Materias primas, un bien escaso
Hace mucho que no volvía a la carga con el precio del petróleo y en general con el problema de la escasez de recursos naturales, sobreutilizados y sobredemandos por nuestra economía.
Hace un año, previo al estallido tipo traca de la Gran Crisis, meses antes de las quiebras de bancos, instituciones, empresas e incluso países, las materias primas tocaron techo, ¿por qué?, por su escasez y porque la Crisis no había pegado el petardazo, pero se mascaba y se sufría desde un año antes y en la economía que tenemos todo depende de la producción. Si no se tiene capacidad para producir por falta de energía, materias primas, mano de obra, capital, o cualquier componente básico de la cadena de producción, la empresa irá a la quiebra en muy poco tiempo, y si es un país productor, será el país el que vaya a la quiebra. En aquellos momentos, previos a…, los precios se dispararon augurando el gran ‘crack’, para caer en el último trimestre del 2008 a niveles absurdos, que ni tan siquiera justificaban los costes de extracción.
Hoy en día la mano de
obra es el factor menos determinante en nuestra economía, por no decir que hay excedentes, y que cada día se valora menos la mano de obra sin cualificar (no así la cualificada, que es otro bien que empieza a escasear). El capital sigue siendo abundante, lo que no quiere decir que el crédito lo sea también. Pero el cuello de botella viene de las materias primas, las que se usan en la industria y las alimentarias (agricultura, pesca y la ganadería).
La Tierra
no es capaz de generar y reponer los recursos que 7.000 millones de personas demandamos, da igual que se llamen peces, leche, oro, trigo, electricidad, cobre o petróleo.
En momentos de pánico, la economía descabellada a la que ha llegado nuestra sociedad, propulsada por un consumo desmedido y desnaturalizado, se retrae ligeramente, y produce un descenso en la demanda mundial, pero ante leves síntomas de recuperación, o simplemente ante inyecciones en determinados mercados de capital, vía especulación o inversión real, los mercados de nuevo disparan la demanda y con ello los precios (perdiendo el poco camino que la sostenibilidad pudo recuperar en esos meses).
Estas 5 gráficas y la que siempre tengo del petróleo en el blog, me llevan a pensar, sin lugar a un margen de error excesivo, que desde algún punto del planeta, la economía se reactiva (claramente no en España, con estímulos inversos tipo el ‘puto PlanE’ y despropósitos similares), pero hay regiones que están tirando de la producción y en general de la economía.
En el último informe del McKinsey Global Insititute»The new power brokers: How oil, Asia, hedge funds, and private equity are faring in the financial crisis» se hace una evaluación del comportamiento y el estado de «salud» de estos cuatro grupos de poder. Claramente los mejor parados son los países productores de petróleo y los fondos soberanos asiáticos.
Y yo me pregunto ¿una fórmula, como la de los fondos soberanos, inventada hace ya tanto tiempo y puesta en práctica, por países como Noruega, Emiratos, Malasia, Kuwait…., no se contempla en España? Claro está que no hay ahora excedentes derivados de épocas de bonanza y crecimiento (que suelen ser el capital con el que se crean estos fondos), no los hay porque las medidas equivocadas del Gobierno en estos últimos años, no sólo han acabado con el superávit, sino que nos han endeudado para varias generaciones. Pero en lugar de seguir tirando el dinero en medidas ineficaces, y luego subir los impuestos para tapar los agujeros que tan alegremente están abriendo, podrían destinar nuestro dinero a invertir en la creación de un tejido productivo, que saque a España de ese voluble y gris sector servicios, en el que siempre seremos siervos de los que nos abastecen de los bienes principales, los bienes de valor añadido (coches, electrónica, energía, cobre, textil/moda….).
No me alargo mucho más, sólo sigo el hilo y el discurso de lo que iba diciendo y creo que las materias primas seguirán subiendo, igual que creo que la situación en España seguirá empeorando.
Una pena que no invierta en los mercados, porque en siete meses, comprando petróleo, habría multiplicado por 2 mi inversión.
Más vídeos
Este no es bajo el mar, pero me gustó la imagen del pesquero con rumbo a Graciosa. Se levantó viento, como todos los días que hemos estado en la travesía, y el barquito se les movía…como podeis ver. Yo iba en el ferry que da el salto entre Graciosa y Lanzarote, así que íbamos mucho más planitos.
Y este ¿no os recuerda a la peli de Nemo? El vídeo es de un banco de jureles y en Nemo creo que eran doradas, aunque no estoy muy segura.
