To The Stars… Academy of Arts and Science

Hoy, buceando en las noticias del día, me he encontrado esta organización: To the stars Academy of Arts & Science, un conglomerado que camina abiertamente en la cuerda floja que une la ciencia y la ciencia-ficción, tanto es así, que de sus tres ramas de actividad principales, una es el entretenimiento.
El fundador es el ex-vocalista de la banda punk, Blink 182: Tom Delongue, quien ha conseguido reunir a un equipo de científicos procedentes del departamento de defensa de los EE.UU, empresas de armamento y aviación.
Las tres líneas de trabajo son:
  1. Entretenimiento: Producen series, libros, documentales…tomando ideas de la investigación que mantienen en sus otras dos líneas
  2. Ciencia: Recogen e investigan avistamientos aéreos no identificados.
  3. Aeroespacio: Investigan en avances en materia energética, de propulsión y de comunicaciones.
Se crearon en 2017 y, antes de cumplir dos años, han conseguido un contrato con US Army, (en concreto con CCDC Ground Vehicle systems) por el que el ejército les cede el uso de laboratorios además de financiar la investigación de unos materiales que parece que alguien ‘se llevó’ del incidente de Rooswell y han terminado en manos de Tom Delongue.
Cada día más, es difícil discernir entre la ficción y lo real.

«SAN DIEGO — Oct. 17, 2019 — To The Stars Academy of Arts & Science (TTSA) announced today a Cooperative Research and Development Agreement (CRADA) with the U.S. Army Combat Capabilities Development Command to advance TTSA’s materiel and technology innovations in order to develop enhanced capabilities for Army ground vehicles.
TTSA’s technology solutions, which leverage developments in material science, space-time metric engineering, quantum physics, beamed energy propulsion, and active camouflage, have the potential to enhance survivability and effectiveness of multiple Army systems. TTSA will share its discoveries with Ground Vehicle System Center (GVSC) and Ground Vehicle Survivability and Protection (GVSP) and the U.S. Army shall provide laboratories, expertise, support, and resources to help characterize the technologies and its applications.
“Our partnership with TTSA serves as an exciting, non-traditional source for novel materials and transformational technologies to enhance our military ground system capabilities,” said Dr. Joseph Cannon of U.S. Army Futures Command. “At the Army’s Ground Vehicle Systems Center, we look forward to this partnership and the potential technical innovations forthcoming.”
Steve Justice, TTSA’s COO and Aerospace Division Director added that, “This cooperative research agreement brings additional, critically important expertise that is necessary to advance the state-of-the-art in both our near and long-term technology areas of study. While the Army has specific military performance interests in the research, much of the work is expected to have dual-use application in support of TTSA’s path to commercialization and public benefit mission.”

Diario de un cazador

Nadie como Miguel Delibes para retratar los paisajes y la vida de Castilla, la Vieja, como se llamaba entonces. A pesar de que Antonio Machado plasmó en poemas la belleza de la tierra que lo acogió, Delibes llevaba a Castilla en su sangre y la radiografió con su pluma.
Delibes era un defensor de la naturaleza y los valores rurales. Por sus obras, críticas con el modelo de vida urbanita y consumista que impera, se dijo de él que estaba contra el progreso.
Sobre este tema, incluyo algunas de sus reflexiones que desde mi punto de vista siguen en pleno vigor:
«Cuando escribí mi novela El camino, donde un muchachito, Daniel el Mochuelo, se resiste a abandonar la vida comunitaria de la pequeña villa para integrarse en el rebaño de la gran ciudad, algunos me tacharon de reaccionario. No querían admitir que a lo que renunciaba Daniel el Mochuelo era a convertirse en cómplice de un progreso de dorada apariencia pero absolutamente irracional».

«Es la civilización del consumo en estado puro, de la incesante renovación de los objetos —en buena parte, innecesarios— y, en consecuencia, del desperdicio».

