La mar chalada

Sabéis que de vez en cuando me gusta hacer mis pinitos con la poesía y siempre disfruto con los poemarios, sobre todo los infantiles.

El de La mar chalada me ha recordado muchísimo a un poemario que guardo en el cajón desde hace años: Un mar de letras. Y de nuevo he sentido la necesidad de que vea la luz. Así que esta lectura me deja trabajo pendiente de envío a editoriales.

Esta edición de Ala Delta de Edelvives es sencilla. Las ilustraciones son en blanco y negro, con un estilo que tiene tintes surrealistas, igual que los poemas de Enrique Cordero.

La poesía es música y belleza. Soy de la opinión que todos los niños deberían poder disfrutar de ambas cosas y qué mejor forma de hacerlo que escuchando desde pequeños, mediante la lectura de poemas tan  vivos como los de este poemario.

Comprad poesía para vuestros hijos, compartidla y disfrutad viendo sus sonrisas mientras les leéis poemas.

Autor: Enrique Cordero Seva y Ester García Cortes

Nºpags.: 70

Editorial:  Ala Delta – Serie azul (Edelvives)

La máquina de fabricar besos

Cuando mis hijos eran pequeños y les iba a comer a besos, siempre les decía que venía la fábrica de besos y, mira por donde, he encontrado un libro que se llama casi igual: La máquina de fabricar besos.

Es una historia tierna en la que el apoyo visual del álbum ilustrado nos cuenta tanto o más que las letras. Uno de esos libros que conforme lo vas leyendo, van dibujando una sonrisa en tu cara y, cuando lo terminas, sientes que el libro te abraza.

Una edición cuidadísima de la editorial Tramuntana. Un regalo perfecto para primeros lectores.

Autor: Agnès de Lestrade y Charlotte Cottereau

Nºpags.: 40

Editorial: Tramuntana

Cuentos por teléfono

Estoy haciendo varias relecturas de libros que pasaron por mis manos cuando estaba en el colegio, pero de los que lamentablemente no me acuerdo.

En la lista de relecturas no podía faltar algo de Gianni Rodari, un escritor que creó tendencia y que dentro del sur de Europa, se acercó como ninguno al ‘nonsense‘ anglosajón.

En este libro Rodari primero se dirige al lector para explicar que ha recogido los cuentos que un viajante contaba a su hija cuando estaba fuera de casa. Nos explica que son cortos porque las llamadas valen mucho dinero, pero que alguno que es más largo que otros se debe a que las ventas le fueron bien ese día.
Simplemente esta apertura ya cautiva y con cada relato el autor nos enreda en su mundo de imaginación, en el que todo es posible. Los relatos que hablan de los números y las asignaturas del colegio son una delicia absurda que te hace pensar en por qué convertimos todo en algo tan serio y aburrido.

Sin ánimo de violar los derechos de autor, os incluyo uno de los relatos. Creo que una muestra os invitará a leer el libro y que lo incluyáis en las lecturas de vuestros hijos (yo diría que entre 7 y 9 si lo leen solos y desde bien pequeños si se los leéis vosotros).

El sol y la nube
El Sol viajaba por el cielo, alegre y glorioso, en su carro de fuego, despidiendo sus rayos en todas direcciones, con gran rabia de una nube de tempestuoso humor, que murmuraba: 
– Despilfarrador, manirroto, derrocha, derrocha tus rayos, ya verás lo que te queda.
En las viñas, cada racimo de uva que maduraba en los sarmientos robaba un rayo por minuto, incluso dos; y no había brizna de hierba, araña, flor o gota de agua que no tomase su parte.
– Deja, deja que todos te roben: verás de qué manera te lo agradecerán cuando ya no te quede nada que puedan robarte.
El Sol proseguía alegremente su viaje, regalando rayos a millones, a billones, sin contarlos. Solo en su ocaso contó los rayos que le quedaban, y, mira por dónde, no le faltaba siquiera uno. La nube, sorprendida, se deshizo en granizo. El Sol se zambulló alegremente en el mar.

