Bard, más sobre IAs

Después del boom del chat de GPT-3 estas navidades, cuya comercialización va de la mano de Microsoft a través de Bing, Alphabet no ha tardado en presentar a Bard, su IA integrada en el buscador de Google.

Bard se ha desarrollado sobre LaMDA (Language Model for Dialogue Applications) de la que ya hablé cuando saltó la noticia de que había tomado conciencia de su yo. Por ahora está en beta para los ingenieros elegidos, pero no creo que tarde demasiado en estar en abierto.

Llevo tiempo hablando de las IAs y de nuevo me reafirmo al pensar que los procesos de documentación nos llevan a todos a los mismos sitios. Al repasar mis entradas, veo de dónde viene el modelo de Microsoft que se llama Prometeo:

«Igual que los alquimistas buscaban crear a un ser humano (Golem de Borges, Frankestein de Shelley o el Prometeo que modeló a los hombres con barro), los ingenieros de hoy buscan crear inteligencia, en redes de colmena o en androides».

Aún estamos en una fase embrionaria con las IAs. Yo por mi parte, sigo haciendo pruebas con las diferentes IAs abiertas al público y os diré que GPT3 (febrero 2023) no sabe resolver problemas de física de primero de bachillerato, además de faltarle información a partir de 2021, pero, fuera de lo que hoy falla, lo interesante de las redes neuronales es que aprenden con la interacción. Con millones de usuarios, cada entrada a su red reuronal es una paso más en su aprendizaje.

¿Cómo de rápido será? ¿Dónde nos llevarán las IAs integradas en nuestro vida cotidina? ¿Dónde les llevarán a ellas?… El futuro es algo que se escribe en el presente y yo lo veo apasionante.

Banshees of Inisherin

De todas las películas nominadas a los óscar 2023, esta es la que más ganas tenía de ver, no solo porque está ambientada en Irlanda, si no porque muestra muchas caras de este país y ahonda en el carácter tragicómico de su sociedad.

En el título se cuela la magia y el folclore de los celtas: las banshees, las mujeres de los túmulos feéricos, espíritus que anuncian con su llanto que la muerte viene para llevarse a alguien cercano. Creo que es un error que en español el título se haya traducido como almas en pena porque pierde la fuerza del título original que ya cuenta de antemano que la tragedia, de la mano de la muerte, está por llegar.

Irlanda es un país confesional católico y, aún así, mantiene una relación estrecha con las tradiciones celtas que hacen que la magia y lo esotérico estén en el día a día de la sociedad. Algo que la película muestra a la perfección.

Ambientada en 1923, en plena guerra civil irlandesa, transcurre en una isla dentro de la isla de Irlanda. El síndrome isleño, el sentirse encerrado y asilado en un espacio donde nada cambia, es lo que mueve el guion de la película.

Dos amigos dejan de serlo en plena crisis existencial del mayor de ellos que busca darle sentido a su vida en una pequeña isla donde no pasa nada, ni tan siquiera se ve afectada por las bombas de la guerra que ven en la distancia, en mainland.

Un lugar donde los parroquianos viven y beben de las vidas ajenas, donde todo se sabe y se comenta. La soledad y la desesperación llevan a los personajes a reacciones extremas que rayan en lo cómico, dentro de una tragedia que parece no darles opción a cambiar.

La interpretación es impecable, el guion también, y la fotografía y la ambientación la convierten en una pieza costumbrista que refleja la Irlanda en transición a la independencia de Reino Unido.

Es una película diferente, muy muy irlandesa, que recomiendo ver en versión original para que no suceda aquello de ‘lost in translation‘.

Dura, trágica y triste, ahonda en la soledad y las relaciones que se establecen desde el aislamiento y la aversión al cambio.

Si tuviese que decir cuál de los óscar ganará, de las nueve nominaciones, porfiaría que será el de actor de reparto, Barry Keoghan, y seguramente guion. El papel de la banshee, sin estar nominado, me ha encantado.

Muy recomendable, pero id sin expectativas de comedia (la risa llega por pura desesperación).

Director y guión: Martin McDonagh

Terraformación de Marte

Hay una web que sigo desde hace un tiempo dedicada a la creación de contenidos sobre la terraformación en Marte. Ya hablé de la trilogía marciana hace mucho, cuando la NASA confirmó que había agua en ese planeta (2008). El enfoque de Venture City no es literario si no audiovisual, con unos contenidos elaborados y, desde mi punto de vista, bastante interesantes.

Desde aquel post, ha llovido mucho y Musk, además de Bezos, Branson y el gobierno chino, tienen puestos sus ojos en el espacio. El primero para colonizar marte, los otros para establecer colonias espaciales y quizás también llegar al planeta rojo. Un planeta virgen que, desde la distancia de 12 minutos luz de la Tierra, las élites perciben como una fuente para extraer recursos o formar una colonia desde cero para los ‘elegidos’.