«El hombre, de esta manera, se despersonaliza y las comunidades degeneran en unas masas amorfas, sumisas, fácilmente controlables desde el poder concentrado en unas pocas manos….Hoy nadie quiere parar en los pueblos porque los pueblos son el símbolo de la estrechez, el abandono y la miseria».

Miguel Delibes no idealiza la vida de los pueblos y aldeas castellanas, defiende que nuestro acervo cultural vive en el mundo rural y critica las carencias que matan a los pueblos. Fue uno de los que levantó la voz para pedir a la Administración que dotase de los servicios y equipamientos necesarios al campo y que no lo dejase morir.
La obra de Miguel Delibes es vitalista, invita a disfrutar de lo cercano, de lo sencillo, de la Naturaleza. Sus personajes están ligados a la tierra; la entienden y la respetan.

«…mis personajes se resisten, rechazan la masificación. Al presentárseles la dualidad Técnica-Naturaleza como dilema, optan resueltamente por ésta que es, quizá, la última oportunidad de optar por el humanismo. Se trata de seres primarios, elementales, pero que no abdican de su humanidad; se niegan a cortar las raíces. A la sociedad gregaria que les incita, ellos oponen un terco individualismo»

En ‘Diario de un cazador’, Lorenzo, el protagonista retrata una forma de vida ya extinta. La de un bedel en el año 1955 que vive para la caza, defiende el campo y la naturaleza y lucha por sobrevivir en un entorno urbano donde impera la escasez. El lenguaje de Lorenzo nos sumerge en otra época, en otra forma de vida. Siempre he admirado la escritura de Miguel Delibes, pero en este primer diario, al que le siguen ‘Diario de un emigrante’ y ‘Diario de un jubilado’, Delibes hace un uso magistral del lenguaje y una disección perfecta de la psicología de su protagonista.
Sabéis que Delibes es otra de mis debilidades literarias, no solo como escritor, sino también por su forma de pensar y su imaginario, así que, sí, por supuesto que recomiendo la lectura de ‘Diario de un cazador’ o de cualquier otro libro de este gran autor.
Nºpags: 208

Tres posturas ante la crisis socioecológica ¿cuál es la tuya?