Y para terminar una frase de Rodari: 

No hay que olvidar que un niño no es una flecha que va en una sola dirección, sino muchas flechas que, simultáneamente, van en muchas direcciones

Autor: Gianni Rodari

Nºpags.: 137

Editorial: Juventud

Pactos rotos

Preciosa publicación sobre los árboles, esos seres a los que Tolkien doto de vida y que nuestro modelo aniquila.
Traduzco el inicio porque me ha encantado el texto de Mark Stewart. Me ha recordado a un microrelato que escribí hace casi diez años.
Conciencia
¿De dónde viene, la idea de que los árboles no tienen noción del mundo humano? ¿Cómo podrían no hacerlo? Amputamos sus extremidades. Evisceramos sus raíces. Pelamos sus cuerpos hasta llegar a su médula, para borrar los anillos concéntricos que son la fosilización del tiempo en sí, las delicadas trazas que tanto recuerdan a un boceto de Da Vinci.
Los anillos cuyas oscilaciones silenciosas, tan invisibles para nuestros ojos como la órbita de un electrón, registran el paso del tiempo de una manera que nuestros relojes digitales nunca podrán. Una vez derribados, esos cuerpos son tratados como cadáveres a la espera de ser apilados e incinerados o convertidos en objetos efímeros.

La conciencia de los árboles, me atrevo a decir su sensibilidad, proviene de su capacidad para soportar y percibir el mundo no arbóreo de la misma manera que perciben las estaciones cambiantes. Ya no se puede decir que los árboles prosperan con los estímulos estacionales, porque los árboles dejaron de ser capaces de prosperar hace milenios.
Inglaterra solía ser una tierra verde y agradable. Hoy, infectada por un virus económico destilado en los invernáculos del comercio e industria, apenas es verde y rara vez es agradable. 
Nuestros campos son hoy estériles y silenciosos; cementerios sin lápidas, barridos por pólenes tóxicos y polvo corrosivo. Nuestros ríos y arroyos están llenos de efluentes y plásticos. Los bosques, los pocos que quedan, están desprovistos de vida.
El arca, que debería estar llena hasta la línea de flotación con sus preciosas cargas, está en silencio y vacía. ¿Dónde se han ido todos los animales? Queda muy poco de la naturaleza en el mundo natural. Pronto, como ocurrió con la antigua magia de las tradiciones y las leyendas, desaparecerá por completo.
Vida
Los Merlines lo entendieron mucho mejor que nosotros. Entendieron que los altos bastiones eran centinelas, tan antiguos como las piedras megalíticas, cuyo latido era el de la  misma Tierra.
En tiempos menos intolerantes adorábamos a los dioses de piedra, al río, la madera y la tierra. Sobre todo, a la tierra; el suelo fértil de la Tierra.
Hubo un tiempo en que teníamos un pacto con la Tierra y las criaturas con las que compartimos el espacio de vida: no matarás indiscriminadamente y a sangre fría. No codiciarás la tierra de tu prójimo. No cometerás atrocidades. 
Promesas incumplidas, esparcidas al viento. Fue entonces cuando las piedras megalíticas se callaron, mudas por las injusticias de los hombres. Y con el tiempo, la ausencia del canto de los pájaros se asentó en la tierra como un manto, una mortaja de piedra.
Vacío
La plantación de árboles debería formar parte del plan de estudios nacional. En lugar de implantar la idea de que la naturaleza es simplemente un recurso para ser usado y desechado, deberíamos volver a conectarnos con los árboles. Aunque tendríamos que invocar a la buena suerte para encontrar uno que no esté muriendo, envenenado por las emisiones cancerígenas de centrales eléctricas, humo de automóviles o de chimeneas de fábricas. 
Tolkien tenía razón: los árboles viven en manadas. Deberían caminar por nuestro campo en formación estática, en una gran procesión.
Pero demasiados han sido derribados en la ‘tierra de nadie’ creada por los agronegocios, por los Chemical Brothers (usando el nombre tan perfectamente acuñado por el granjero y escritor John Lewis-Stempel) y por los humanos que afirman ser los únicos seres con alma que habitan la Tierra.
Pájaros, mamíferos e insectos son asesinados, para obtener ganancias, por una guadaña que nunca se deteriora, con su filo siempre afilado por el motor de la economía. 
Así es el inquietante anfitrión que ahora ocupa el paisaje vacío de la naturaleza. Un paisaje en gran parte invisible para quienes ocupan nuestros pueblos y ciudades. Pero los árboles, los árboles todavía lo ven todo.
Ver publicación completa (inglés)