Venture City imagina cómo será esa carrera por configurar una colonia terrestre en Marte. En de su canal de youtube hay una colección importante de timelapse sobre cómo será la terroformación, los primeros 10.000 días en Marte, la evolución de la tecnología de 2200 al año 4000, la evolución de las IAs…

Una producción costosa que se inicio en 2019 y que me ha llevado a buscar quién hay detrás de Venture City. El dominio está registrado en la región de Hampshire, en Reino Unido, pero los datos del propietario del dominio están protegidos. En redes tienen una cuenta de twitter con 88 seguidores, en instagram algo más, 713, y en su canal de youtube, 344.000.

No son cifras altas y, aún así, el canal sigue creando contenidos periódicos en blog y youtube. Pensé que podían estar financiados por la incubadora The Venture City, pero no.

En el canal de youtube (que fuera de los suscriptores tiene 30M de visualizaciones sobre el total de sus contenidos) dice:

On Venture City I create mini sci-fi documentaries on future tech and space exploration.

Showcases: World Expo (Dubai 2020), Space Investment Day (Sweden), Detroit Observatory at University of Michigan, Space Faring Civilisation Film Festival (Australia).

Other topics covered include: business innovators, investing in new industries, and future new businesses.

Estoy suscrita a su newsletter, así que seguiré atenta a qué hacen y dónde llegan. Eso sí, si alguno sabéis quién hay detrás, por favor, ¡compartid!

FESTILIJ3C 2023

https://www.festilij3c.com/wp-content/uploads/2022/11/slider-festilij-2023.jpg

En 2018 Elena Martínez Blanco, escritora y librera, puso en marcha el primer Festival de Literatura Infantil y Juvenil (FESTILIJ3C). Consiguió que en el raro año 2020 el festival continuase y en 2023 ya va por la sexta edición.

Del jueves 2 al domingo 5 de febrero, en la biblioteca Lope de Vega, en Tres Cantos, se reúnen escritores, ilustradores, editores y todos los que estamos interesados en la literatura infantil y juvenil.

El programa no puede ser más completo: con charlas, talleres, radio, visitas de autores a colegios de Tres Cantos, poesía, cosplay, firmas y encuentros con autores. ¿Qué más se puede soñar?

Un año más, con el grato recuerdo de que Maherit ganase el premio de novela juvenil de este festival el año pasado, iré a la feria de literatura infantil y juvenil, que se consolida como el gran encuentro de las letras LIJ.

Simbiontes (IAs + humanos)

Imagen by Dall.e (input: ilustración de simbiosis entre ser humano e IA)

simbionte

1. m. Biol. Individuo asociado en simbiosis. U. t. c. adj.

simbiosis

Del gr. συμβίωσις symbíōsis ‘vida en común’, de συν- syn- ‘sin-1‘ y βίωσις bíōsis ‘modo de vivir’.

1. f. Biol. Asociación de individuos animales o vegetales de diferentes especies, sobre todo si los simbiontes sacan provecho de la vida en común.

El profesor e investigador Paul Rainey, del instituto Max Planck (sobre evolución biológica), ha publicado un estudio sobre la posible transición evolutiva en la individualidad (ETI) de humanos e inteligencias artificiales. a modo de resumen, viene a justificar, con un análisis científico basado en la teoría de la evolución de Darwin y de cómo las especies evolucionan gracias a la información transmitida de padres a hijos, que ya que las IAs interactúan y son capaces de aprender de su contacto con el ser humano, llegado el caso en que los padres transmitan la información de sus IAs a su descendencia, podría darse una evolución en la especie, creada desde las unidades simbióticas de humano-IA.

Además analiza el papel del Estado en que esta evolución tenga más probabilidades de ocurrir, ya que si hubiese leyes que obligasen al uso de las IAs, la simbiosis y tranmisión a la descendencia estaría casi asegurada. Llama también la atención sobre el mal uso que se podría hacer para manipular a la sociedad desde las IAs, gracias a una programación sesgada (algo que está ya en el candelero).

Como comentaba en mi último post, los Gobiernos no se están tomando lo suficientemente en serio el impacto que las nuevas tecnologías pueden tener en la sociedad. O quizás en ese ‘laissez faire’ busquen justamente no regular para poder ejercer control.

Sea como fuere, pensar en que el ser humano puede ser un simbionte con las IAs y que la especie evolucione de forma conjunta, abre un futuro más allá que distópico (o quien sabe si utópico). Este tipo de estudios son siempre fuente de inspiración porque, como decía Oscar Wilde, la realidad supera la ficción.