Yo claramente estoy en la visión «que propone trabajar en alternativas sociales y económicas desde abajo que creen comunidades resilientes».
Esteban Manuel Jérez (autor del artículo) no comparte esa visión ya que le genera dudas éticas, su pregunta es ¿nos podemos permitir quedarnos contemplando como llega el colapso para decir en 2030, teníamos razón?
La respuesta es que las comunidades resilientes que trabajan en propuestas y modelos alternativos han empezado ya su trabajo, no auguran el colapso y se sientan a ver cómo sucede. Lamentablemente se está haciendo sin el apoyo de políticos e instituciones, que siguen deshojando la margarita, dando buenas palabras y no haciendo nada, excepto barrer para casa, la suya, no la de la sociedad.
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Empieza a abrirse camino la idea de que estamos en emergencia climática, ante las aplastantes evidencias científicas y las conclusiones presentadas por los expertos en clima de la ONU. Su informe de 2018, Calentamiento Global de 1,5ºC, nos advierten de que es preciso tomar medidas urgentes y de una ambición sin precedentes, de aquí a 2030, para no superar este límite. Las consecuencias de no hacerlo son destructivas para ecososistemas básicos para el mantenimiento de la vida y nos llevarían a un punto de no retorno de consecuencias catastróficas. No es catastrofismo. No nos dicen que vamos irremediablemente hacia la catástrofe. Pero advierten que necesitamos un cambio disruptivo en las formas de producir y consumir, movernos, alimentarnos, ordenar las ciudades y el territorio. Y eso implica un giro de objetivos y de formas de pensar y de ordenar nuestros valores. Con la inercia de las últimas cuatro décadas, manteniendo la hoja de ruta actual ampliamente consensuada por la comunidad internacional y por partidos y sindicatos, no es posible lograr el objetivo. Pero no podemos cerrar la puerta a que se produzca un cambio en la percepción del riesgo por parte de la sociedad que haga posible ese giro que parece altamente improbable. No todo el mundo lo ve igual, lógicamente. Hay visiones optimistas, hay visiones pesimistas y hay visiones esperanzadas. También hay visiones que niegan el problema: el capitalismo sucio exitoso de Trump y compañía y el anticapitalismo productivista.
1/ La visión optimista del capitalismo verde. 
Para esta visión, fundada en el mito tecnológico, el libre mercado autorregulado resolverá la crisis ecológica. El pacto que lo hará posible se llama Objetivos de Desarrollo Sostenible, cuyo objetivo principal es el crecimiento económico, piedra angular de los demás.
Centra su atención en la transición energética. Basta sustituir la dependencia de energía fósil por energías renovables. Las grandes empresas lo resolverán con gigantescos parques termosolares ubicados en los desiertos, como los pioneros que tenemos en Écija y Sanlúcar La Mayor. Resuelve la producción de alimentos con su biotecnología de transgénicos adaptados al cambio climático de la mano de Monsanto y compañía. El transporte sostenible se resuelve sustituyendo coches movidos por petróleo por los mismos coches movidos por electricidad generada por energías renovables. La cultura del usar y tirar la cambiarán las empresas que apuestan por la economía circular sin necesidad de que nos preocupemos de cambiar nuestros hábitos de consumo. Es atractivo tanto para la derecha como para la izquierda que se ponen de acuerdo en municipios y gobiernos para avanzar por esa senda. El crecimiento económico con empleos decentes los une en el OBJETIVO 7. No se concibe ninguna economía que pueda satisfacer las necesidades humanas sin parar de crecer.
Esta forma de pensar choca sin embargo con algo tan de sentido común como que vivimos en un planeta finito, con recursos no renovables finitos y recursos renovables que no podemos explotar por encima de su capacidad de reproducción. Es una vía muerta hacia el futuro porque ya ha chocado con sus límites y ya no puede seguir creciendo. Acelera el colapso económico y social. En esta vía, a nivel político, se puede elegir entre la derecha conservadora-liberal del PP y la liberal de ciudadanos, y entre la izquierda social-liberal del PSOE y la izquierda socialdemócrata reformista de UNIDAS PODEMOS. En el eje igualdad-desigualdad, mercado-estado, dirimen sus ofertas dentro del marco del crecimiento, con más o menos proporción de mercado y de estado, con más o menos reparto de la riqueza generada. Hasta la próxima crisis económica, ya en puertas.
2/ la visión pesimista del anticapitalismo ecosocial
Es una visión bien informada. El capitalismo necesita crecer y acumular para justificar resultados ante sus accionistas. Su lógica de crecimiento de la desigualdad es implacable y lo será aún más conforme vayan menguando los recursos. La crisis ecológica la ha producido el capitalismo, para resolver la crisis ecológica hay que acabar con el capitalismo. Ya es tarde para una agenda de desarrollo sostenible. El colapso es inevitable. Tiene una versión comunista que sólo es anti y centra su atención en el conflicto social y hay una versión alter, que propone trabajar en alternativas sociales y económicas desde abajo que creen comunidades resilientes.
No hay posibilidad de volver a un estado de bienestar porque ya no disponemos de los recursos para ello. El capitalismo está condenado a crecer y no es posible desacoplar el crecimiento económico del crecimiento del consumo de recursos no renovables. No hay recursos para sustituir una sociedad en crecimiento basada en energías fósiles de alto rendimiento por energías renovables de bajo rendimiento y muy dependientes. No hay recursos para mantener el modelo agroindustrial de la Revolución Verde ni de la cuarta revolución industrial. No hay recursos para sustituir el modelo de transporte basado en el coche de motor de combustión por el de motor eléctrico. No hay recursos para una economía circular que siga creciendo