Sapo y Sepo son amigos

Otro libro que hemos analizado en el curso que estoy haciendo este año de literatura infantil y juvenil, en la escuela de escritores.
1. ¿Qué edad crees que tiene el lector ideal de este libro y por qué? 
Creo que es un libro para primeros lectores. De 2 a 5 años. Está redactado de una forma sencilla. Con frase cortas y tipografía clara y grande. Con poco texto por página. Utiliza repeticiones para incidir en el mensaje y es un libro cargado de un mensaje muy positivo y de refuerzo a las inseguridades de los niños.
2. ¿Dirías que son cuentos para leerlos o, más bien, para contarlos? Por qué crees que es así. 
Creo que es un libro ideal para empezar a contar a niños de 2 o 3 años y que les acompañe en su camino al descubrimiento de la lectura y las letras. Para que ellos vayan leyendo frases con ayuda de sus padres o profesores cuando descubran cómo unir las letras, sobre un texto que ya conocen de haberlo escuchado antes.
A través de los cuentos de Sepo y Sapo se puede hablar de la importancia de la amistad, de cómo los amigos nos ayudan y nos apoyan. Cómo buscan que seamos felices y cómo la amistad es siempre un camino de dos vías en que cada uno aporta lo mejor de sí mismo, incluidas las inseguridades y los miedos.
3. Fíjate en la estructura de estas historias. ¿Responde al esquema clásico de plantemiento-nudo-desenlace?
 
Toda ellas cumplen el esquema clásico. Hay una presentación, un conflicto y una resolución.
4. Fíjate también en el lenguaje, en la estructura de las frases. ¿Hay frases sin sujeto? ¿Ves muchas subordinadas? Reflexiona sobre ello. 
La estructura gramatical es sencilla, cumple con todas las reglas a pies juntillas. No hay frases subordinadas. El sujeto está siempre presente y no deja lugar a las interpretaciones que pueden dar los pronombres que sustituyen al sujeto o a los complementos directos e indirectos.
Está escrito para que se entienda. Para que el foco esté en el mensaje y no en la estructura. Totalmente adaptado a primeros lectores.
5. Los nombres de los dos personajes protagonistas son muy parecidos. ¿Crees que hay una razón para ello? ¿Podrías describir a Sapo y a Sepo, tanto física como psicológicamente, con algún rasgo?
Creo que Sapo y Sepo tienen nombres parecidos porque presentan las dos caras de cualquier niño. Las que nos acompañan a lo largo de toda nuestra vida. La componente más segura, extroverdida y resuelta, contra la tímida, introvertida e insegura. Habitan el mismo cuerpo pero se diferencian. Son la misma persona, con algo que varía según las circunstancias que les rodean. Como los protagonistas, de nombres casi idénticos, pero en los que una letra hace dos nombres diferentes.
Sapo es el seguro, extroverdido y resuelto y Sepo es el que lleva los miedos y las inseguridades. Ambos son buenos y están dispuestos a hacer cualquier cosa por su amigo.
6. El cuento del traje de baño es un poco diferente al resto. ¿Cuál sería el debate con un niño lector sobre este cuento? 
En todos los cuentos Sepo tiene un conflicto y Sapo le ayuda a superarlo. En el del traje de baño puede parecer que no le ayuda porque termina riéndose junto al resto de animales y le dice que se ve ridículo.
La amistad no debe incluir la mentira y Sapo le dice la verdad, para que Sepo supere su vergüenza y aprenda a reírse de sí mismo para que no le afecte si otros se ríen de él.
7. ¿Cuánto peso tienen las ilustraciones en estos cuentos? 
En los cuentos de primeros lectores las ilustraciones apoyan el relato para fijar la historia. Los niños leen con sus padres o en clase, pero no entienden las letras. Escuchan y miran las ilustraciones. Se imaginan y sueñan con comprender esos trazos igual que entienden los dibujos. Alientan a querer aprender a leer.
La lectura del libro me ha recordado a cuando les leía libros a mis hijos. Lo recuerdo como momentos de calidad con ellos, que crearon un vínculo entre nosotros que sé que perdura y perdurará a lo largo del tiempo.
Para mí, leer con niños que aún no saben leer es de las cosas más gratificantes que hay. Les descubres un nuevo mundo lleno de magia y, cuando te miran como si fueses una hechicera que sabe descifrar el jeroglífico que hay frente a ellos y te piden que se lo leas otra vez o que les leas otro, te recuerdan que la magia existe, por más que cuando nos hacemos mayores queramos racionalizar todo y encontrar una explicación lógica.
Hay veces que la explicación no está y cuando eso que no se puede explicar te hace sentir tan bien, te das cuenta de que es algo muy cercano a la magia.
Nº pags.: 66
Editorial: Loqueleo