SOLOS

Una serie de ciencia ficción con un enfoque intimista y un reparto de lujo. Cada capítulo está protagonizado por un solo personaje (excepto el último de Morgan Freeman y Dan Stevens) que, en un soliloquio, nos cuentan sus angustias y sus miedos, en un espacio tiempo en el que sobrevuela la ciencia ficción.

Más allá de ver el impacto de determinados avances tecnológicos en la sociedad, la serie se centra en cómo afecta a una persona, cómo su vida puede cambiar y las dudas o los miedos que le provocan conceptos como saltos en el tiempo, almacenamiento de la consciencia en la nube, el aislamiento provocado por una pandemia, los viajes en el espacio, la relación con Ias IAs o los robots humanizados.

De los siete capítulos algunos flojean, quizás por que a alguno de los monólogos le falta profundidad o por que se centran en las mismas emociones que otros que están más desarrollados. Sin embargo, la recomiendo. No para verla del tirón, pero sí para ver un capítulo de vez en cuando y reposar el mensaje. ¿Cómo sería mi vida si me robasen mis recuerdos? ¿Cómo sería un encierro provocado por una pandemia de varios años? ¿Si muero, llenaría mi vacío con una réplica mía? ¿Qué efecto tendría en mi círculo cercano, en mi familia?

Creo que hay una tendencia en el mundo de la creación de intentar imaginar cómo será el futuro cuando los avances en los que se está trabajando actualmente se integren definitivamente en nuestras vidas. Me pregunto, cuándo llegará el momento de que,también, las instituciones comiencen a pensar en ello. En la ética detrás de los robots humanoides, de las IAs, de la biogenética, de la clonación…

Si quieres ir formándote una idea, esta es una buena serie para empezar.

We were born an ocean apart

Conocí a Celia en el encuentro literario al que me invitó el Instituto Cervantes de Dublín. Una escritora y fotógrafa asentada en Irlanda que escribió este álbum fruto de su propia experiencia. Llegó desde Almería a Irlanda y la isla esmeralda la cautivó, con sus tradiciones y sus leyendas.

Este álbum relata el viaje de una sirena nacida en Cabo de Gata que llega al sur de Irlanda y remonta la salvaje costa oeste de la isla, hasta llegar a Donegal. Cada capítulo tiene una reflexión sobre las emociones que nos provocan el hogar, la muerte, el miedo, la valentía o el tiempo.

Las ilustraciones de Inmaculada Herraiz son una delicia de acuarelas con un extracto escrito de la esencia de cada capítulo.

Gracias por regalarme tu libro, Celia. Me ha encantado.

Autor: Celia Montes

Editorial: SoldeSol

Dead boys

Paloma González Rubio es una escritora que nunca para de buscar nuevas formas de contar y, como todo en la vida, la práctica lleva a la excelencia.

En Dead Boys nos cuenta la historia de un adolescente de un barrio marginal que termina enredado en una banda juvenil. Un relato duro que muestra una realidad instalada en nuestro entorno desde hace décadas y que cada vez es más frecuente. La novela sorprende y cautiva por la historia, la narración y la estructura.

El personaje principal, en una situación de vida o muerte comparte sus pensamientos a través de un repaso a sus contactos del móvil para desentrañar un dominó de violencia que está siendo investigado por una fiscal de menores y un inspector de policía.

La maquetación, junto a los cambios de narrador, va guiando al lector en la vorágine de los hechos, haciéndole partícipe de la investigación con píldoras de información sobre lo que ha ocurrido; algunas ocultas en los mensajes de móvil que los personajes se han enviado, otras en recuerdos y las de la policía, a través de triangulación, geoposicionamiento y cruce de datos.

El argumento es impecable, la forma de ir atando los cabos de lo sucedido es como una partida de ajedrez, en la que las fichas se van moviendo hasta configurar el tablero en un jaque mate que no puedes ni imaginar cuando empieza la novela.

Las redes sociales, la marginación, la búsqueda de la aceptación, la soledad, la falta de comunicación, el amor, los celos, la amistad, los lazos de familia, las deudas de sangre… Todo mezclado en una historia cruda que hace reflexionar sobre lo que nos rodea, sobre la fina línea que nos separa de la violencia, pero que en cualquier momento puede colarse en nuestras vidas.

Lo leí prácticamente del tirón. A mis hijos les he pedido que lo lean y, desde aquí, lo recomiendo a jóvenes y adultos. Un libro que no sermonea ni adoctrina, pero que abre una rendija en la venda que nos oculta esa verdad incómoda que normalmente mantenemos a raya, lejos de nosotros. Un libro que empuja hacia el pensamiento crítico sobre varios problemas de nuestra sociedad.