Si se analizan las gráficas de crecimiento del PIB y del crecimiento de las emisiones de CO2 se ve que no es posible reducir las emisiones sólo cambiando rápidamente las energías fósiles por renovables. Si se analizan las gráficas de extracción de recursos fósiles, de uranio, de fosfato, de cobre, no hay margen para seguir creciendo. La solución es acabar por el capitalismo y la vía la revolución. Sin embargo, son conscientes de que esa vía no es posible a tiempo y por eso anuncian el inevitable colapso y nos invitan a prepararnos para él.
Es una vía antipolítica: no confía en que se puedan impulsar políticas públicas de transición que partiendo del capitalismo nos lleven a un post capitalismo. Esa preparación para el colapso va de la mano de impulsar alternativas desde la sociedad de manera colectiva: energéticas, alimentarias, de vivienda, a través de cooperativas. A modo de monasterios medievales las ecoaldeas y las iniciativas urbanitas creadoras de bienes comunes, tendrán alguna posibilidad de iniciar una nueva civilización tras el colapso de la civilización industrial. Pero el mundo en el que lo harán será inhabitable dado que no va a ser posible detener el cambio climático dentro de unos límites de seguridad. No es posible hacerlo desde la política institucional ni tampoco se espera una revolución. La historia sin embargo nos enseña que los cambios de sistemas económicos no son rápidos. Desde luego no se producen en una década, que es el tiempo de reacción que tenemos.
Este discurso es atractivo a una minoría ilustrada activistas de resistencia. Estéticamente es irreprochable. Pero, ¿nos podemos permitir quedarnos contemplando como llega el colapso para decir en 2030, teníamos razón? Me genera muchas dudas desde la ética política.
3/ La visión esperanzada en la transición ecosocial hacia sociedades postcapitalistas
Comparte con la anterior lo fundamental del análisis, pero adopta una estrategia diferente, de síntesis, que apuesta decididamente por las políticas públicas de transición hacia una sociedad post capitalista. Es necesario llegar a las instituciones y llegar a acuerdos de gobierno que nos permitan frenar a tiempo y potenciar el cambio socioecológico, iniciado desde abajo, que ya está creando alternativas post capitalistas. Las palabras que usa para nombrarlas están sujetas a disputa con el capitalismo verde, que se las apropia y reconduce rápidamente. El Green New Deal que propugna esta vía, el Nuevo Contrato Social Ecológico o Desarrollo sostenible fuerte, es decrecentista frente al crecentista. Propone un pacto por Objetivos de Decrecimiento Sostenible, frente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El decrecimiento, de extracción de recursos y de emisión de residuos como vía para lograr un equilibrio que permita satisfacer las necesidades humanas presentes y futuras es el camino. El PIB no es un indicador válido. Es la reducción de la Huella Ecológica, hoy globlamente 1,6 veces superior a la capacidad de recuperación del planeta, el indicador que nos debe orientar en el camino. Unido a indicadores de Desarrollo Humano: de esperanza de vida, de salud, de educación, de democracia participativa, de equidad en el reparto de la riqueza socialmente producida, de igualdad entre hombres y mujeres en poder de decisión, económico y de reparto de trabajos productivos y de cuidados. Crecimiento en valores de solidaridad, autocontención, compasión, sororidad y fraternidad, justicia social, igualdad. Decrecimiento en valores competitivos, egocéntricos, antropocéntricos, autodestructivos.
Esta vía promueve un gran pacto social para la transición socioecológica, fundado en la pedagogía social, que busca escalar soluciones de economía social combinadas con políticas públicas potentes. Es la vía de los Verdes. A esta vía los anticapis la llaman capitalismo verde pero no es así, aunque es preciso estar alerta. El camino de transición lleva a la sustitución de la agricultura y la ganadería industrial por la agroecológica, de los oligopolios energéticos por un tejido de cooperativas y empresas municipales de energía renovable, de las SOCIMIS que acumulan viviendas a precios inasequibles por cooperativas de vivienda y vivienda públicas en alquiler asequible, de la cultura consumista de usar y tirar por el consumo responsable, de la educación para la competitividad y el crecimiento de la economía a la educación cooperativa para la transición ecosocial.
Es un camino hacia un nuevo modelo de producción y consumo que efectivamente tendrá que ser circular, de residuos cero, que imite a la naturaleza y su sabia ecoeficiencia y no la suplante. Un camino hacia un nuevo equilibrio entre campo y ciudad en el que el mundo rural jugará un papel determinante. Necesitamos un mundo rural vivo que impulse una reforestación comunitaria a gran escala para generar gigantescos sumideros de carbono, creando una economía rural generadora de biomasa, de ganadería extensiva, de agroecología, de autosuficiencia energética.
El cambio de modelo de movilidad y transporte se hará mediante la alianza entre transporte público eléctrico eficiente y movilidad activa en bicicleta y caminando, combinada con ultraligeros vehículos eléctricos de movilidad personal. Con menos coches en las ciudades y las carreteras. Con más espacio público vivo para el encuentro y menos grandes superficies comerciales.
Sólo podremos lograr ese gran pacto social por una transición ecológica con más participación, con más y mejor democracia, con más igualdad entre hombres y mujeres, con más solidaridad y cooperación entre regiones y entre generaciones.
Como nos enseña Concha Sanmartín, “las revoluciones bruscas no dan lugar a cambios estructurales permanentes. A veces, pueden ser el inicio para ello, pero a costa de mucho sufrimiento. Las revoluciones tranquilas de los valores y los modos de vida han sido siempre más eficaces en la historia, para bien y para mal”.