Cuando la luna llora

Anoche me terminé de leer ‘Cuando la luna llora’ de Chiki Fabregat (gracias a ella y a Javier Fonseca estoy haciendo este año el curso de literatura infantil y juvenil de la Escuela de Escritores de Madrid).
Hacía mucho que un libro no se colaba en mis sueños y este lo ha hecho. El ambiente misterioso de un pueblo abandonado, un río que trae niñas que también han sido abandonadas, una leyenda mitológica que se entrelaza con la historia de la recuperación del lugar que quedó muerto hace años… En fin todos los ingredientes, unido a una escritura muy cuidada, para que la historia enganche y además se cuele en tu subconsciente.
La protagonista es una adolescente que de la noche a la mañana pasa de vivir en la zona del Rastro de Madrid a un pueblo perdido en la parte leonesa de Picos de Europa y que, gracias al misterio que rodea el pueblo, descubre su lugar en el mundo.
Los personajes están muy bien trabajados. Yo, que hace ya muchos, muchísimos años, que dejé de ser adolescente, he vuelto a revivir sensaciones de aquella época.
En definitiva, un libro muy recomendable para adolescentes y también para adultos.
Autor: Chiki Fabregat

Nº pags: 237
Editorial : Edebé

Desiertos marinos y minería oceánica de profundidad

Nuestros océanos mueren lentamente por la acidificación, la falta de oxígeno, la invasión de plásticos y los aportes desmedidos de nitrógeno procedente de nuestros fertilizantes y quema de combustibles fósiles.

La muerte lenta del océano está creando desiertos marinos donde no existe la vida. Lugares donde solo se encuentran colonias de microbios con una explosiva actividad anaeróbica que emiten oxido nitroso y metano a la atmósfera. Son zonas muertas que han pasado de ser sumidores de CO2, cuando eran aguas limpias llenas de vida, a convertirse en emisores de gases ahora que la muerte campa a sus anchas por ellas.
Y con esta nada halagüeña situación, se abre la veda a la minería oceánica de profundidad. Cuando hemos esquilmado hasta el último rincón de los 5 continentes, y seguimos demandando más, unos miran hacia las estrellas, como Elon Musk y su plan para colonizar Marte, y otros se centran en las profundidades de nuestros mares para sacar hasta el último gramo de materia prima y matar la vida que resta en los oceános, la cuna de la vida del Planeta Azul..

