninguno nos gustaría vivir, pero al que vamos dando pasos de forma inexorable.

La Tierra es el planeta azul, casi tres cuartas partes de su superficie están cubiertas de agua, y los que vivimos fuera del azul, usamos esa vasta extensión de vida, como vertedero.

Quizás el libro plantee una situación extrema, pero quizás sea necesario plantear situaciones extremas para que todos, tomemos conciencia del ritmo de destrucción del planeta que hemos cogido en las últimas décadas.

A cualquiera que le guste el mar, le recomiendo este libro.

Está bien escrito, tiene ritmo, intriga, soporte científico de los datos, y además el autor ha hecho muy buena elección de las ubicaciones (Tofino, la Palma, las rocosas canadienses, plataformas noruegas en el mar del norte, ártico quebequense…) lo que hace, aun si cabe, más amena su lectura.

Leedlo, creo que os va a gustar.

La Boda de mi Novia


Ayer estuve viendo esta película, en lo que parecía un pase privado, muy VIP. No éramos más de diez personas en la sala, lo que me hace pensar ¿cómo sobreviven los cines en España?. Pero este no es el tema. Mi opinión de la peli……

Una comedia romántica que deja mucho que desear. El inicio recuerda vagamente a Cuando Harry encontró a Sally, pero se queda en eso, un vago recuerdo.

Más allá del atractivo de Patrick Dempsey y la intervención del ya difunto Sydney Pollack, la película recurre al patrón estándar de este tipo de género; un argumento que se va liando cada vez más, repleto de situaciones absurdas (reconozco que arrancan alguna carcajada de vez en cuando), que llevan a precipitar un final en el que los guionistas se esfuerzan por arreglar todos los despropósitos encadenados, para que la historia termine como un cuento de hadas; los protagonistas comen perdices y viven felices, y de alguna forma conseguir que el espectador no salga odiando a los personajes por su infinita estupidez.