Las brujas

Hacía mucho que no leía un libro de Roald Dahl y ha sido como un viaje en el tiempo.
El verano que cumplía 11 años, me fui a Inglaterra por primera vez; la friolera cifra de seis semanas. Debí de intuir que mi estancia, con la familia que me recibía, tendría momentos de aburrimiento porque le pedí a mis padres que me compraran la lista completa de las lecturas recomendadas por el colegio para el verano. Entre ellas había dos libros de Roald Dahl: James y el melocotón gigante y Charlie y la fábrica de chocolate.
Leer ‘Las brujas’ me ha trasladado al año 1982, al pueblecito de Dorchester, con sus praderas verdes y el olor a lluvia, y a esa época de la vida en que todo es factible y lees sin cuestionar; solo imaginas, sueñas y te sumerges en la aventura.
Roald Dahl es uno de esos escritores que es capaz de saltarse los corsés de la realidad e imaginar universos, que sin juicios morales o de valor, son los que albergan a sus personajes y sus historias. Si el escritor no juzga, el lector, que aún no ha sido condicionado, cae en la red de la historia para viajar a otros mundos, en los bien pueden existir brujas disfrazadas de honorables señoras, melocotones que vuelan o fábricas que transforman a los niños.
De nuevo ha sido un placer sumergirme en el universo Roald Dahl. Os recomiendo cualquiera de sus libros para vuestros hijos (mejor de menos de 13) y también os lo recomiendo a vosotros. Siempre es reconfortante poder volver a ver, con los ojos de un niño.
Os dejo enlace a la página oficial del ilustrador: Quentin Blake, quien ilustró gran parte de los libros de Roald Dahl.

Autor: Roald Dahl
Nºpags.: 200
Editorial: Alfaguara (Penguin Random House)

There's a boy in the girls' bathroom

Tenía pendiente este libro desde hacía tiempo. No por un motivo especial, sino por que había entrado en casa, de la mano de mi hija, a través de una feria del libro.
Reconozco que tenía prejuicios con él, tantos como para no haber preguntado a mi hija qué le había parecido cuando lo leyó, hasta el otro día que le pedí un par de libros y, entre sus elegidos, estaba este.
Me dijo: ‘Es el mejor libro en inglés que me he leído’.
Mis expectativas subieron y no me ha defraudado. No es un libro banal como los Diarios que todos conocemos, sino que trata un tema tan controvertido como la marginación en primaria.
Durante la lectura, coincidió que fui a ver la película de Joker y aunque parezca imposible, el tema que tratan es el mismo. ¿Cómo se crea un monstruo?
El protagonista del libro sí que consigue ayuda del sistema (al menos de forma temporal) y se redime entre amigos y familia. Esa es la parte más floja del libro, el cómo lo consigue, pero la historia lanza un mensaje que excede ese punto, por lo que se le perdona que haga aguas en la argumentación de la redención.
‘Well, how does a monster stop being a monster?’ he asked. ‘I mean, if everyones sees only a monster and they keep treating him like a monster, how dows he stop being a monster?’
‘It isn’t easy,’ Carla said, ‘I think, first, he has to realize for himself that he isn’t a monster. That, I think, is the first step. Until he knows he isn’t a monster, how is anybody else supposed to know?’
Lectura recomendable para niños entre 9 y 12 años.