Autor: Paloma González Rubio

Nº pags: 248

Editorial: La esfera azul

Arcane

En el mundo de la narrativa transmedia un universo puede ser creado dentro de un videojuego y crecer a otros medios, ya sean escritos o animados. Decía el maestro de animación Hayao Miyazaki que «La creación de un único mundo llega de un enorme número de fragmentos y del caos». Pues esto es lo que ha pasado con el videojuego on-line multijugador LoL (League of Legends), de Riot Games.

Después de muchos jugadores y muchas versiones, salió el libro de Garen: Primer Escudo, de Anthony Reynolds (que ya ha escrito el segundo: Ruination), pero, antes de la segunda entrega en papel, llegó la serie de animación Arcane, desarrollada por Riot Games y el estudio francés, Fortiche Productions.

Hace tiempo que dejé de jugar a videojuegos, así que no puedo opinar sobre LoL, más allá de que, después de 13 años desde su lanzamiento, tiene una base de jugadores activos de 124 millones de personas (ahí es ná). Pero de lo que si puedo opinar es de la serie.

Los nueve capítulos de la primera temporada de Arcane te enganchan hasta el punto de querer verlos en cadena. Tan pronto entras en el mundo de las ciudades de Zaun y Piltover (con estética steampunk y una animación hiperealista, mezclada con garabatos fosforescentes que te recuerdan que estás en un mundo animado), no quieres salir.

El conflicto entre las hermanas Vi y Jinx tiene todos los ingredientes dramáticos que te hacen entender su rivalidad y tomar partido. Y los personajes secundarios abren la puerta a varios arcos argumentales que, me imagino, tendrán su evolución en las siguientes temporadas.

Como apunte, decir que The Game awards 2022 creo una nueva categoría: “Mejor adaptación” para premiar a los videojuegos con adaptación cinematográfica… El premio se lo llevó Arcane.

Muy recomendable.

Ríos con entidad jurídica

Cuando leí ‘Cuchillo de agua‘ me gustó el enfoque de Paolo Bacigalupi respecto a los derechos sobre el agua. Los más valiosos eran los derechos adquiridos por las tribus indígenas, mucho antes de que el agua fuese un bien escaso. Este libro lo leí cuando empezaba a escribir Maherit y, ahora que estoy escribiendo Barkeno, mi investigación ha continuado en torno al agua y me ha llevado a descubrir ríos que han conseguido convertirse en personas jurídicas.

¿Os imagináis cómo cambiaría la explotación de los recursos naturales si tuviesen entidad jurídica? ¿Si dañarlos fuese un delito directo contra una persona, aunque fuese persona jurídica y no física?

Desde hace décadas muchas tribus indígenas luchan por recuperar los territorios que les fueron expropiados durante la colonización de sus tierras para poder restaurar los ecosistemas originales. El mayor caso de éxito en esta lucha lo ha conseguido el pueblo maorí (lo de los maoríes también viene de mi fase de documentación para Barkeno).

En el siglo XIX, la colonización británica de Nueva Zelanda supuso la expropiación de tierras indígenas y la degradación de sus ríos debido a la minería y la agricultura. Esto llevó a conflictos entre los maoríes y el gobierno británico y a una serie de demandas judiciales y negociaciones durante casi 150 años. Hasta que, en marzo de 2017, el gobierno neozelandés aprobó una ley que reconoció al río Whanganui como persona jurídica, otorgándole derechos y responsabilidades equivalentes a los de una persona. Para ejercerlos, le fueron asignados dos guardianes legales que hablan y actúan en nombre del río: un representante del Estado y un representante del pueblo maorí.

El Whanganui se ha convertido en un emblema. Es el primer río del mundo protegido por este mecanismo, lo que implica que dañarlo o contaminarlo es equivalente a atacar a una persona. Una sentencia que sirve de ejemplo y es un antecedente legal (jurisprudencia) para futuros conflictos similares.

Después de la aprobación de la ley del Whanganui, una corte provincial en el norte de la India siguió los pasos de Nueva Zelanda al otorgar personalidad jurídica a los ríos Yamuna y Ganges, ya que consideró que los ríos están vivos, respiran y sostienen a las comunidades que atraviesan.

La lucha legal para conseguir que estos dos ríos tuviesen entidad de persona jurídica también duró décadas ante diversas instancias, incluido un tribunal especial creado en la India en 1975. El acuerdo alcanzado finalmente en 2014, y convertido en ley en 2017, incluyó una compensación de 56 millones de dólares para reparar las acciones y omisiones de la Corona. La ley reconoció al río como “un ente vivo e indivisible, que va desde las montañas hacia el mar, con sus elementos físicos y metafísicos”.

Este tipo de noticias me recuerda al mundo de Maherit y Barkano y me da esperanzas… Quizás seamos capaces de llegar a una comunión con la naturaleza, antes de que sea demasiado tarde.