Las voces de alarma comienzan a escucharse ¿Quién tiene derechos para explotar las profundidades del océano en aguas internacionales? ¿Quién tiene derecho sobre Marte? ¿Y sobre la luna?

Los Tragedia de los comunes se repite. La codicia humana no tiene límites. Hasta que la humanidad aprenda a vivir con menos, seguiremos repitiendo los mismos errores que están consumiendo a nuestro planeta y a nuestra sociedad desde siempre, pero sobre todo desde la revolución industrial.

Cuentatrapos

En 1984 el autor chileno, Víctor Carvajal, gana el premio Barco de Vapor de literatura infantil con su antología de cuentos ‘Cuentatrapos’.
A través de ocho cuentos, Víctor Carvajal nos lleva por los suburbios, a campamentos improvisados donde sus habitantes carecen de prácticamente todo.
Me ha llamado la atención, en el cuento 4: ¿Cómo estudio si tengo hambre?, donde se hace alusión al 11S, cuando es un libro de 1984.  Tras varias consultas, he terminado por ver la fecha de la edición y descubrir que es una revisión de 2003.
Sus protagonistas son niños y adolescentes que, a pesar de la pobreza y la falta de medios que les rodean, muestran su realidad sin odio, sin amargura y sin violencia.
Un libro escrito dentro de la tendencia de mostrar la realidad que nos ha tocado vivir, con una carga social y de denuncia sobre las condiciones de los inmigrantes rurales en las grandes ciudades de Chile.
Creo que es un libro muy recomendable para niños españoles. Una lectura para descubrir realidades que se viven en un mismo mundo del que, en muchas ocasiones, no sabemos nada.
Autor: Víctor Carvajal
Nºpags: 106
Editorial: SM (El barco de vapor)