Autor: Louis Sachar
Nºpags.: 195
Editorial: Bloomsbury

Agua y Arena

El domingo pasado estuve en la presentación de ‘Arena y Agua’ un libro que, como todos, cuenta una historia, pero que además encierra un proyecto al que quiere dar alas, Bubisher.
‘El “bubisher” es un pequeño pájaro del desierto cuya llegada anuncia las buenas noticias. Este pájaro, que soporta las altas temperaturas de la Hamada, tiene una larga tradición oral en el acervo del pueblo saharaui’.
En 2008 nace la organización Bubisher con el objetivo de llevar bibliobuses y bibliotecas a los campamentos de refugiados saharauis. Después de once años, cuentan con 4 bibliotecas permanentes en cuatro campamentos y, con el dinero que recaude ‘Arena y Agua’, esperan poder construir la quinta.
El libro, editado por Bubisher e ilustrado por Ester García, ha sido creado a partir de las ideas de alumnos de dos colegios, uno español y otro saharaui, bajo la coordinación y redacción de Mónica Rodríguez.
La edición es bilingüe (español y árabe), apaisada, para dar cabida a las dos culturas en el mismo libro y expresar y contener parte del mensaje que la historia cuenta. Ha sido editado en tapa dura con una buenísima calidad.
Creo que es de esos libros que no solo hay que leer, sino también tenerlo en nuestra pequeña biblioteca.
Para los que queráis contribuir a la construcción de la nueva biblioteca en los campamentos saharauis y leer una historia llena de magia, en una edición maravillosa, podéis comprar vuestro ejemplar a través de la dirección de correo electrónicopseguratorres@hotmail.com (Precio del libro: 10€+ gastos de envío).Autor-coordinador: Mónica Rodriguez
Nºpags.: 45
Editorial: Bubisher

Joker

¿Cómo se crea un monstruo? Para mí ese es el resumen de la película.
Su director y co-guionista, Todd Phillips, nos presenta a un personaje desequilibrado al que la sociedad rechaza y el sistema margina. No existe el bien o el mal absoluto, ni siquiera en la figura del antihéroe.´
La película nos traslada a un Gotam mucho más cercano y real de lo que ninguna película de DC ha mostrado. Gotam es Nueva York, sin tapujos, y se presentan muchos símiles entre la sociedad americana y la de ciudad de Batman. Me imagino que de ahí el revuelo sobre las implicaciones, que el estreno podría tener, en iniciar un movimiento de protestas escudado en las caretas del joker.
En muchas salas de Estados Unidos ha habido presencia policial para garantizar el orden y la US Army publicó este aviso sobre posibles tiroteos. Y yo me pregunto ¿hasta donde van a emplear el miedo nuestros gobiernos para tener contenida a la población?
Si podéis id a verla. No está en la línea de las última películas de DC. El guión es consistente y la construcción del personaje es impecable.
PD.: La interpretación de Joaquín Phoenix es magistral y desde mi punto de vista le garantiza estar nominado al óscar de mejor actor.