Buceo en Lanzarote
Un poco de relectura
Cuando cargo excesivamente las tintas en mi lectura de ciencia ficción, siempre tengo que hacer un parón en el estilo, por aquello de no convertirme en un nuevo Don Quijote, y esta vez he optado por la relectura de clásicos españoles (o en español) del siglo XX:
– Campos de castilla
– El Aleph
– Antología del grupo poético de 1927
Los dos de poesía no son para todos los públicos, por que o te gusta, o es difícil leer más de una verso seguido. Yo tengo que reconocer que los dos hermanos Machado me encantan, y en particular Antonio.
Y «El Aleph» es uno de mis libros favoritos. Cada tres o cuatro años lo vuelvo a leer. Lo descubrí en 2º de BUP, o lo que hoy llaman 4º de la ESO. Había un fragmento muy corto de «El inmortal» en el capítulo dedicado a Jorge Luis Borges en el libro de Literatura, y me cautivó. Compré «El Aleph«, como recopilatorio de cuentos en los que se incluía el del inmortal, y con el tiempo, bastantes años después, me compre «Las Obras Completas» de Jorge Luis Borges, una de las colecciones a las que tengo más cariño en mi biblioteca.
Es un libro que recomiendo, son 18 cuentos cortos en los que cada historia sorprende y te hace pensar. No es para leer de corrido, sino para dedicarle tiempo a cada cuento y pensar en lo que se cuenta sin ser dicho, en el destino, en fragmentos de nuestra vida que se repiten, da igual lo que hagamos, cuándo lo hagamos y cómo.
The giver – El dador de recuerdos
Las brigadas fantasma
Como secuela no esta mal del todo, pero a mi me ha parecido un libro de encargo. Le falta la fuerza e ironía del primero, la sorpresa del mundo creado para la «La vieja guardia» y le sobra el encaje de bolillos que hace el autor para que termine como termina, en plan familia feliz y dejando abierto y mas que abierto el camino al tercero («La colonia perdida»), y por lo que he visto en Internet, a un cuarto («Zoe’s tale») que aun no ha sido traducido al español.
El Nuevo Mester de Juglaria
Those barren leaves
Estas vacaciones se me olvidó llevarme alguno de los libros que compré en la feria, así que tiré de biblioteca en Menorca, y no sé si será cierto eso de que los libros escogen a sus lectores, pero en esta ocasión, me eligió un libro bastante adecuado para mi estado de ánimo.
La obra, con una traducción muy poco atrayante en castellano «Arte, amor y todo lo demás» es una sátira de la sociedad europea de entreguerras. El libro me escogió en inglés, un inglés difícil hasta la saciedad, con expresiones tan británicas, que dudo que muchas de ellas hayan sobrevivido a la globalización del imperio americano.
La obra gira entorno a 8 personajes, que escenifican los prototipos de una sociedad decadente y dolida después de la I Guerra mundial. Personajes en un mundo en tiempos de cambio. La alta sociedad dada aun a los mecenazgos y los acólitos de esos mecenas, que además de escribir, pintar o filosofar, disfrutan de la vida en los círculos bien de la época, incluidos los precursores de los, en aquellos momentos, tan necesitados sindicatos.
El que más me marcó, de todos los personajes, es un escritor de un magazine que se repite, a modo de mantra, una serie de preguntas sobre su vida, su trabajo, el fin de su existencia,… que siempre consiguen el objetivo de trasladarle a la mejor montaña rusa del mejor parque de atracciones del mundo, ya que cada vez que repite el mantra, se abre ante él un gran agujero al vacío, al darse cuenta de lo absurdo de su existencia.
Un libro de relaciones humanas, de ideales que mueren y son pasto para los nuevos que nacen, salto generacional, pensamientos que siguen siendo actuales sobre la vida y el trabajo, sobre el sentido de la existencia. Un libro difícil de leer (más aun si os embarcáis en su lectura en inglés) pero aun así interesante, con mucho que decir, y mucho sobre lo que pensar, y que te lleva a analizar paralelismos de esa época tan complicada de nuestra historia y la actual. Un libro que para los que hayáis leído al Huxley de «Un mundo feliz» o «La isla«, no tiene absolutamente nada que ver, excepto ese estilo propio de Huxley, intrincado, sofisticado, culto y muy irónico.
Si lo vais a leer, recomiendo su lectura en lengua materna, y solaparlo con algún otro libro de lectura más fácil.
Autor: Aldous Huxley
Nº pag: 325