Harry Potter y la piedra filosofal

Este libro está, también, en los libros que analizamos en el curso que estoy haciendo este año de literatura infantil y juvenil, en la escuela de escritores.
1. ¿Qué edad crees que tiene el lector ideal de este libro y por qué?
Creo que la edad recomendada de inicio de lectura serían los once o doce, incluso los diez años para niños muy lectores, pero lo que me parece fascinante de esta novela es que no tenga edad máxima. Creo que cualquiera con dos cifras en la edad, es un lector potencial que disfrutaría de la lectura.
A pesar de que los protagonistas principales son niños, hay muchos personajes adultos con un papel muy importante en el desarrollo de la historia, no solo como antagonistas (algo que ocurre mucho en infantil) sino también como ayudantes y cómplices de los protagonistas, lo que establece puntos de conexión con el público más adulto.
Derrocha imaginación; tanta que cualquier persona con ganas de volar a otro mundo disfrutará de la lectura.
2. ¿Qué te parece la estructura, tanto de la novela como de los capítulos? ¿Es clásica, aporta alguna novedad? Por qué crees que es así.
La estructura de la novela sigue el modelo clásico, de presentación, conflicto y desenlace, pero lo hace en dos niveles. La piedra filosofal tiene un conflicto concreto que atañe a la salvaguarda de la piedra, pero en un nivel superior el conflicto es la lucha contra Voldemor, contra las artes oscuras. Por este motivo, hay dos desenlaces: el primero que se resuelve en el volumen I de la colección y el segundo que tarda siete libros en resolverse.
En cuanto a los tiempos que Aristóteles fijo en su esquema clásico de obra dramática, no sigue el modelo y J.K. Rowling, como compatriota, se fija más en la obra y esquema de Shakespeare en lo relativo al tiempo. No solo en la duración de la obra, que en el caso de Harry Potter abarca años futuros y pasados, a través de historias que complementan al personaje, sino también en la falta de linealidad en la narración.
Si se analiza siguiendo el modelo de Propp, encaja a la perfección.
En cuanto a la estructura de los capítulos, me han llamado la atención dos puntos:
· Cada capítulo no coincide con una escena clásica. Muchos de ellos contienen hilos secundarios. Por ejemplo en el callejón Diagon, la narración no se resuelve en el propio callejón, sino que hacen una visita a Gringotts. El incluir hilos secundarios dentro de uno principal es una de las características de los capítulos y de la novela, con las dos subestructuras de conflicto.
· Todos los capítulos, excepto los últimos dos, de claro desenlace, presentan a un nuevo personaje. En los últimos dos, a pesar de que no se abre el abanico a nuevas entradas, sí que se desvela información relevante sobre Snape y Quirrell, que será vital para las siguientes entregas del libro.
En mi opinión las peculiaridades en la estructura se deben a que la Sra. Rowling tenía pensada la saga al completo cuando comenzó. Narrar desde la sencillez y claridad más absoluta, una obra tan larga, compleja y con tantos personajes como la de Harry Potter, denota una capacidad de creación y estructuración increíble.
El guiño en la página 62 al libro de ‘Animales fantásticos y dónde encontrarlos, de N. Scamander’ me hizo descubrirme el sombrero ante la escritora. Y preguntarme en cuál de los otros títulos que incluye como libros de primer curso en Hogwarts, estará trabajando ahora.
3. La mayoría de los personajes son buenos o malos y el lector lo sabe desde el inicio. ¿Alguno es diferente? ¿Qué crees que aporta?
Como comentaba en el punto anterior, hay dos personajes en que las apariencias engañan: el profesor Snape y el profesor Quirrell.
Ambos dos tienen un trato diferente en el libro, ya que después de su presentación y su desarrollo, a través de la narración de la propia historia, hay un giro en la percepción al final del libro.
Snape se retrata como malo y Quirrell como bueno, pero la escritora destina a cada uno un capítulo para modificar la percepción final del lector. De Snape nos descubre una historia por la que podría redimirse y de Quirrell nos demuestra que no es que ella haya jugado sucio con los lectores, sino que el propio Quirrell nos ha engañado.
Me gusta que el lavado de imagen de Snape no sea completo, ya que el propio protagonista Potter sigue desconfiando de él y, en el caso de Quirrell, me fascina ver cómo los lectores no se sienten engañados por la escritora por haber ocultado o tergiversado información, sino por el propio personaje. Creo que es una línea muy fina y la escritora ha conseguido, sin lugar a dudas, transmitirlo de tal forma que el lector entiende que Quirrell, hasta casi la engaña a ella misma, como narradora.
4. Si tuvieras que elegir un tema para esta novela, ¿cuál sería?
Podría ser magia, la fuerza de la amistad, el diferente,…, pero para mí el tema que más pesa es el del bien contra el mal. Igual que en Starwars o en muchas novelas de fantasía.
5. ¿Cómo se presentan los hechos fantásticos o mágicos? ¿Es igual al inicio y al final de la novela?
El narrador de la novela es un narrador equisciente. No conoce todo lo que ocurre ni las motivaciones o lo que ocultan cada uno de los personajes, sino que sigue al protagonista, a Harry Potter.
Esto es algo que ayuda en el despiste sobre la verdadera identidad de Quirrell y que se refleja claramente en cómo él percibe la magia.
Al principio todo es nuevo. Le sorprenden cosas tan sencillas como las ranas de chocolate con sus cromos de magos, sin embargo, al final, habla de ellas como parte de su rutina, algo sin importancia. A lo largo del libro el narrador ha seguido la evolución de Potter en lo referente a la magia. De cumplir 11 años sin saber que existía, a pasar un año en la más prestigiosa escuela de magia del mundo. El narrador nos lleva de la mano en ese aprendizaje, vamos siguiendo a Harry en su progreso, y nos permite familiarizarnos con todo un entorno nuevo, al mismo ritmo que él.
6. Los protagonistas de esta historia son magos, viven en una escuela de magia y están al margen de la tecnología, de la televisión… ¿Son muy diferentes a los chicos de hoy o encuentras parecidos?
Son personajes de hoy, con un comportamiento, unos deseos, miedos e ilusiones, muy parecidos a los de cualquier niño de once años. El deporte que siguen es diferente, porque ellos son magos, pero la escritora hace el esfuerzo de compararlo con el fútbol o el baloncesto para que todos los lectores sean capaces de imaginarse lo que rodea al quidditch.
Hogwarts es un colegio de magia, pero funciona igual que cualquier internado anglosajón, con sus casas, sus normas, su uniforme y las aulas destinadas a asignaturas específicas. Lo que varía es la materia, pero partiendo de un formato conocido por sus lectores. En este punto no sé, cuántos de los lectores no anglosajones, pensarán que lo de las casas, las túnicas, las reglas del Hogwarts… son invención de la escritora o sabrán que se basa en el sistema de educación anglosajón.
Y la tecnología, que no se menciona, se cambia por magia. Lechuzas que hacen de correo, mensajes de voz capturados por la magia, fuego en bote….Hay suficientes símiles con la tecnología como para que los niños se sientan identificados con su forma de vida.
7. ¿Qué papel tiene Ron y Hermion en la historia?
Según la terminología de Propp, los dos son ayudantes, aunque Hermion, hasta que se hace su amiga, podría considerarse que tiene algo de papel de princesa.
Ron y Harry la rescatan del troll y a partir de ese momento, ella confía en los dos y les ayuda en sus misiones.
Me gusta que haya una ayudante mujer al lado de Potter, creo que ayuda a incluir entre sus lectores tanto a niños como a niñas.
Fuera de la guía, me gustaría comentar que me ha encantado el libro. Mis hijos me hicieron ver las películas tantas veces que me llegué a saber los diálogos de memoria y, a pesar de haberles comprado la colección y tenerla en casa, nunca había encontrado el momento de leerlos.
Mi sensación cuando iba por la mitad fue: ‘Esta mujer (pensando en J.K. Rowling) se lo ha pasado como una enana escribiendo el libro’. Y creo que se nota. El texto fluye sin raspar en ningún punto. Engancha y hace que no se pueda perder el interés en lo que estás leyendo, ni aunque lo intentes. Esa sensación de diversión la traslada a quien lo lee.
Yo me he divertido leyendo Harry Potter y tiene doble mérito, porque la historia me la sabía de memoria.
Nº pags. 254
Editorial: Salamandra