Ad astra

Hacía tiempo que no iba al cine a ver una de ciencia ficción y, de esta, me llamó la atención el tema de la búsqueda de inteligencia más allá del sistema solar.
La película es más bien introspectiva, creo que los productores debieron de pensar que en exceso, y han colado, sin que venga muy a cuento, una escena de persecución en el lado oculto de la luna que  lejos de aportar acción, quita credibilidad.
Ocurre igual con la escena de rescate sobre la que no hago spoiler, pero que sobra.
Si os gustan las de ciencia ficción de efectos especiales y gran presupuesto, esta no es vuestra película, si sois más de los del mensaje detrás de una historia, id a verla.
Sabéis de mi debilidad por ‘2001: Odisea en el espacio’ y sin querer compararla, porque no llega, hay muchas escenas que recuerdan a la estética del Discovery.

Sordo

De la productora La caña brothers, Sordo es una historia ambientada en los años posteriores a la guerra civil, en la frontera con Francia.

El estilo es algo entre un western español y el mundo del cómic.

De lo que más me gustó de la película; la actuación de Asier Etxeandia, la fotografía y cómo han conseguido transmitir la angustia de la pérdida del oído del protagonista.

De nuevo, volvimos a disfrutar de la actuación de nuestra joven amiga Stephanie Gil, que con solo 14 años se rodea de un elenco de grandes estrellas. ¡Enhorabuena!

Se cerraron mis ojos

Hace poco me hablaron de un documental sobre una niña alemana de 15 años captada por el daesh. Se fue a Siria, se casó con un combatiente del estado islámico y consiguió volver 4 años después con un hijo concebido allí.
Investigué un poco y encontré un libro sobre este tema escrito por un periodista francés, Patrick Bard.
La historia es ficción, basada en investigación periodística de los miles de casos de franceses y belgas que son reclutados a través de Facebook para unirse a la yihad.
Tanto en el caso de la protagonista del libro como en el del documental que incluyo más abajo, las niñas no tienen origen ni formación familiar musulmana y sin embargo, caen en las redes radicales de una guerra civil, abandonan sus hogares con el compromiso de casarse a su llegada a Siria con combatientes del Estado Islámico y dar hijos para luchar en la Yihad.
El libro narra la historia de Ayat (antes Maëlle) desde la perspectiva de ocho personajes diferentes que interactúan con ella desde el inicio de su ‘radicalización’, hasta su vuelta a Francia.
Transcurre entre el año 2014 y 2015 (igual que la fecha de inicio del documental alemán). Por situaros; 2015 fue el año del ataque a la redacción de Charlie Hebdo y 2014 el año en que el Estado Islámico entra en escena en la guerra de Siria (comenzó en 2011) y toma control sobre parte de Iraq y Siria, estableciendo un califato con capital en Raqqa.
Raqqa es la ciudad donde termina Ayat, la protagonista del libro, y Leo, la protagonista del documental.
En España este no es un fenómeno del que se haya hablado mucho, pero en Francia el gobierno ha puesto en marcha 13 Centros de Ciudadanía y Reinserción para desradicalizar a ciudadan@s frances@s que de una forma u otra se han unido a la yihad.
Creo que es un libro para leer y para que lean los adolescentes, en particular ellas. 
Sectas ha habido siempre y seguirán existiendo. Los recursos para captar son diversos: ideales, teorías de la conspiración, dinero, apoyo de una supuesta nueva familia o amigos, religión, política,…En realidad cualquier cosa que sirva para aislar a la víctima y hacerla creer que está sola contra el mundo y que su único punto de apoyo y salvación está en la secta.
Mantengamos siempre un canal de comunicación abierto con nuestros hijos, que nos permita hablar y discutir de las cosas que les preocupan o son importantes en sus vidas, porque hoy, más que nunca, la manipulación mediática puede llevar a una persona a creer lo inimaginable.
Os dejo una frase de la madre de Ayat, la protagonista del libro:

‘¿Les dábamos tan poca esperanza a nuestros hijos como para que recurriesen a semejante barbaridad? ¿El mundo estaba tan enfermo como para que viesen en aquellas gargantas abiertas y en aquellos torrentes de sangre un proyecto de salvación? Volví a levantarme, fui con paso vacilante al estante de las medicinas y me tomé un puñado de somníferos.’

Autor: Patrick Bard
Nº pags.: 163
Editorial: Kalandraka