Elizabeth Gilbert

Una de mis profesoras, en el curso de escritura de infantil y juvenil de la escuela de escritores, me pasó este enlace a una conferencia TED de la escritora Elizabeth Gilbert, autora del conocido ‘Come,  reza, ama’.
Si os gusta escribir, os recomiendo que lo veáis. Habla sobre la inspiración, las musas y cómo afrontar el trabajo de escribir.
Yo me he sentido muy identificada con la musa que se aparece en los campos a la poetisa Ruth Stone:
As [Stone] was growing up in rural Virginia, she would be out, working in the fields and she would feel and hear a poem coming at her from over the landscape. It was like a thunderous train of air and it would come barrelling down at her over the landscape. And when she felt it coming . . . ‘cause it would shake the earth under her feet, she knew she had only one thing to do at that point. That was to, in her words, «run like hell» to the house as she would be chased by this poem.
The whole deal was that she had to get to a piece of paper fast enough so that when it thundered through her, she could collect it and grab it on the page. Other times she wouldn’t be fast enough, so she would be running and running, and she wouldn’t get to the house, and the poem would barrel through her and she would miss it, and it would «continue on across the landscape looking for another poet.»
And then there were these times, there were moments where she would almost miss it. She is running to the house and is looking for the paper and the poem passes through her. She grabs a pencil just as it’s going through her and she would reach out with her other hand and she would catch it. She would catch the poem by its tail and she would pull it backwards into her body as she was transcribing on the page. In those instances, the poem would come up on the page perfect and intact, but backwards, from the last word to the first